Ruta en tren por el Sur de la INDIA
Estado de TAMIL NADU
Viaje del 26 al 29 de Diciembre de 2025
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Estado de TAMIL NADU
Viaje del 26 al 29 de Diciembre de 2025
Día 7: Arakkonam-Kanchipuram(4 main temples)-Mahabalipuram (Playa Norte Shore Temple)
Nuestro obligado corto viaje nocturno en el Kaveri Express, que finalmente empezó en Bengaluru a las 0’20 h, en lugar de en Mysore a las 21’00h, no acababa en el final del trayecto del tren(Chennai), sino en Arakkonam, ya que nuestra intención era empezar la visita de TAMIL NADU por Kanchipuram, la llamada ciudad de los 1000 templos. Acabamos llegando a Arakkonam sobre las 5’35 am, sólo unos 30 minutos de retraso sobre el horario inicial saliendo de Mysore. Aún nos da tiempo a comprar los billetes (40 INR) y subirnos al primer tren de las 5’50 am a Kanchipuram –el que teníamos previsto tomar aunque hubiéramos salido desde Mysore-. Llegaremos unos 45 minutos después –los peques han aprovechado para hacer una pequeña cabezadita- a Kanchipuram, sobre las 6’30 am.
Kanchipuram es una gran ciudad que no nos apetecía quedarnos a dormir en ella. Preferíamos negociar con un tuktuk la visita de los templos principales y luego seguir hasta la ciudad Unesco site de Mahabalipuram, más pequeña y ya en una playa de la costa oeste, y allí quedarnos un par de noches más relajadamente. Saliendo de la estación ya hay un tuktuk que se ofrece para la visita, enseñándonos en un papel los 4 templos principales; pero la noche ha sido corta y primero preferimos descansar un poco, y desayunar algo con un buen café.
Vamos caminando por la calle que sale de la estación. Vemos algún pequeño chiringuito exterior ofreciendo café, con alguna mesa y taburetes, pero preferimos más encontrar un lugar tipo bar, con mesas y sillas en el interior. Lo encontramos llegando ya a la Sengaluneer Odai st, una calle importante. Entramos en el Mannar Military. Para desayunar, aparte de un delicioso café, sólo ofrecían el idli, una especie de pastel de arroz fermentado al vapor, servido con sambar y chutney de coco. Es muy popular en Tamil Nadu. Pues nada, lo probamos y no nos desagradó. Y es muy nutritivo, porque tardamos luego en tener hambre.
Tras coger fuerzas y despertarnos más, iniciaremos la visita de KANCHIPURAM. Uno de los templos principales, el Kamakshi Amman está a la vuelta de la esquina. Empezaremos por él. Como vemos tuktuks fuera, negociaremos con uno la visita completa a 4 templos y así ya dejamos las mochilas en su maletero. El conductor nos dice que le hagamos una foto, tanto a él como a su tuktuk, dándonos su teléfono. Están acostumbrados a inspirar confianza.
Entramos dentro del recinto del Sri Kanchi Kamakshi Amman Temple por su Gopuram East, la entradas más elegante y bellamente elaborada de todo el complejo del templo. Realmente son preciosas las tallas de arquitectura dravídica. Ya dentro, observamos que hay muchos devotos formando una enorme cola para entrar a la sala interior donde están sus dioses –sólo permitido a los hinduístas-. Suponemos que será para adorar a la diosa Parvati, a quién está consagrado el templo. Daremos una vuelta por dentro del recinto, sobretodo para captar alguna imagen del colorido que formaban los cientos de fieles que había.
Vamos hacia el segundo templo, consagrado a Shiva, el Ekambareswarar Temple. También tiene en la entrada un Gopuram imponente, aunque quizás se nota demasiado nuevo. Otro Gopuram -según google maps debe ser el Pei Gopuram- que vimos en otra parte del complejo, sin nadie, casi abandonado, casi nos gustó más. Pasearemos por su recinto interior que es muy amplio, seguramente el más grande de la ciudad. Tiene incluso un estanque. Aunque no tantos como en el Kamakshi, también hay una larga cola para entrar a su sala interior; aunque en este nos podemos acercar a ella y ya se aprecian elaboradas columnas con imágenes mitológicas esculpidas.
Seguiremos hacia el Sri Vaikunta Perumal Temple, dedicado a Vishnu. Es de los más antiguos. Su visita es muy tranquila. Casi no hay nadie. Se ofrece un hombre a enseñarnos y explicarnos las esculturas. Casi nos sabe mal decirle que no. Nos enseña lo que teníamos anotado: los claustros con pilares de leones y las imágenes de Vishnu en diferentes posiciones. Se agradece también la visita relajada respecto a los otros dos templos.
