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La presión arterial alta se asocia con una peor cognición en la adolescencia POR ScienceDaily
SOURCE: https://www.sciencedaily.com/releases/2024/06/240605162450.htm
Adolescents with elevated blood pressure and arterial stiffness may experience poorer cognitive functions, according to a recent Finnish study conducted at the University of Jyväskylä and the University of Eastern Finland. Young people with higher blood pressure performed worse, especially in tasks that measured attention and learning. In addition, arterial stiffness was reflected in weaker working memory. In view of the findings, the importance of preventing high blood pressure and arterial stiffness in childhood and adolescence is emphasized.
It is well-established that poor arterial health can lead to cognitive decline in adults. However, there is limited knowledge about this connection in adolescents. To address this gap, this study examined the associations of arterial stiffness and blood pressure with cognition in adolescents and whether these associations differed between girls and boys. Moreover, it examined whether physical activity or sedentary time are confounding factors in these associations.
Higher blood pressure was a more significant factor in the brain health of girls
Adolescents with higher blood pressure had poorer attention, learning, and overall cognition. Higher pulse wave velocity, an indicator of arterial stiffness, was associated with poorer working memory.
Interestingly, girls with higher blood pressure demonstrated a negative association with a broader range of cognitive functions than boys. Conversely, boys with higher arterial stiffness exhibited better attention and working memory. The associations were not influenced by either physical activity or sedentary time.
"Our findings underscore the importance of preventing high blood pressure and arterial stiffening to promote cognitive and brain health in young people. However, we did observe some contradictory associations," says Doctoral Researcher Petri Jalanko from the Faculty of Sport and Health Sciences at the University of Jyväskylä.
"The study provides insight into how blood pressure and arterial stiffness are linked to cognitive function. However, to establish a definitive cause-and-effect relationship between arterial health and brain health, and to determine whether increasing physical activity or reducing sedentary time can mitigate the negative effects of poor arterial health on cognition, further randomized controlled trials with appropriate control groups and advanced brain imaging techniques are necessary."
The study utilized cross-sectional data from the eight-year follow-up assessments of the Physical Activity and Nutrition in Children (PANIC) study. A total of 116 adolescents (45 girls and 71 boys) participated, and their mean age was 15.9 years. Systolic and diastolic blood pressure were measured using an aneroid sphygmomanometer. Pulse wave velocity was measured by impedance cardiography, while carotid intima-media thickness and carotid artery distensibility were measured by carotid ultrasonography. The CogState test battery was used to assess cognition, with overall cognition computed from the results of attention, working memory, and learning tests. Physical activity and sedentary time were assessed using a combined accelerometer/heart rate monitor. The study was published in Physiological Reports.
Los adolescentes con presión arterial elevada y rigidez arterial pueden experimentar funciones cognitivas más pobres, según un estudio reciente realizado en Finlandia por la Universidad de Jyväskylä y la Universidad del Este de Finlandia. Los jóvenes con presión arterial más alta tuvieron un rendimiento peor, especialmente en tareas que medían la atención y el aprendizaje. Además, la rigidez arterial se reflejó en una memoria de trabajo más débil. A la luz de los hallazgos, se enfatiza la importancia de prevenir la hipertensión y la rigidez arterial en la infancia y la adolescencia.
Está bien establecido que una mala salud arterial puede llevar al deterioro cognitivo en los adultos. Sin embargo, hay un conocimiento limitado sobre esta conexión en los adolescentes. Para abordar esta brecha, este estudio examinó las asociaciones de la rigidez arterial y la presión arterial con la cognición en adolescentes y si estas asociaciones diferían entre niñas y niños. Además, se examinó si la actividad física o el tiempo sedentario son factores de confusión en estas asociaciones.
La presión arterial más alta fue un factor más significativo en la salud cerebral de las niñas.
Los adolescentes con presión arterial más alta tenían una atención, aprendizaje y cognición general más pobres. Una mayor velocidad de la onda de pulso, un indicador de la rigidez arterial, se asoció con una peor memoria de trabajo.
Curiosamente, las niñas con mayor presión arterial demostraron una asociación negativa con un rango más amplio de funciones cognitivas que los niños. Por el contrario, los niños con mayor rigidez arterial mostraron mejor atención y memoria de trabajo. Las asociaciones no fueron influenciadas ni por la actividad física ni por el tiempo sedentario.
