Todo empezó a finales de los años 50 cuando mi tío, Josep Abante, decidió montar un taller de motos en Martorell ( Barcelona ). No tardó mucho en elegir la marca, él quería las campeonas del mundo, la del corredor italiano que "barría" en las carreras, el mejor, el número 1, "Giacomo Agostini".
Asesorado por su amigo Salvador Bargués, solicitó a la marca ser distribuidor de motocicletas emeuve para Martorell y provincia.
Se establecieron en calle Calle Calvo Sotelo 154 de Martorell, actualmente es la Calle Mur de esta localidad.
Mi padre Joan empezó a trabajar en el taller como aprendiz, poco a poco la mecánica de aquellas máquinas despertó un gran interés en él. Se especializó en las preparaciones para aumentar la potencia y que corrieran más, limar lumbreras, transmisiones...
Josep era más convencional y pragmático, cambiaba las piezas dañadas por recambio nuevo mejorado. Con las limitaciones económicas y materiales de la época, había clientes para todos los gustos.
Un día, mi abuelo decidió que mi padre tenía que dejar el taller para dedicarse al transporte de áridos (era el negocio "familiar"), quedándose al mando del taller mi tío Josep hasta finales de los años 70, donde pasaría a dedicarse exclusivamente a los turismos en otra ubicación de Martorell .
A pesar de haber tenido que dejar el taller en contra de su voluntad, la pasión que había despertado en él estas motos lo convirtió en un enamorado de la marca. Las MV se convirtieron en su ADN.
Fotografía de una diapositiva reproducida en el cine de Martorell
A la izquierda de la imagen los hermanos Abante, Josep y Joan
En la fotografía Josep Abante en una de las ferias en Martorell
A la derecha mi madre Joaquima en la MV Agusta T-18 matrícula provincial de Oviedo de mi padre Joan
La MV Agusta T-18 de mi padre Joan
En el año 1992, cuando estudiaba formación profesional (F.P) y mi padre se dedicaba al transporte, recibimos una llamada del Sr. Vives ( mecánico de la Renault de Martorell en ese momento ) ofreciéndonos dos emeuves que se encontraban en Masquefa.
Mi padre, que se había quedado "enganchado" a la marca no dudó ni un segundo en ir a ver de que se trataba. Sorpresa la nuestra, cuando llegamos al garaje, se trataba de una MV AGUSTA125 TR y otra MV AGUSTA 125 SR. 10.000 de las antiguas pesetas tuvieron la culpa que nos las lleváramos a casa.
A partir de aquí y con mucha dedicación, las empezamos a restaurar. Ya no había marcha atrás, la búsqueda de estas motos era enfermiza, cualquier pretexto era válido para preguntar si sabían de alguien que tuviera alguna emeuve en el garaje. Daba igual el estado, lo importante era poder "salvar" todas las MV que se encontraban "perdidas", lo que para unos eran unos cuantos hierros para nosotros eran verdaderos TESOROS.
MV AGUSTA 235 rescatada de la intemperie en una cantera de Vilanova del Vallès
En marzo de 2004 mi padre Joan Abante falleció, pero me dejó su legado y su conocimiento de esta marca de motocicletas. Era un hombre apasionado y me supo contagiar la estima por las MV AGUSTA.
Cuando mi padre inició la aventura de "salvar" todas las motos, su sueño era tener un modelo restaurado de cada emeuve fabricada en España con licencia Italiana. Por desgracia el se fue demasiado pronto para verlo cumplido pero hoy mi ilusión y dedicación sigue adelante en conseguirlo.
Su sueño ahora es el mío, y no ceso en el empeño en que se haga realidad.
Colección privada emeuve en la actualidad