"En octubre de 2024 hemos realizado una actividad de incidencia política participando en una sesión de trabajo de la Comisión de Convivencia y Solidaridad Internacional del Parlamento de Navarra para poner de manifiesto la crisis olvidada y abandonada sufrida por las/os refugiadas/os saharauis.
"
Durante 2025, cumpliéndose 30 años de nuestro trabajo en los campamentos de refugiados saharauis, desde Médicos del Mundo Navarra sacaremos un boletín trimestral para visibilizar la realidad que vive el pueblo saharaui desde distintas perspectivas. Por ello lo hemos dividido en las siguientes secciones
Ecos del Viento - noticias
Voces del Desierto - personas referentes
Huellas del Sahara - curiosidades
Tejiendo Futuro - iniciativas
¿Qué puedes hacer tú?
Marzo
Junio
Septiembre
Diciembre
Más de 173,600 personas refugiadas saharauis enfrentan condiciones extremas en los campamentos del desierto argelino. La dependencia absoluta de la ayuda humanitaria para las necesidades básicas, sumada a la limitada accesibilidad al agua potable y al saneamiento, ha creado una situación desesperada y alarmante.
En medio del silencio ensordecedor que rodea al Sahara, una crisis humanitaria y de derechos permanece oculta a los ojos del mundo.
Médicos del Mundo Navarra ha querido volver a traer la realidad de esta población de la mano de su proyecto "CRISIS (IN)VISIBLES", revelando la realidad cruda y urgente que enfrenta la población refugiada saharaui. Este proyecto cuenta con la colaboración del Departamento de Derechos Sociales de Gobierno de Navarra, el Ayuntamiento de Pamplona y el Parlamento de Navarra.
Para apoyar esta iniciativa la organización ha desarrollado tres espacios con públicos diferentes. El pasado mes de noviembre organizaron una charla online para dialogar sobre los estereotipos de belleza, que en este caso pueden afectar mucho a la salud de las mujeres saharauis, y de otras partes del mundo. La semana que viene lanzarán el primer podcast de CRISIS (IN)VISIBLES en el que entrevistan a una mujer saharaui que acerca la cultura del pueblo saharaui a la ciudadanía. Además, en este mismo diciembre, se desarrolló en Cuatrovientos Centro Integrado una actividad de scape-room con su alumnado.
Desde hace más de cuatro décadas, la población saharaui ha soportado las secuelas de un conflicto territorial y político que persiste, dejando en su estela una situación humanitaria desgarradora.
Cuatro décadas de conflicto
Desde hace más de cuatro décadas, la población saharaui ha soportado las secuelas de un conflicto territorial y político que persiste, dejando en su estela una situación humanitaria desgarradora. Concretamente en 1975 se instalaron como medida provisional los conocidos campamentos de Refugiadas Saharauis, en Argelia, que continúan casi 50 años después. Desde la ruptura del alto el fuego a finales de 2020, las autoridades marroquíes han intensificado sus esfuerzos para sofocar cualquier voz que clame por la autodeterminación. Las concentraciones por la independencia son impedidas y el trabajo de las organizaciones locales de derechos humanos es obstaculizado. Activistas, periodistas y defensores de derechos sufren un hostigamiento constante, enfrentándose a detenciones arbitrarias, maltratos e incluso violaciones, como el caso alarmante de Sultana Khaya y su hermana, cuyos presuntos agresores permanecen sin ser identificados ni juzgados.
La falta de acceso a la región para observadores externos independientes y la negativa del Consejo de Seguridad de la ONU para incluir la vigilancia de derechos humanos en el mandato de la MINURSO impiden documentar de manera independiente estas atrocidades, dejando impunes a los responsables y ocultando una realidad que clama por justicia.
La crisis humanitaria, agravada por la pandemia de COVID-19, la reducción de fondos y la escalada del conflicto, ha llevado a una grave escasez de alimentos, inflación y dificultades para los servicios esenciales.
La vida en los campamentos
En paralelo a este panorama sombrío, más de 173,600 personas refugiadas saharauis enfrentan condiciones extremas en los campamentos de la hamada argelina. La dependencia absoluta de la ayuda humanitaria para las necesidades básicas, sumada a la limitada accesibilidad al agua potable y al saneamiento, ha creado una situación desesperada y alarmante.
La crisis humanitaria, agravada por la pandemia de COVID-19, la reducción de fondos y la escalada del conflicto, ha llevado a una grave escasez de alimentos, inflación y dificultades para los servicios esenciales. La falta de un suministro adecuado de agua ha aumentado el riesgo de enfermedades como la diarrea, mientras que la insuficiente diversidad en la dieta ha incrementado la malnutrición crónica y la anemia, especialmente entre mujeres y niños.
La carencia de participación femenina en la toma de decisiones sanitarias ha ampliado las brechas en la atención de necesidades específicas, como la escasez de productos de higiene menstrual y la gestión inadecuada de residuos médicos.
Médicos del Mundo está presente de forma permanente en los campamentos de personas refugiadas saharauis desde 1995. Las intervenciones llevadas a cabo en los campamentos en los últimos 27 años han tenido como objetivo apoyar el sistema sanitario reforzando sus seis pilares: prestación de servicios, personal, sistema de información sanitaria, acceso a medicamentos esenciales, financiación del sistema sanitario y gobernanza.
Médicos del Mundo Navarra clama por la urgente atención internacional hacia esta crisis prolongada y silenciada. Más allá de brindar asistencia médica, se necesitan acciones concretas para abordar estas violaciones de derechos humanos y proporcionar ayuda humanitaria efectiva y sostenible.