La máquina auxiliar se había unido a la del tren correo de Cartagena en la estación de Agramón poco después de las 10. Era necesario el aporte de potencia extra para salvar el desnivel del trazado hasta Tobarra.
A esa hora el fuerte viento soltaba varios vagones que se encontraban parados en la estación de Hellín.
A las diez y treinta y cuatro minutos de la noche salía el correo ascendente número 83 de la estación de Minateda con dirección a Hellín. La luna casi llena dejaba ver con claridad los campos de esparto y su reflejo en las aguas del arroyo. Llevaba este dos minutos de recorrido, cuando en el kilómetro 354, poco después de cruzar un pequeño viaducto, el maquinista se percató de que en dirección opuesta avanzaban unos vagones a gran velocidad. Inmediatamente, mientras ordenaba al fogonero que apretara los frenos, hizo sonar los silbatos de alarma parando casi en seco la máquina. No pudo evitar el choque.
La máquina de doble tracción quedó totalmente destrozada, sepultando entre sus restos el cuerpo del maquinista, que murió instantáneamente al habérsele incrustado una palanca en el estómago. El fogonero fue lanzado por el choque fuera de la máquina a un gran charco de agua del ténder y la caldera, resultando herido de gravedad. Quiso el fatal destino que uno de los hijos del maquinista, que era fogonero y venía en el tren que debía cruzarse con el correo en Hellín, fuera el primer familiar en conocer la triste noticia, protagonizando una desgarradora escena al ver el cadáver de su padre.
La máquina titular y el resto de vagones sufrieron averías de poca importancia, resultando heridos leves el maquinista, el fogonero y un viajero. Los vagones escapados de la estación de Hellín, y que causaron el siniestro, quedaron destrozados, hechos añicos, como atestiguan las fotos que se tomaron a la mañana siguiente.
El malogrado maquinista, vecino de Murcia, casado y con siete hijos, recibió sepultura en Hellín el primero de marzo. La viuda y dos de los hijos se desplazaron hasta esta población nada más conocer la noticia, para asistir al sepelio.
¿Cuál era el nombre del maquinista?
Lugar del accidente, entre Minateda y Hellín.
Fragmento de la noticia publicada el 28 de febrero de 1910.