El origen de la Real Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Tomares se remonta al año 1988, cuando un grupo de catorce personas decidió peregrinar al Rocío. Tras su regreso, acordaron constituirse como agrupación con la intención de formar, en el futuro, una hermandad que peregrinase oficialmente al Rocío.
Una vez instituido el grupo, encabezado por Ramón García Borjas, comenzó a crecer y a consolidarse en Tomares, organizando diversos actos en nombre de la institución, como la caseta en la feria del municipio o la peregrinación infantil.
El 9 de mayo de 1990, la Hermandad obtuvo el decreto del Arzobispado de Sevilla por el que se reconocía al grupo de fieles de Nuestra Señora del Rocío de Tomares como Agrupación Parroquial, con sede canónica en la Parroquia de Nuestra Señora de Belén del municipio. Desde entonces, la Agrupación Pro-Hermandad comenzó a peregrinar al Rocío. Al no ser aún filial, se utilizó un cuadro con la imagen de la Santísima Virgen del Rocío, y esta realizaba parte del camino con su Hermandad Madrina, la de Villamanrique de la Condesa.
Ese mismo año, el 25 de noviembre de 1990, la Hermandad tuvo el privilegio de celebrar su primera misa oficial en la Ermita del Rocío, oficiada por don Ramón Díez de la Cortina y Consuegra, director espiritual de la Agrupación, acto al que acudieron unos dos mil tomareños.
El 10 de enero de 1991, la Hermandad concedió el título de Hermano Mayor Honorario a Su Alteza Real el entonces Príncipe de Asturias, y actual Rey de España, Felipe VI, quien aceptó dicho reconocimiento, gesto que reforzó los lazos de la corporación con la Casa Real.
Con el propósito de comenzar a crecer patrimonialmente, la Agrupación decidió iniciar los primeros proyectos de su futura Hermandad. En abril de 1992, se encargó al taller de Orfebrería Villareal el diseño de la futura carreta, elaborándose dos modelos distintos. Finalmente, se aprobó el diseño de mayor riqueza ornamental, iniciándose los esfuerzos para materializarlo. En cuanto al Simpecado, la elección de su diseño se realizó mediante cabildo de hermanos celebrado el 12 de noviembre de 1992. De los cuatro proyectos presentados, resultó elegido el de Joaquín López, del taller de bordados Artesanías Santa Bárbara.
Decreto de nombramiento como Agrupación
Diseño de Carreta
Diseño de Simpecado
La carreta comenzó a materializarse en primer lugar, y por ello, durante los primeros años en que se peregrinó sin poseer aún el Simpecado, la Agrupación optó por llevar un cuadro con la imagen de la Blanca Paloma en su sustitución. En aquellos primeros años se utilizaron las antiguas columnas de la carreta de la Hermandad del Rocío de Camas, hasta que la Agrupación pudo disponer de las suyas propias.
En 1993, fruto del buen hacer y la constancia de sus miembros, la Agrupación vio recompensados sus esfuerzos: el 15 de agosto de 1993, solemnidad de la Asunción de la Virgen María, el Arzobispado de Sevilla decretó su erección canónica como Hermandad. Este punto de inflexión llevó a la corporación a centrar sus esfuerzos en lograr la ansiada filialidad con la Hermandad Matriz de Almonte. Como parte de este proceso, en 1994 se inició el proceso de bordado del Simpecado en el taller de Sobrinos de Esperanza Elena Caro, siendo bendecido el 26 de febrero de 1995 en la Plaza de la Constitución de Tomares.
Finalmente, a finales de 1995, el anhelo de los rocieros tomareños se hizo realidad. El 12 de diciembre de ese año llegó la aprobación de la Hermandad Matriz de Almonte para el nombramiento como Hermandad filial, y la romería de 1996 pudo celebrarse ya como una hermandad más, realizando la presentación oficial junto a su Hermandad Madrina de Villamanrique.
Decreto de nombramiento como Hermandad
Afiliación a la Hermandad Matriz
Desde ese año, la Hermandad ha ido creciendo poco a poco y consolidándose como tal. La ejecución de la carreta fue avanzando a buen ritmo gracias a la colaboración de los hermanos y del pueblo de Tomares. En 2003 se celebró el décimo aniversario de la Hermandad, con toda una serie de actos a la altura de tan señalada efeméride.
En 2013, la Corporación Municipal tuvo a bien conceder a nuestra Hermandad la Medalla de Honor de la Villa de Tomares, en un acto cargado de solemnidad, durante el cual, el Simpecado recibió dicha condecoración en una misa celebrada junto a la carreta en la Plaza de la Constitución y con una posterior procesión extraordinaria por las calles del pueblo.
En 2015 se produjo uno de los cambios más significativos en el camino de nuestra Hermandad. Debido al adelanto de las presentaciones en la Ermita del Rocío instaurado en 2013, se decidió adelantar el día tradicional de salida, pasando del miércoles al martes, lo que supuso una notable modificación en la ruta de llegada a la aldea almonteña.
En los últimos actos memorables de esta corporación están los del veinticinco aniversario como Hermandad, en los cuales se celebraron una serie de acontecimientos de bastante relevancia, como la concesión del fajín militar al bendito Simpecado, la inauguración del monumento del camino del Rocío en el Zaudín, y la procesión extraordinaria realizada por las calles del municipio con una misa especial en la plaza del Ayuntamiento de Tomares.