En las ferias de motos clásicas y poniendo la oreja en las conversaciones ajenas, se rumoreaba que había una MV ALPHA en un garaje, que era propiedad de una señora.
Las casualidades y los astros se pusieron de mi parte cuando Josep Maria, de J. Clapé, me dio el contacto de la propietaria. Después de una larga negociación y de noches en vela, en el verano de 2018 entró a formar parte de mi colección.
La propietaria, antes de vendérmela, me comentó que había recibido muchas ofertas por ella y que hasta ahora nunca se había planteado venderla. Finalmente había decidido aceptar mi oferta porque, tras varias consultas, sabía que era un romántico de la marca y que tenia las piezas suficientes para completarla. Una vez más, la esencia de mi padre se vincula a la marca pues si no hubiera sido por él, seguramente, yo nunca me habría involucrado tanto con las emeuve.
PARTE CICLO DE LA MV ALPHA
Una vez en casa, lo primero que hice es llamar a mi amigo Alfonso Sanchez de Oviedo, " EL GURÚ" de las MV fabricadas en su tierra, Asturias. Aún recuerdo los emoticonos del whatssap después de ver las fotos. UFF.....🤩🤤🤤🥒🥒🥒👏👏👏👏
Su segundo comentario fue: " parece la moto de Mario Carando ," era el único que corría con horquilla de paralelogramos y me mandó estas 2 fotografías.
A LA DERECHA DE LA IMAGEN MARIO CARANDO CON LA MV ALPHA CON HORQUILLA DE PARALELOGRAMOS
Siguiendo la investigación, recurri a otro entendido en la materia, Francisco Herreros, de MOTORETRO. En junio de 1989 había publicado un articulo de las MV ALPHA fabricadas en Barcelona.
Una vez analizadas las fotografías que le mandé, me dijo que con toda seguridad, la moto en cuestión, era una unidad de carreras, basándose en elementos mecánicos: ( carburador DELLORTO SS25A, volante magnético MAGNETI MARELLI, cilindro y culata dimensionados, estriberas retrasadas, registro en la tapa del motor, soporte doble del motor en chasis, la ausencia del pedal de arranque y neumáticos 2,50x21) y que había una alta probabilidad en que fuera la moto del corredor Mario Carando por la horquilla de paralelogramos.
Con toda la información en mi cabeza y basándome en las fotografías, empecé a completar la moto con recambio MV del almacén para posteriormente poderla restaurar.
Todo empezaba a encajar como un puzle, convirtiéndose en LA JOYA DE LA CORONA de mi colección.
Gracias a buenos industriales como J. Clapé en la pintura y el recubrimiento interior del depósito y en talleres de cromados Barba y García el resultado final era inmejorable.
El bastidor y la horquilla se pintaron con pintura en polvo.
La parte mas bonita de todo el proceso, el montaje.
Éste es el resultado final después de 4 años de trabajos de restauración. Se ha intentado ser lo mas fiel posible a la originalidad, basándome en las fotografías y teniendo en cuenta la escasez de repuestos de este modelo único.