Ritmo y Repeticiones
Ritmo y Repeticiones
¿Qué es el Ritmo y Repeticiones?
El ritmo consiste en la repetición rítmica de líneas y formas. Por lo general, dichas repeticiones producen una sensación agradable para el ojo humano. El ritmo llama la atención por si mismo y puede ayudar a estructurar la imagen. De hecho, en algunos casos, el ritmo puede llegar a convertirse en el tema principal de la fotografía. No obstante, hay que utilizar el ritmo con moderación. El abuso del ritmo puede hacernos caer en la monotonía y aburrimiento.
Se puede resolver este problema introduciendo un elemento que rompa la monotonía de la fotografía y aporte interés a la imagen. El uso del ritmo como elemento secundario es muy recomendable y suele dar fantásticos resultados.
Cuando una misma figura o una serie de figuras muy parecidas aparecen en varias ocasiones en el encuadre estamos hablando del recurso de la "repetición". Normalmente dichas figuras tienen un aspecto muy similar, tanto como para que nuestra mente las perciba como iguales.
Es un recurso visual que se utiliza para imprimir dinamismo a la imagen, creando sensación de movimiento y ayudándonos a componer los elementos de la fotografía.
Armonía: el ritmo puede ser armónico en cuanto no queda interrumpido; la secuencia se repite sin nada que la “perturbe”.
Tensión: se genera tensión visual al romper la secuencia formal.Conseguir esa sensación de ritmo no es difícil.
Es recomendable utilizar al menos tres motivos similares ya que con menos puede ser complicado. También es recomendable utilizar encuadres apaisados que permitan establecer ritmos horizontales y que permitan que el ojo se desplace de lado a lado. Establecer un ritmo vertical, es posible pero más complicado.
Si el encuadre esta lo suficientemente cerrado y los motivos ritmicos ocupan todo el encuadre, nuestra mente interpretará que los motivos se extienden más alla del encuadre de forma indefinida.
Pocas veces una buena imagen se sostiene únicamente por un punto; es decir, siempre necesitamos la combinación de varios elementos en la imagen: la luz, el encuadre, el centro de interés, el color o la ausencia de él, etcétera. Las formas rítmicas no son una excepción, y suelen necesitar de algo que las acompañe para potenciar la imagen.