Dos perras chicas le impedían franquear aquellas puertas. Generosa había llegado hasta ellas embozada en una máscara desde la calle Alfarerías. La fachada del Teatro Principal era un bullicio de rostros cubiertos que esperaban su turno para entrar al gran baile y Generosa solo tenía ojos en la búsqueda de un gesto, una complexión, una mirada que delatara la presencia de Rafael.
Lo vio tras pisar el interior de una sala, caldeada por braseros, murmullos y aquella música mal interpretada. Reconoció sus espaldas y sus manos, que estrechaban con fuerza unas caderas femeninas. Confirmó entonces aquello que nunca hubiera deseado. Su amado no solo no la había acompañado, sino que la había humillado acompañando a otra.
Salió corriendo de allí pero la detuvieron en la calle Alhóndiga. La sangre en las manos se secaba rápidamente por el frío de aquel domingo de febrero. En la sala, Rafael agonizaba con un cuchillo clavado en el corazón. Su máscara ocultaba en parte su expresión de terror.
Los días 22 y 23 de junio de 1927 se celebraba en la Audiencia de Albacete el juicio contra Generosa López por matar de una cuchillada al que había sido su novio, Rafael Montoya, durante un baile de Carnaval. Tanto la noticia del suceso como la del juicio tuvieron bastante repercusión y fueron tratadas en varios diarios nacionales y provinciales.
EXTRACTO DEL JUICIO ORAL CONTRA GENEROSA LÓPEZ POR EL ASESINATO DE RAFAEL MONTOYA.
A las once y media comienza la sesión del juicio oral. La procesada es de baja estatura, viste con sencillez y humildad, su aspecto no es el de una asesina arrogante y despiadada, sino el de una pobre mujer cansada y consumida.
El escrito de calificación fiscal que firma don José Gómez Barberá, dice:
Que en la noche día 7 de marzo de 1927, Generosa López, soltera, de 23 años y vecina de Hellín, se presentó en el baile de carnaval que se celebraba en el teatro de dicha ciudad, con disfraz y cubierta la cara, y cuando llegó a ella Rafael Montoya, le asestó en la parte izquierda del tórax una cuchillada que le seccionó la vena pulmonar izquierda ocasionándole la muerte instantánea, siendo detenida la agresora, que conservaba en la mano el cuchillo ensangrentado.
Consta además que en días anteriores a la agresión, Generosa se proveyó de un cuchillo de los que usan para degollar cerdos con la idea preconcebida de llevar a cabo su acción.
Se pide la pena de cadena perpetua y que se condene indemnizar a los herederos del finado con cinco mil pesetas.
El escrito de defensa, que firma el letrado señor Domingo, sostiene que:
Rafael Montoya había lanzado amenazas de muerte contra Generosa, que influenciada por el miedo había consumado el ataque; y que la agresión fue de frente, en sitio lleno de gente y bien iluminada, negando la existencia de alevosía.
Califica el hecho como delito de homicidio y alega el eximente de miedo insuperable y atenuante de arrebato. Pide la absolución o, alternativamente, la pena de seis años y un día de prisión correccional.
Finalmente, Generosa sería condenada a 12 años y un día de prisión. En el recorte de periódico en el que se daba noticia de la sentencia hay una mancha que no deja ver en qué prisión habría de cumplir su pena. Convendría solicitar una copia a la Biblioteca del Instituto de Estudios Albacetenses para averiguarlo...
¿A qué prisión trasladaron a Generosa para que cumpliera la pena impuesta?
Noticia del traslado de prisión de Generosa López.
Fecha en la que se publicaron los detalles de la sentencia.