"Nuestros hallazgos subrayan la importancia de prevenir la hipertensión y el endurecimiento arterial para promover la salud cognitiva y cerebral en los jóvenes." Sin embargo, observamos algunas asociaciones contradictorias," dice el Investigador Doctoral Petri Jalanko de la Facultad de Ciencias del Deporte y la Salud de la Universidad de Jyväskylä.
"El estudio proporciona información sobre cómo la presión arterial y la rigidez arterial están vinculadas a la función cognitiva." Sin embargo, para establecer una relación definitiva de causa y efecto entre la salud arterial y la salud cerebral, y para determinar si aumentar la actividad física o reducir el tiempo sedentario puede mitigar los efectos negativos de la mala salud arterial en la cognición, son necesarios más ensayos controlados aleatorios con grupos de control apropiados y técnicas avanzadas de imagen cerebral.
El estudio utilizó datos transversales de las evaluaciones de seguimiento de ocho años del estudio de Actividad Física y Nutrición en Niños (PANIC). Un total de 116 adolescentes (45 chicas y 71 chicos) participaron, y su edad media fue de 15.9 años. La presión arterial sistólica y diastólica se midió utilizando un esfigmomanómetro aneroide. La velocidad de la onda de pulso se midió mediante cardiografía por impedancia, mientras que el grosor de la íntima-media carotídea y la distensibilidad de la arteria carotídea se midieron mediante ultrasonografía carotídea. La batería de pruebas CogState se utilizó para evaluar la cognición, con la cognición general calculada a partir de los resultados de las pruebas de atención, memoria de trabajo y aprendizaje. La actividad física y el tiempo sedentario se evaluaron utilizando un monitor combinado de acelerómetro/ritmo cardíaco. El estudio fue publicado en Physiological Reports.
Los adolescentes con presión arterial elevada y rigidez arterial pueden experimentar un deterioro de las funciones cognitivas, según un estudio reciente realizado en la Universidad de Jyväskylä y la Universidad de Finlandia Oriental. Los jóvenes con presión arterial más alta obtuvieron peores resultados, especialmente en tareas que medían la atención y el aprendizaje. Además, la rigidez arterial se reflejó en una memoria de trabajo más débil. A la luz de estos hallazgos, se enfatiza la importancia de prevenir la presión arterial alta y la rigidez arterial en la infancia y la adolescencia.
Está bien establecido que una mala salud arterial puede conducir al deterioro cognitivo en adultos. Sin embargo, existe un conocimiento limitado sobre esta conexión en adolescentes. Para abordar esta brecha, este estudio examinó las asociaciones de la rigidez arterial y la presión arterial con la cognición en adolescentes y si estas asociaciones diferían entre niñas y niños. Además, se examinó si la actividad física o el tiempo sedentario son factores de confusión en estas asociaciones.
La presión arterial más alta fue un factor más significativo en la salud cerebral de las niñas.
Los adolescentes con presión arterial más alta presentaron una peor atención, aprendizaje y cognición general. Una mayor velocidad de la onda del pulso, un indicador de rigidez arterial, se asoció con una peor memoria de trabajo. Curiosamente, las niñas con presión arterial más alta demostraron una asociación negativa con una gama más amplia de funciones cognitivas que los niños. Por el contrario, los niños con mayor rigidez arterial mostraron mejor atención y memoria de trabajo. Las asociaciones no se vieron influenciadas ni por la actividad física ni por el tiempo sedentario.
"Nuestros hallazgos subrayan la importancia de prevenir la presión arterial alta y la rigidez arterial para promover la salud cognitiva y cerebral en los jóvenes. Sin embargo, observamos algunas asociaciones contradictorias", dice el investigador doctoral Petri Jalanko de la Facultad de Ciencias del Deporte y la Salud de la Universidad de Jyväskylä.
"El estudio proporciona información sobre cómo la presión arterial y la rigidez arterial están vinculadas a la función cognitiva. Sin embargo, para establecer una relación definitiva de causa y efecto entre la salud arterial y la salud cerebral, y para determinar si aumentar la actividad física o reducir el tiempo sedentario puede mitigar los efectos negativos de una mala salud arterial en la cognición, son necesarios más ensayos controlados aleatorizados con grupos de control apropiados y técnicas avanzadas de imagen cerebral."
