La idea de este trabajo, que queremos compartir con docentes y estudiantes de los profesorados, surgió un tiempo atrás, mientras evaluábamos nuestro desempeño como docentes. En ese momento, identificamos una paradoja recurrente: si bien todes usamos dispositivos tecnológicos y herramientas digitales para trabajar, investigar, comunicarnos, aprender, informarnos y entretenernos, pocas veces los usábamos para enriquecer nuestras propuestas en el aula. ¿Por qué no usarlas en las clases, por qué no aprovechar herramientas digitales para construir ambientes de aprendizajes con mayor potencialidad? Además, como cátedra que forma docentes, ¿por qué no enseñar e incentivar su utilización en las prácticas pedagógicas de nuestres estudiantes?
A medida que fuimos discutiendo el tema, reafirmamos la convicción de que el uso de la tecnología por sí misma no garantiza una buena clase. Ésta depende, como siempre y fundamentalmente, del manejo del tema por parte del profesor y de su capacidad didáctica. En este sentido, la tecnología puede favorecer el aprendizaje siempre que les profesores hagan un uso adecuado de ella: formulen consignas pertinentes, seleccionen material relevante para lo que quieren enseñar… en definitiva subordine las herramientas digitales a sus propósitos.
Indudablemente, la pandemia nos empujó a concretar lo que estábamos pensando. Algunos docentes que tienen una relación más amigable con las nuevas plataformas y aplicaciones digitales fueron les que se pusieron el trabajo al hombro -los autores de los videos- pero todo el resto colaboramos de distinto modo, por ejemplo, analizando las potencialidades didácticas de cada herramienta digital o planteando, en función del diseño de cada una de nuestras clases, qué herramientas necesitábamos. Por eso, a partir de nuestra experiencia, queremos compartir que, así como este fue un trabajo en equipo, pensamos que el uso de las herramientas digitales podría ser un trabajo de cátedra donde cada uno aporta lo suyo. No todos tenemos que ser expertos en todas las aplicaciones.
En el contexto actual la desigualdad educativa se hace visible y se acentúa la brecha digital. Se pone en evidencia la disparidad entre regiones, entre instituciones educativas y entre docentes. Enriquecer nuestras prácticas de enseñanza es un camino deseable pero no resuelve los problemas de fondo. Por ahora, podemos comenzar a incorporar lo digital en las clases tratando de utilizar en mayor medida, el dispositivo tecnológico de uso extendido, es decir el teléfono celular. Por eso verán en la explicación de cada herramienta digital, la aclaración para su uso con el celular. No obstante, resulta indispensable exigir medidas que permitan modificar la situación de desigualdad que atraviesa a nuestro sistema educativo.
¿Qué es una herramienta digital para la enseñanza?
Es un programa y/o plataforma que favorece la enseñanza y el aprendizaje. Las herramientas digitales educativas derivan de las que usualmente utilizamos para la enseñanza, como mapas conceptuales, líneas de tiempo o cuestionarios de preguntas verdadero o falso, entre otras. Lo que presentamos aquí son los programas y/o plataformas que permiten construir esa herramienta y, además, otros, que de no mediar lo digital, sería imposible diseñarlas específicamente para los objetivos de nuestras clases, por ejemplo, las infografías o los mapas interactivos.
¿Por qué un uso adecuado de las herramientas digitales favorecen los aprendizajes?
Porque tienen mayor potencialidad didáctica que las tradicionales. Permiten presentar y relacionar material variado en una presentación mucho más atractiva, dinámica y creativa a través de un Power Point más interactivo o el Genially; porque el docente puede realizar una consulta sobre lo que está exponiendo o sobre la comprensión de un texto, ver los resultados al instante y reorientar o reorganizar su exposición; porque permite que los estudiantes trabajen en grupo en forma sincrónica y el docente ver los que están haciendo aún en una clase virtual, solo citando algunos ejemplos.
Finalmente, queremos aclarar que, si bien este material fue promovido por la virtualidad, fue pensado también para la presencialidad. Ustedes podrán leer y escuchar la forma en que pueden usarse estas herramientas digitales tanto en clases presenciales como a distancia, en función de las posibilidades y recursos con los que cuente la institución y les estudiantes
¿Cómo organizamos el trabajo y por qué?
Decidimos presentar el trabajo en dos formatos: un documento (texto y video) y una página web. En el documento, en primer lugar organizamos las herramientas digitales en función de las estrategias de enseñanza que favorecen. Luego, presentamos cada una de estas herramientas con un video, mencionando las aplicaciones o plataformas que permiten construir esa herramienta y explicando brevemente para qué sirven, cómo se usan con los estudiantes y cuáles son sus ventajas.
En la organización del trabajo tratamos de contemplar distintos niveles. Los que son menos diestros en lo digital, luego de ver el video que filmamos explicando el uso y las potencialidades de cada herramienta y alguna aplicación o plataforma (según el caso) para diseñarla, pueden recurir al tutorial que recomendamos (u otro). Para ser más claros, nosotros explicamos las herramientas utilizando un ejemplo.
Aprovechamos para agradecer a distintes estudiantes que nos permitieron utilizar sus trabajos en esta presentación.
Estamos convencidos que la utilización de herramientas digitales para la enseñanza de las ciencias sociales no es un tema de destreza para la tecnología sino de actitud que implica planteárselo como un desafío, uno más de los muchos que hemos afrontado en nuestra tarea como docentes.
Prof. Titular Diana Pipkin