Y ya vamos hacia el Templo más alejado de los considerados importantes, el Sri Varadharaja Perumal Temple o Devarajaswami. Dedicado a Vishnu. Destaca sobretodo su salón de los 100 pilares esculpidos, seguramente la principal obra tallada de todos los templos de la ciudad. También había bastante gente en su recinto interior, pero parecía haber más turistas haciendo fotos (todos indús) que fervorosos devotos.
Ya nos damos por satisfechos con la visita de estos 4 templos, ahora nos dejará en la Kanchipuram bus stand, tal y como había pactado al principio. Todos los templos, más la espera, y dejarnos en la bus station (700 INR).
Nuestro próximo destino era el Unesco site de Mahabalipuram, en la costa este de la India. No se puede llegar hasta ella en tren, por lo que iremos en dos trayectos de bus, de una hora cada uno: Primero un bus a Chengalpattu (hasta aquí sí que había tren) y luego, casi sin espera porque van saliendo continuamente, nos subimos a otro hacia Mahabalipuram. Nos bajamos antes de llegar al bus stand, en el cruce con Othavadai st, que es la calle principal de esta parte turística de la ciudad. Nosotros iremos hasta el Sri Murugan Beach Paradise, céntrico, limpio, acostumbrado al turista internacional y con un correcto desayuno: recomendable.
Tras instalarnos, queremos buscar un sitio para comer. Habiendo llegado a la playa, y teniéndola a tan pocos metros, nos apetece un lugar con vistas a la playa, que además en esta zona tiene el colorido de las barcas de los pescadores varadas en ella. Tras un breve paseo por la playa junto a las barcas, buscamos un restaurante con una mesa libre en el borde de la terraza, y lo encontramos: el Seashore rooftoop restaurant. Nos da que en cuanto a calidad/precio serían todos parecidos, con raciones más pequeñas y precios más caros que lo visto hasta ahora. Pensamos que pagarías la vista, que era fantástica, pero por lo visto después al cenar, por aquí ya hay bastante turismo internacional, y se nota.
Tras comer, iremos un poco a descansar –la noche ha sido corta- para después ir a pasear relajadamente por la playa hacia la izquierda (a la derecha estaba el saliente donde se ubica el Shore temple). Tras el tramo inicial, donde están las barcas, viene un trozo de playa casi sin edificaciones, sólo con un par de pequeños hoteles. Vemos algún occidental en la arena, pero no apetecía demasiado el baño: hoy hacía viento y era hasta un poco fresquito. Al cansarnos de caminar por la arena –tampoco nos entusiasmaba el paisaje- ya volvimos al hotel.
Para cenar, de los varios restaurantes que hay por Othavadai st, elegimos el Anand Moonrocks Restaurant, que no nos gustó. Al estar junto al mar, pedimos un fish grill y lo sirvieron inicialmente medio crudo. Como anécdota, en la mesa de al lado había un grupo de italianos que comentaban satisfechos que su guía les había llevado a un sitio para cambiar 50 € y les habían dado 4000 INR… y les parecía mucho... cuando el cambio real del día estaba por 1 € = 105 INR !!!
Día 8: Mahabalipuram (mañana larga Templos y tarde playa Sur Shore Temple)
Tras el excelente desayuno incluido en el hotel, descubriremos el maravilloso Unesco Site de MAHABALIPURAM (600 INR adultos extranjeros). Entramos en el recinto y se ve primero la Krishna's Butter Ball, una enorme roca de granito en equilibrio en una pendiente. Unos metros hacia su derecha llegamos al Trimurti Cave Temple, un santuario hindú de tres celdas –dedicado a Shiva, Vishnu y Brahma- excavado en la roca del siglo VII. Volvemos para seguir el sendero hacia la izquierda y descubrimos la Varaha Cave, uno de los mandapas excavados en la roca más bellamente tallados y mejor conservados de todo el complejo. Muy cerca está el Roya Gopuram, una estructura inacabada de gopuram donde quizás lo más destacable es el Symmetric Building.
Ahora saldremos del recinto y bajaremos unos metros por la carretera, aparece el Descent of the Ganga River and Arjuna's Penance, seguramente la talla más impresionante de todo el lugar, por su belleza y su magnitud. Hay que admirarla con tranquilidad. Justo al lado aparece el Krishna Mandapam, otro interesante templo excavado en la roca dedicado a Krishna, con bonitas tallas en el interior.