El estudio utilizó datos transversales de las evaluaciones de seguimiento a ocho años del estudio Actividad Física y Nutrición en Niños (PANIC). Participaron un total de 116 adolescentes (45 niñas y 71 niños), con una edad media de 15,9 años. La presión arterial sistólica y diastólica se midió utilizando un esfigmomanómetro aneroide. La velocidad de la onda del pulso se midió mediante cardiografía de impedancia, mientras que el grosor íntima-media carotídeo y la distensibilidad de la arteria carótida se midieron mediante ecografía carotídea. Se utilizó la batería de pruebas CogState para evaluar la cognición, calculando la cognición general a partir de los resultados de las pruebas de atención, memoria de trabajo y aprendizaje. La actividad física y el tiempo sedentario se evaluaron utilizando un acelerómetro combinado con un monitor de frecuencia cardíaca. El estudio fue publicado en Physiological Reports.
Los adolescentes con presión arterial elevada y rigidez arterial pueden experimentar un deterioro de las funciones cognitivas, según un estudio reciente realizado en la Universidad de Jyväskylä y la Universidad de Finlandia Oriental. Los jóvenes con presión arterial más alta obtuvieron peores resultados, especialmente en tareas que medían la atención y el aprendizaje. Además, la rigidez arterial se asoció con una memoria de trabajo más débil. A la luz de estos hallazgos, se enfatiza la importancia de prevenir la presión arterial alta y la rigidez arterial en la infancia y la adolescencia.
Está bien establecido que una mala salud arterial puede conducir al deterioro cognitivo en adultos. Sin embargo, existe un conocimiento limitado sobre esta conexión en adolescentes. Para abordar esta brecha, este estudio examinó las asociaciones de la rigidez arterial y la presión arterial con la cognición en adolescentes, y si estas asociaciones diferían entre niñas y niños. Además, se evaluó si la actividad física o el tiempo sedentario eran factores de confusión en estas asociaciones.
LA PRESIÓN ARTERIAL MÁS ALTA FUE UN FACTOR MÁS SIGNIFICATIVO EN LA SALUD CEREBRAL DE LAS NIÑAS.
Los adolescentes con presión arterial más alta presentaron una peor atención, aprendizaje y cognición general. Una mayor velocidad de la onda del pulso, un indicador de rigidez arterial, se asoció con una peor memoria de trabajo. Curiosamente, las niñas con presión arterial más alta mostraron una asociación negativa con una gama más amplia de funciones cognitivas que los niños. Por el contrario, los niños con mayor rigidez arterial demostraron mejor atención y memoria de trabajo. Las asociaciones no se vieron influenciadas ni por la actividad física ni por el tiempo sedentario.
“Nuestros hallazgos subrayan la importancia de prevenir la presión arterial alta y la rigidez arterial para promover la salud cognitiva y cerebral en los jóvenes. Sin embargo, observamos algunas asociaciones contradictorias”, dice el investigador doctoral Petri Jalanko de la Facultad de Ciencias del Deporte y la Salud de la Universidad de Jyväskylä.
“El estudio proporciona información sobre cómo la presión arterial y la rigidez arterial están vinculadas a la función cognitiva. Sin embargo, para establecer una relación definitiva de causa y efecto entre la salud arterial y la salud cerebral, y para determinar si aumentar la actividad física o reducir el tiempo sedentario puede mitigar los efectos negativos de una mala salud arterial en la cognición, son necesarios más ensayos controlados aleatorizados con grupos de control apropiados y técnicas avanzadas de imagen cerebral.”
El estudio utilizó datos transversales de las evaluaciones de seguimiento de ocho años del estudio de Actividad Física y Nutrición en Niños (PANIC). Participaron un total de 116 adolescentes (45 niñas y 71 niños), con una edad media de 15.9 años. La presión arterial sistólica y diastólica se midió utilizando un esfigmomanómetro aneroide. La velocidad de la onda del pulso se midió mediante cardiografía de impedancia, mientras que el grosor íntima-media carotídeo y la distensibilidad de la arteria carótida se midieron mediante ecografía carotídea.Se utilizó la batería de pruebas CogState para evaluar la cognición, calculando la cognición general a partir de los resultados de las pruebas de atención, memoria de trabajo y aprendizaje. La actividad física y el tiempo sedentario se evaluaron utilizando un acelerómetro combinado con un monitor de frecuencia cardíaca.
El estudio fue publicado en Physiological Reports.
FINAL THOUGHTS/ REFLEXIONES FINALES
En este trabajo utilicé tanto QuillBot como Smartcat. Personalmente, me parecieron muy útiles las dos herramientas. Si se combinan las ventajas de Smartcat como su enfoque en la localización y el uso correcto de la terminología— con la fluidez y claridad que ofrece QuillBot, se puede lograr una muy buena traducción. Aun así, si tuviera que elegir una sola, creo que Smartcat es la mejor opción por cómo mantiene la coherencia y el sentido original del texto.