Cinnamon Rolls
Cinnamon Rolls
Los cinnamon rolls son un dulce originario de Suecia y Dinamarca (wtf, shout out a los suecos y daneses).
Consiste en una masa tipo brioche estirada, espolvoreada con una mezcla de azúcar y canela (aunque puede llevar más ingredientes dependiendo de la receta), enrollada y cortada en porciones, creando esas espirales esponjosas y deliciosas.
Esta receta está inspirada en la versión de @Jose.elcook que es un máquina y muy majete.
Harina de fuerza 550 g
Leche 250 mL
Levadura fresca 15 g (7,5 g si es seca)
Azúcar 55 g
Huevos 2
Mantequilla 75 g
Sal
Huevo 1
Azúcar moreno 60 g
Canela en polvo 12 g
Mantequilla 100 g
Azúcar glas 100 g
Leche 2 cda.
Esencia de vainilla 1 cda.
La receta original tiene menos cantidad de harina pero como los mundanos no tenemos amasadora KitchenAid y la harina en España no es de demasiada calidad no queda otra.
Aún así fijaros en la cantidad de proteína de la harina de fuerza que compréis y escoged la que más tenga siempre (alrededor de 13g por cada 100), que en mi caso era encima la más barata... Que no te engañen.
Añade la levadura en la leche (si puedes dale un golpecito de microondas antes de añadir la levadura, que esté tibia pero no caliente o te cargas los bichitos). Une la harina y el azúcar con una pizca de sal y añade la mezcla de leche y los huevos. Amasa hasta conseguir una masa uniforme y añade la mantequilla atemperada (no derretida) a la masa y dale caña hasta que esté lisa (Si la vas dejando reposar 5 minutos y volviéndola a amasar un par o tres veces llegarás al mismo resultado y te ahorras trabajo).
Cuando la tengas, ponla en un bol engrasado y tápala con film transparente. Ahora le toca levar hasta doblar el tamaño.
Tip: si tienes prisa la luz del horno calienta un poquito por lo que si metes la masa y la dejas encendida (horno apagado, por supuesto) subirá más rápido.
Cuando haya doblado, pégale un puñetazo para sacarle el aire (así las burbujas finales serán pequeñas y homogéneas) y estírala en forma rectangular si es posible con un grosor de medio cm aproximadamente.
Estira la mezcla y esparce la mezcla de canela (si no te quieres complicar simplemente pon azúcar y canela) y enrolla la masa.
Córtala en trozos de unos 4 dedos de ancho y ponlos en un molde donde quepan con holgura y vuelve a dejarlos levar hasta duplicar su tamaño, más o menos.
Pinta los rollos con un huevo batido con un chorrito de agua y hornea a 170ºC durante 30 minutos.
Mezcla los ingredientes del glaseado y añade la leche que necesites para conseguir la textura deseada.
Cuando se hayan templado un poco los rollos cúbrelos con el glaseado y disfruta de este manjar.
Si lo conservas en papel aluminio una vez fríos aguantará unos días esponjoso. Bastará con un golpe de microondas para poder disfrutar una porción igual de esponjosa, calentita y reconfortante como recién horneados.