Seguimos la carretera unos 300 metros más y se entra a otro recinto dondé esta el Mahishamardini Rock Cut Mandapa, que aparte de mostrarnos las preciosas tallas esculpidas en su interior, tiene la particularidad que encima de la roca está el pequeño Olakkannesvara Temple. Se accede a él subiendo por unas escaleras talladas en la roca. Hay amplias vistas del paisaje circundante desde aquí y del Mamallapuram Light House, que está sólo a unos metros. También se puede subir al faro, aunque hay una larga cola de turistas hindús. Siguiendo el sendero hacia la derecha del faro llegas al Ramanuja Mandapam, mucho menos visitado que el Mahishamardini, al que ya retornamos después. A pocos metros hacia su derecha aún veremos más esculturas talladas en la roca, debajo de donde se ubica el faro.
Tras descansar unos minutos, charlando con hindús de Kerala que estaban de vacaciones, seguiremos 700 metros más la carretera hasta llegar al Five Rathas (Pancha Rathas), otro precioso ejemplo de arquitectura monolítica india excavada en la roca. Cada uno de los cinco monumentos del complejo se asemeja a un carruaje (ratha), y cada uno fue tallado de en una única gran pieza de granito. Además hay 3 esculturas de animales: vaca, león y elefante. Una maravilla, lástima que hubiera tanto turismo indú.
Tras fijarnos en mil y un detalles, salimos con intención de ir a visitar el último monumento importante que nos falta: el Shore temple, que está junto al pueblo. Como hoy hacía calor, volveremos en tuktuk (80 INR) el kilómetro largo que debería haber. Dada la aglomeración de gente y de vehículos, nos tiene que dejar a unos metros de la entrada. En los últimos metros de acceso nos fijamos en algún restaurante local que ofrece fried noodles, ideal para comer después de la visita. Entramos en el recinto del Shore Temple. Tiene la particularidad de estar junto al mar y de estar construido con piedras cortadas en lugar de excavado en cuevas. Con una estructura piramidal de 18 metros de altura y 15 metros cuadrados en la base, cuenta con dos santuarios, uno dedicado a Shiva y el otro a Vishnu. No tiene las tallas más espectaculares de la zona, pero el emplazamiento es especial. Nos fijamos también en la playa que queda a la derecha del Shore Temple, con mucho colorido debido a la vestimenta mayoritariamente roja de las mujeres indúes.
Al salir del templo iremos hacia esta playa, donde parecía haber mucho ambiente. Hay que salir del recinto del templo y, al llegar a la carretera, tomar el sendero de tierra de la izquierda. El sendero está repleto de tenderetes vendiendo baratijas a precios irrisorios. Llegamos a la playa. Está abarrotada. La mayoría de gente está de pie en la arena. A lo sumo se mojan los pies. Muy pocos se bañan –y eso que hoy apetecería porque hace calor-, y por supuesto, vestidos. Es una imagen muy de la India. Nos ha gustado este final tan local en la visita a Mahabalipuram.
Al volver al cruce con la Shore Temple road entraremos al restaurante que antes hemos visto para pedir 4 Fried Noodles (125 INR pp). Después ya iremos volviendo al hotel. Pasamos por delante del Bus stand y nos informamos de donde van saliendo los buses a Chengalpattu que tendremos que tomar mañana sobre las 9h. Por cierto, por esta zona que no conocíamos -queda a unos 700 metros del hotel- vemos restaurantes locales. Probaremos uno hoy para cenar.
Saldremos a cenar hacia esta zona más local del pueblo. Entramos en el restaurante (nombre sólo en indi) situado en 88 East Raja street. Nos encantó: tiene incluso una sala –sólo estábamos nosotros- con aire acondicionado (hoy hacía más calor y humedad y se agradecía), pedimos 4 platos de pollo y cordero y nos dijo que uno era muy grande, que mejor pedir 3 y luego si teníamos más hambre pidiéramos el otro. Hubo bastante con tres, comida deliciosa y precios locales. Como anécdota, era la primera vez que nos servían la comida en hojas de plátano (en lugar de platos). A partir de ahora, tanto en Tamil Nadu como luego en Kerala será lo habitual.
Día 9: Mahabalipuram-Chengalpattu-Tiruchirappalli(Trichy) (Ranganatha Temple y Rock Fort)
Tras desayunar caminamos hasta el Bus stand y nos subimos al bus a Chengalpattu que saldrá enseguida y tarda casi una hora. Bajando, compramos algunos fritos dulces (8 INR frito) para el trayecto de 4 h en tren, y caminamos los 100 metros que hay hasta la Chengalpattu railway station a esperar nuestro tren 16127 hasta Srirangam (la primera estación de Trichy) y la más cercana al Ranganatha temple.
