Ruta en tren por el Sur de la INDIA
Mumbai y el Estado de KARNATAKA
Viaje del 20 al 25 de Diciembre de 2025
Ruta en tren por el Sur de la INDIA
Mumbai y el Estado de KARNATAKA
Viaje del 20 al 25 de Diciembre de 2025
Día 1-2: (15’30h) BCN-Riyadh-Mumbai(9’30h)-Night train 12 h to
Vuelo con Saudia airlines, con escala de 3’30 h en Riyadh, llegando a Mumbai sobre las 9’30 h. Control de pasaportes donde enseñamos el visado y salimos al área de llegadas sobre las 10’30 h. Hay algún cajero para sacar rupias, pero como podemos pagar el prepaid taxi (1200 INR a CSMT station) con tarjeta, ya sacaremos al llegar a la ciudad.
El taxi nos deja sobre el mediodía en esta enorme estación de tren de estilo victoriano desde donde salía está noche a las 21’00 h nuestro tren a Badami. Había valorado si reservar un hotel para estas 7 u 8 horas diurnas, pero teniendo en cuenta que sólo lo hubiéramos aprovechado para ducharnos, y en la misma estación de tren ya hay duchas, optamos por dejar nuestras mochilas -30 minutos de cola- en la cloakroom (30 INR bulto) de la estación y empezar a aprovechar nuestras horas de tránsito en la ciudad, que yo ya conocía al ser también Mumbai mi puerta de entrada en el Viaje al Norte de la India 1999.
Tras hacer las primeras fotos de la preciosa estación –Unesco site- también llamada Victoria Terminus y comer algo en el Mcdonalds de entrente empezaremos a caminar por estrechas calles hacia el barrio de Colaba. Queremos localizar una tienda de Vodafone para comprar un par de SIMs. La encontramos y empezamos el protocolo para comprarlas –no lo esperábamos tan lento-: primero nos piden todos nuestros datos y dirección, luego tienen que llamar, hacernos una foto y luego a esperar la autorización. Estuvimos una hora larga para todo el proceso. Al menos estábamos cómodamente sentados y fresquitos. Ya con las dos SIMs, continuamos bajando hasta llegar a la icónica Gateway of India, que está a rebosar de gente. Luego entraremos en el TajMahal hotel, donde aparte de admirar sus salones descansaremos un rato en los cómodos sillones del hall aprovechando su buen wifi. Salimos del hotel sobre las 18’00 h, ya con la intención de ir volviendo a la Victoria Terminus y cenar por allí. Aunque como hemos hecho la comida light ya tenemos hambre y vemos un KFC. Le concederemos a Arnau la última comida no indú del viaje; aunque en el par de cubos de pollo que pedimos ya había alguno con sabor picante y todas las salsas que te ponen –excepto el ketchup- son para que pique más.
(Hago un pequeño inciso sobre la comida en la India: A no ser que seas un fan del chilly, siempre hay que recordar decir al pedir “no spicy”, lo cual no querrá decir que no pique nada (a no ser que te ofrezcan zero spicy), pero al menos tendrá un picor leve (a veces más, a veces menos) al que te acabas acostumbrando).
Llegamos a la Victoria Terminus, que ahora de noche iluminada también captaremos su fantástica estampa. Vamos a buscar nuestro equipaje, compraremos algunas aguas y galletas para el viaje, y ya esperamos a que nuestro tren 11139 –falta más de una hora para su salida (21’20h)- muestre la vía en las pantallas. Al ser invierno, y las horas de más calor estábamos esperando fresquitos la SIM, no hemos sudado nada y nos da pereza ir a ducharnos. Ya lo haremos al llegar mañana a Badami. Más de media hora antes de la salida ya aparecerá la vía de nuestro tren y podemos ir a localizar y entrar en nuestro vagón B2, de tipo AC (3A). El tren saldrá bastante puntual.
