ETIMOLOGÍAS Y DESCUBRIMIENTOS: el plutonio (94 Pu)
En las primeras tablas periódicas había un hueco en la casilla posterior al uranio, el elemento 92. Tras descubrirse el último de los componentes del núcleo atómico, el neutrón, en 1932, la mayoría de los científicos no consideraban seriamente la posibilidad de elementos más pesados que el uranio. Sin embargo, el descubrimiento de la radioactividad inducida en 1933, y, sobre todo, la desintegración nuclear con ciclotrón en 1938, llevarían a nuevos límites de la materia.
El plutonio (específicamente, plutonio-238) fue producido y aislado por primera vez en diciembre de 1940, y fue identificado químicamente en febrero de 1941, por G. T. Seaborg, E. M. McMillan (uno de los descubridores de 93 neptunio en 1940), J. W. Kennedy y A. C. Wahl bombardeando uranio con deuterio en el ciclotrón.
Un documento científico del descubrimiento fue preparado por el equipo y enviado a la revista Physical Review en marzo de 1941, pero el documento fue retirado antes de la publicación, debido a que se descubrió que un isótopo de este nuevo elemento (plutonio-239) podría ser útil para la bomba atómica. La publicación fue retrasada hasta un año después del final de la Segunda Guerra Mundial debido a las preocupaciones sobre la seguridad.
El año anterior, 1940, McMillan había llamado al primer elemento transuránico, el 93 neptunio, por el planeta Neptuno y por la relación de la mitología griega entre el abuelo Urano, el hijo Saturno y los nietos Júpiter, Neptuno y Plutón. En este caso, sugirió que el elemento 94, siendo el siguiente elemento de la serie, fuera nombrado como el que en ese momento era el siguiente planeta, Plutón, del griego Ploútwn (plúton), “el Rico”, sobrenombre ritual de Hades, el dios de los Infiernos. También el nombre del planeta inspiraría el del perro creado como mascota del ratón más famoso del cine animado. Se encuentra como parte de compuestos del tipo plutocracia o plutócrata.
Seaborg originalmente consideró el nombre plutium, pero después pensó que no sonaba tan bien como plutonium, y también decidió el símbolo Pu (aunque produce un juego de palabras en inglés). Otros nombres alternativos que se estuvieron considerando fueron ultimium o extremium, debido a la creencia errónea de que este sería el último elemento posible en la Tabla Periódica.
El elemento 106 seaborgio recibió este nombre en honor a su descubridor, estando vivo todavía Seaborg, por su contribución a la física y a la química, especialmente por haber dirigido, o como parte de, los equipos que descubrieron diez elementos transuránicos: 94 plutonio, 95 americio, 96 curio, 97 berkelio, 98 californio, 99 einstenio, 100 fermio, 101 mendelevio, 102 nobelio y el mencionado 106 seaborgio.