Llegamos a la estación de Srirangam sobre las 15’30 h. Caminamos unos 500 metros hasta Haritham, un apartamento que teníamos reservado que no nos acabó de gustar: amplio pero muebles viejos, colchones incómodos, sólo funcionaba un aire de tres, sin papel higiénico… No lo recomendamos.
Empezamos la visita de TIRUCHIRAPPALLI (TRICHY), por esta parte norte de Srirangam. En 5 minutos llegamos al Sri Ranganatha Swamy Temple, un enorme templo hindú dedicado a Ranganathar (una forma de Vishnu) y a su consorte Ranganayaki (una forma de Lakshmi). Construido en estilo arquitectónico tamil, se erige como el complejo religioso más grande del mundo en culto activo. Para llegar hasta su santuario principal tienes que cruzar varios Gopurams. El primero, Raja Gopuram Main Entrance, es la torre más impresionante, con 72 metros de altura y 13 niveles. Tras dos calles cruzas el South 2 nd Gopuram. Una calle más y llegas al South 3 rd Gopuram. Tras él ya llegas al Sri Rangam Gopuram (Ranga Ranga), que te da acceso al santuario interior. Aquí ya vemos la larguísima cola de fieles esperando para entrar. También muchos policías, suponemos para controlar posibles avalanchas. No estamos seguros si los extranjeros pueden seguir más, pero tampoco podemos echar aquí la tarde, tenemos que ir hacia la segunda visita pendiente:
El Rock Fort, un templo situado encima de una gran roca. Está a unos 6 km y negociamos con un tuktuk (250 INR) que nos deja, tras 15 minutos, en la South st, muy cerca de una de sus entradas. Antes de empezar a subir los 437 escalones que llevan hasta su cima, nos desviamos unos metros para ver el Pallavar lower rockcut cave temple, dedicado a Shiva, otro templo excavado en la roca, modesto tras ver los de Mahabalipuram, pero que aquí vale la pena echarle una ojeada. Ahora sí, dejamos el calzado, y empezamos a subir escaleras. Pasas junto a otro templo, que queda a la izquierda, cerrado a los extranjeros. En el último tramo pasas junto a otro templo también a la izquierda, asegurado con una barandilla. Llegas a la cima y ya tienes amplias vistas, pero aún son mejores si subes el pequeño tramo de escaleras que falta hasta el pequeño Uchippillayar Temple. Lo rodearemos para ver las diferentes vistas de la ciudad, vislumbrándose a lo lejos el Ranganatha Swamy Temple.
Tras descansar y captar el ambientillo religioso, bajaremos todas las escaleras y el tramo final llano entre tenderetes hasta salir totalmente del recinto en la NSB rd. Seguimos esta calle hacia la izquierda con la esperanza de poder obtener una imagen de todo el conjunto del Rock Fort. Lo conseguiremos. Está empezando a oscurecer y hay mucho ambiente por aquí.
Pensamos en volver al templo de Ranganatha para verlo iluminado y ya quedarnos a cenar por allí, que además está cerca del apartamento. Unos metros más y llegamos a College rd, una calle muy transitada por autobuses que van parando en el cruce. Decimos Srirangam y nos dicen que nos esperemos. Al segundo bus le decimos Srirangam al que cobra y nos dice que subamos. El trayecto en el bus es de lo más entretenido con un alto volumen de música hindú. Acabará su recorrido en la Srirangam bus stand, a 100 metros de la entrada del templo. Nos ha ido genial el bus. Llegamos hasta el Gopuram Ranga Ranga, donde antes había tanta cola. Y no hay cola, pero es que son las 19’03 h… y vemos un cartel que indica que cierran a las 19’00 h. Bueno, nos basta con la bonita imagen del Gopuram iluminado.
Para cenar escogemos uno que están friendo unas preciosas parottas (una especie de pan plano en capas, crujiente y hojaldrado, elaborado con harina de trigo refinada, huevo y aceite, que se caracteriza por su textura suave y elástica por dentro y crujiente por fuera). Fueron las mejores del viaje. Te van trayendo diferentes salsas (hay que ir probándolas a ver cual no pica demasiado) como acompañamiento. Pediremos también alguna masala dosa, el típico crep envuelto tan popular en el Sur de la India. Como era vegetariano, se acompañaba con crema de patatas y arroz. Nos ha gustado la tarde intensa en Trichy.
