Durante la Guerra de la Independencia Española (1808-1814), la localidad de Cenicientos, situada en la actual Comunidad de Madrid, tuvo un papel relevante dentro de la resistencia contra las tropas de Napoleón Bonaparte, especialmente por su ubicación estratégica en una zona montañosa cercana a la frontera con Castilla y León.
A lo largo del conflicto, Cenicientos se convirtió en un lugar de paso y refugio para guerrilleros que luchaban contra el ejército francés. Su entorno natural, con zonas de difícil acceso, favorecía las tácticas de guerrilla, permitiendo realizar ataques rápidos y retiradas seguras. Este tipo de guerra irregular fue clave en muchas áreas rurales de España, donde la población local colaboraba activamente con los combatientes.
Aunque no fue escenario de grandes batallas, la zona sufrió las consecuencias de la guerra. Las tropas francesas realizaron incursiones en el territorio para perseguir a los guerrilleros, lo que provocó saqueos, destrucción y dificultades para la población civil. Los habitantes de Cenicientos, como en muchas otras localidades, tuvieron que enfrentarse a la escasez de recursos y a la inseguridad constante.
La participación de la población en tareas de apoyo —como el suministro de alimentos, refugio o información— fue fundamental para mantener la resistencia. De este modo, Cenicientos formó parte de esa red de pequeñas localidades que, sin protagonizar grandes enfrentamientos, contribuyeron de manera decisiva al desgaste del ejército francés.
En conjunto, el papel de Cenicientos refleja la importancia de la guerrilla y de la implicación de la población civil en la Guerra de la Independencia, elementos que fueron clave para debilitar al dominio napoleónico en España.