La Romería del Rocío es el momento más esperado para cualquier Hermandad rociera, todas peregrinan hasta la aldea almonteña para presentarse ante las plantas de la Santísima Virgen del Rocío.
El camino de la Hermandad del Rocío de Tomares sigue el denominado “Camino de Sevilla”, por el cual transitan más de cincuenta hermandades procedentes de toda la geografía andaluza.
Primer día de camino
La salida se realiza el martes previo a Pentecostés. Tradicionalmente, la Hermandad ha salido el miércoles anterior a pentecostés, pero desde 2015, dicho día se adelantó por el cambio de día para la presentación en la ermita y para facilitar el tránsito de la comitiva.
La jornada comienza con la misa de romeros en la sede canónica, la Parroquia de Nuestra Señora de Belén, en torno a las ocho de la mañana. Sobre las nueve y una vez acabada la misa, la Hermandad realiza su salida y el Simpecado es colocado en la carreta iniciándose a continuación el tradicional recorrido por el pueblo, pasando por lugares tan emblemáticos como Las Cuatro Esquinas, la Cruz del Camino Viejo, el Ayuntamiento o la Mascareta.
Al mediodía, en torno a las doce, la Hermandad reza el Ángelus, y sobre la una de la tarde abandona el municipio por El Zaudín para adentrarse en el cordel de Triana-Villamanrique. Durante el recorrido se realizan varios descansos: el primero bajo el paso elevado de la carretera de Bormujos-Mairena; después, en el puente del río Pudio, ya en término municipal de Bormujos; y más adelante, en la Hacienda de Torrequemada, en Gelves, donde se sestea sobre las tres de la tarde en el propio camino.
Tras una hora de descanso, la Hermandad retoma su marcha, atravesando las haciendas de Monasterejo y La Juliana, no sin antes pasar por el pinar de la Cruz de Ponce. Finalmente, la Hermandad realiza su tradicional saludo en la Hacienda de Lópaz en torno a las siete de la tarde, donde los peregrinos rezan en la capilla privada de la Hacienda, y finalmente pernoctando junto a ella en el pinar del mismo nombre.
Segundo día de camino
En el segundo día de camino, la Hermandad, que ha pernoctado en el pinar de Lópaz, realiza el toque de diana en torno a las siete de la mañana y parte de la parada sobre las ocho. El miércoles es uno de los días más significativos del camino, pues en él se cruza el emblemático Vado del Quema, situado en el término municipal de Aznalcázar, al que se llega atravesando los pinares del citado municipio.
Una vez allí, la Hermandad reza y canta ante el templete donde se encuentra una efigie de la Santísima Virgen del Rocío. Acto seguido, se cruzan las aguas del Quema, momento de profunda emoción y fervor, durante el cual se reza el Ángelus en torno a las doce del mediodía.
Tras ello, la comitiva prosigue su marcha hacia el municipio de Villamanrique de la Condesa, donde tiene lugar la presentación oficial en los porches de la Iglesia de Santa María Magdalena, en presencia de nuestra Hermandad Madrina de Villamanrique de la Condesa, en torno a las dos de la tarde. Después de la presentación, la Hermandad recorre las calles del municipio hasta llegar a su parada en la Dehesa Boyal, donde se hace un alto para sestear y pernoctar, aproximadamente a las tres de la tarde.
Tercer día de camino
El tercer día de camino, la Hermandad parte de la Dehesa Boyal en torno a las ocho de la mañana, tomando el denominado “Camino de las Glorias” hasta llegar a la entrada de la Raya Real. Al mediodía, alrededor de las doce, se reza el Ángelus a mitad del camino.
La Hermandad alcanza su parada en el Palacio del Rey sobre las dos de la tarde, donde realiza el sesteo y pernocta para reanudar la marcha al día siguiente.
Cuarto día de camino
En el último día del camino de ida, la Hermandad parte del Palacio del Rey en torno a las siete de la mañana, tras haber pernoctado allí, y continúa su marcha adentrándose en los parajes de Doñana. Después de una breve parada en el pinar de Pinto, se prosigue con el recorrido hasta llegar finalmente al Puente del Ajolí, donde se reza el Ángelus y se entona la Salve.
Finalmente, la Hermandad cruza el Puente Rey y entra en la aldea del Rocío, realiza su saludo a la Hermandad de Málaga-La Caleta y se dirige a su asentamiento en la calle Torre Carbonero, en torno al mediodía, lugar que permanecerá en los días siguientes.
Presentación
El viernes de llegada a la aldea es cuando la Hermandad tiene estipulada su presentación en torno a las ocho de la tarde. Este es uno de los momentos culminantes de la romería, en el que los peregrinos se postran ante las plantas de la Santísima Virgen del Rocío como culminación del camino recorrido, presentando ante la puerta de la Ermita la carreta con el Simpecado.
Pontifical, Rosario y Procesión
El domingo y la madrugada del lunes concentran los actos más relevantes de la romería. Durante la mañana, todos los Simpecados de las hermandades se congregan junto a la Ermita para participar en la misa pontifical, presidida por la Hermandad Matriz de Almonte.
Ya durante la noche, todas las hermandades vuelven a reunirse con sus respectivos Simpecados en la Plaza de Doñana para rezar el Santo Rosario y, una vez finalizado este, en torno a las tres de la madrugada, se produce el salto de la reja, dando comienzo a la procesión de la Santísima Virgen del Rocío.
La Hermandad de Tomares realiza su presentación durante la procesión en El Real, entre las hermandades de Pilas y Coria del Río, aproximadamente a las cuatro de la madrugada.
Camino de vuelta
El camino de vuelta comienza el lunes con el cruze del puente del Ajolí, y pernoctando en el Palacio del Rey. El día siguiente, el martes, es el día que más distancia recorre la hermandad, andando desde donde ha pernoctado hasta el pinar de Lópaz cruzando la Raya Real, el Vado del Quema y los pinares de Aznalcázar llegando en la tarde a la parada.
El último día de camino, el miércoles, es similar al primero de ida de manera inversa. La hermandad llega en la tarde a Tomares en la tarde y recorre los barrios de Aljamar, Las Almenas y Peralta, además de visitar la Casa Hermandad. Finalmente la carreta llega a la plaza de la Virgen del Rocío donde la carreta se coloca frente al azulejo de la Santísima Virgen, acto seguido el Simpecado es bajado de la carreta y llevado al interior de la Parroquia de Nuestra Señora de Belén, donde es colocado en su altar.