Día 10: Tiruchirappalli Junction-Madurai (tarde visita Meenakshi Temple)-Night train 8h to…
Tras una última mirada al Ranganatha Swamy Temple –y comprobar que ya a las 7h hay una larga cola para entrar a su interior- compraré bolas de fritos dulces para desayunar (pudimos también hervir agua y leche en la cocina) antes de dejar el apartamento. Nos acercaremos al Srirangam bus stand. Van saliendo buses hasta Tiruchirappalli Junction, la principal estación de tren de la ciudad, y por donde pasaría nuestro tren 22671/Tejas Express pasando sobre las 9:50 h. Nos situamos en el andén a la altura que marca el Chair car C10. Pasará con sólo unos minutos de retraso. Serán unas 2 horas y media hasta Madurai.
MADURAI es conocida sobretodo por el complejo de templos que forma el Meenakshi Temple. Lo admiraríamos tanto de día, como de noche, porque teníamos nuestro tren nocturno hacia Kerala a las 23’20 h.
Desde Madurai Junction hay 10 minutos caminando, por estrechos callejones, hasta el Temple View Annexe hotel, que lo habíamos reservado para ducharnos y descansar algo durante el día. Lo habíamos escogido por su fantástica vista frente al templo que hay desde su terraza. Dejamos las cosas y subimos a la terraza. La vista es fantástica…. aunque lástima que todos los templos del complejo los están reformando. De todas maneras, vale la pena la amplia visión.
Vamos a buscar un lugar para comer. No teníamos ninguna referencia previa y buscamos alguno cercano en google maps que sea carnívoro: vamos al Vadakku masi vithi konar soup kadai. Tiene buena pinta, pero es pequeño, está lleno y hay gente esperando. Vamos a otro, el Keerthana Restaurant. También parece que está lleno, pero nos ven y ya se levantan de una mesa para que nos sentemos. Perfecto. Nos ponen las hojas de plátano como platos. Pediremos varios platos diferentes de pollo (también nos recomiendan primero pedir 3) con parottas. Todos buenísimos. Pagamos 500 INR justos. Tras la opípara comida, volvemos al hotel a descansar un rato hasta que baje un poco el sol para hacer la visita del Meenakshi. Hoy a estas horas centrales el calor apretaba.
Salimos a conocer el Meenakshi Temple, con su imponente torre (gopuram) de más de quince pisos, cubierta de 1500 esculturas de figuras divinas y demoníacas pintadas con colores brillantes (la que tenímos enfrente del hotel). Y en todo el complejo, un total de 12 gopurams y un laberinto de espacios sagrados encarnan la continuidad activa de un antiguo conjunto de tradiciones religiosas y artísticas. El templo es emblema en todo el sur de la India. Nuestro hotel está frente a la West Tower y la entrada recomendada es por la East Tower. Recorreremos los 500 metros que lleva rodear el complejo entre ambas towers. Parece que esta entrada también se está reformando y han puesto un acceso nuevo a unos pocos metros más camino de la South Tower. Hay obviamente que dejar el calzado, pero aquí la novedad es que te registran para que no entres el móvil !!! Ya suponemos que probablemente no pasaría nada, pero no queremos correr ningún riesgo y nos dividiremos para entrar. Del interior, quizás a destacar la interesante sala de los Mil Pilares.
Tras la visita de los dos grupos al interior del templo, frente a la East Tower, vemos el Pudhu Mandapam, un largo salón con pilares que exhibe exquisitas tallas de piedra, y complejas esculturas. Además, se está ejerciendo un acto religioso hinduísta en estos momentos. Cruzando este largo salón llegas hasta la otra calle, donde hay una Nandhi statue. Por estas calles ahora, ya habiendo oscurecido, hay mucha animación.
Buscamos un lugar para cenar. Alrededor del templo casi no hay opciones. Entramos en uno que vemos frente a la North Tower, que se exhibe como North Indian restaurant (pure veg). Como hoy ya hemos comido carne, ya nos va bien. Correcto, y de los pocos que vimos que se podía pagar con tarjeta siendo un local restaurant.
Saliendo del restaurante –son las 20’15 h- vemos como está pasando la procesión que lleva a Sundareshwara, una forma de Shiva, para entrar dentro del Meenakshi (lo indica a las 21 h en la Lonely). Una vaca sagrada va delante, seguida de un elefante. Pues nada, la seguiremos desde la North tower hasta su entrada al templo por la East tower. Ha sido un bonito final a nuestra visita a Madurai.
Ya sólo queda acabar de empaquetar las mochilas, caminar hasta Madurai Junction y subir a nuestro tren 16729 cuando indiquen su vía. Tiene su salida a las 23’20 h. Hoy será nuestra última noche en tren, con llegada prevista a las 7’39 h a Varkala, ya en la costa oeste, en el estado de Kerala, donde nos esperaban los últimos días del viaje, ya más de relax.
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