ETIMOLOGÍAS Y DESCUBRIMIENTOS: el mendelevio (101 Md)
El nombre de este elemento se engloba en el grupo temático de los que llevan el nombre propio de algún miembro especialmente destacado de la historia de la ciencia físico-química, como 96 curio o 99 einstenio.
Las primeras tablas periódicas acababan en la casilla del uranio, el elemento 92. Tras descubrirse el último de los componentes del núcleo atómico, el neutrón, en 1932, la mayoría de los científicos no consideraban seriamente la posibilidad de elementos más pesados que el uranio. Sin embargo, el descubrimiento primero de la radioactividad inducida en 1933, después la desintegración nuclear con ciclotrón en 1938, y por último, las primeras explosiones de artefactos nucleares, llevarían al hallazgo de elementos creados por el ser humano continuando el trabajo de la Naturaleza.
De hecho, el mendelevio es el noveno de tales elementos transuránicos, y fue identificado por el equipo dirigido por S. G. Thompson, y formado por A. Ghiorso, B. G. Harvey, G. R. Choppin y G. T. Seaborg, en 1955 mediante el bombardeo de isótopos de 99 einstenio en el ciclotrón de Berkeley. El isótopo encontrado fue el mendelevio-256, con una vida media de 76 minutos.
El término técnico mendelevium no es más que el resultado de añadir el sufijo latinizante habitual –ium al nombre (transliterado del cirílico como Mendeleev en inglés) del científico ruso homenajeado de esta manera. Lo explica el propio Seaborg, cuando justificaba su propuesta de nombrar al primer elemento de la segunda centena: “Consideramos apropiado que hubiera un elemento que llevara el nombre del químico ruso D. Mendeleyev, quien había desarrollado la tabla periódica. En casi todos nuestros experimentos que han descubierto elementos transuránicos, hemos dependido de su método para predecir propiedades químicas basadas en la posición del elemento en la tabla. Pero, en medio de la Guerra Fría, dar el nombre de un ruso a un elemento era un gesto algo atrevido que no sentó bien a algunos críticos estadounidenses.”
El gobierno accedió a la propuesta, y poco después la propia IUPAC lo aceptó en 1955 con el símbolo Mv, que se cambió al actual Md en la siguiente asamblea general, la de París de 1957.