Se produce debido a la deficiencia o ausencia de una enzima llamada fenilalanina hidroxilasa, que es responsable de convertir el aminoácido fenilalanina en tirosina.
En una persona sin fenilcetonuria, la fenilalanina se metaboliza adecuadamente en el hígado, y la enzima fenilalanina hidroxilasa convierte la fenilalanina en tirosina. Sin embargo, en las personas con PKU, hay una mutación en el gen que codifica la fenilalanina hidroxilasa, lo que resulta en una actividad enzimática reducida o ausente.
Como resultado, la fenilalanina se acumula en el cuerpo y no se convierte en tirosina de manera eficiente. Los niveles altos de fenilalanina y la deficiencia de tirosina pueden causar daño cerebral y otros problemas de salud en los individuos con PKU si no se trata.
El principal objetivo del tratamiento de la PKU es mantener niveles bajos de fenilalanina en el organismo. Esto se logra mediante una dieta baja en fenilalanina, que excluye o limita alimentos que contienen altos niveles de este aminoácido. Con la dieta adecuada y el seguimiento médico, las personas con PKU pueden llevar vidas saludables y evitar complicaciones asociadas con la acumulación de fenilalanina.