Cuando se ha presentado una enfermedad cardíaca está indicado un periodo de recuperación de Rehabilitación Cardíaca. Este consiste en un programa estructurado que comprende: información de la enfermedad, ejercicio físico supervisado en gimnasio específico por cardiólogos y personal especializado, adaptación del tratamiento farmacológico y psicoterapia, fundamentalmente.
Estos programas se vienen utilizando desde hace años y nosotros venimos trabajando desde hace 20 años en esta disciplina.
La creación de Unidades de Rehabilitación Cardíaca fue propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en los años sesenta (Ginebra, 1964 y Freiburg, 1968), con el objetivo de mejorar la calidad de vida y el pronóstico de los pacientes con enfermedades cardíacas (disminución de recaídas y de mortalidad) tanto del STENT, angina, infarto intervenido de válvulas y by-pass aortocoronario.
Los programas incluyen entrenamiento físico, pautas de actuación psicológica y, en los pacientes coronarios, control de los llamados factores de riesgo (tabaco, hipertensión arterial, colesterol elevado, etc.). La inclusión de los pacientes en la Unidad de Rehabilitación Cardíaca exige un análisis cuidadoso de su historia clínica para posteriormente programar el nivel de ejercicio al que va a ser sometido.
La experiencia acumulada en los últimos treinta años ha demostrado que, con este tipo de actuación terapéutica, la calidad de vida mejora de forma significativa y existe un descenso de complicaciones y mortalidad (del 25-40% en los pacientes de bajo riesgo).