(La experiencia de los viajes en tren les encantará a los niños. En este caso pudimos reservar con AC, que tiene aire acondicionado y las sábanas y almohada incluidos; pero en los otros 3 trayectos nocturnos ya no había posibilidad de reservar 4 literas juntas en un solo compartimento con AC, por lo que reservamos en “sleeper” y lo disfrutaron igual, ya que en esta época del año con el ventilador es suficiente y ya llevábamos las 4 mini sábanas y almohada).
Día 3: Badami-Pattadakal-Badami caves
Llegamos sobre las 9’30 h a la estación de tren de Badami, en el estado de KARNATAKA. La estación está a unos 3 km de la ciudad. Una hilera de tuktuks está esperando a los pasajeros y piden un fijo de 150 INR por el trayecto. El conductor que nos toca habla bien inglés y al saber que esta mañana queríamos ir a Pattadakal se ofrece a llevarnos, esperarnos y traernos por 1500 INR. Regateamos y aceptará por 1200 INR. Nos deja para instalarnos en la Fortune Homestay y quedamos que vendrá a las 11’15 h. La Homestay es muy limpia y puedes hervir agua para hacerte café. Como anécdota, nos dijeron que cerráramos las ventanas al irnos de la habitación por el peligro que entrasen monos.
Tras ducharnos y desayunar iniciaremos el trayecto de 20 km que hay hasta el Unesco site de PATTADAKAL. Es un conjunto de templos de los siglos VII y VIII de la dinastía Chalukya. La mayoría son hindús, pero 1 km antes de llegar está apartado el Jain Narayana temple, de influencia jainista y ya empezaremos por éste. No hay nadie visitándolo y nos encantará ir descubriendo las esculturas y figuras talladas en él. Destacan las esculturas de dos elefantes. Nos ha fascinado este primer templo. Luego ya iremos a la entrada principal, donde pagamos la entrada (600 INR adulto extranjero). El complejo de los varios templos hindús es muy compacto. Se ve ahora al principio una bonita imagen general del conjunto principal, aunque algo lejana. Iniciamos el recorrido por el sendero derecho, donde ahora apenas se veía gente. El primer templo importante que aparece es el Shri Mallikarjuna Temple, del que nos encanta ir descubriendo los preciosos frisos tallados representando historias mitológicas. Junto a él está el Shri Virupaksha Temple, igual de impresionante (son los dos principales). Y frente al Virupaksha está el Shri Mahanandi Temple, con una gran estatua de Nandi. Por aquí ya hay un grupo de escolares y tenemos que ir alternando la entrada al interior de estos dos templos con ellos. Accediendo a la parte de atrás del Mallikarjuna vemos también el más pequeño Sri Kashi vishweshwara Gudi. Volviendo ya por el otro sendero nos encontramos con el Shri Sangameshwara Temple, que ya no impresiona tanto como los dos colosos anteriores, y justo al lado, el Shri Chandrashekhara Temple, donde conseguimos una fotogénica foto de un grupo de escolares sentados con el templo detrás. Y aún faltarán otros dos templos más pequeños, pero con encanto: el Shri Jambulingeshswara Temple y el Shri Kadasiddeshwara Temple.
Nos ha impresionado este primer conjunto de templos. Aunque el conjunto de templos de Aihole queda a unos 13 km más arriba, ya habíamos pensado no visitarlo, al ser considerado de menor importancia que éste y tener los templos más separados. Así esta tarde podríamos visitar más relajados las cuevas y templos de Badami.
Llegando a Badami le decimos al del tuktuk que nos deje en un restaurante local ya para comer. Elige el Pakwan Restaurant. Desde fuera, como tenía una fachada elegante, pensamos si sería el típico al que llevan clientes a cambio de una comisión, pero al entrar y ver bastante gente y los precios locales de la carta ya nos quedaremos. Aunque fuera sólo vegetariano -en el sur de la India es muy habitual-, nos gustó tanto, que para cenar ya volvimos a éste.
Tras comer, bajamos por la carretera principal -se van viendo vehículos transportando caña de azúcar hasta los topes- hasta la entrada de las BADAMI CAVES (250 INR adulto extranjero). Son 4 cuevas que están talladas en la montaña. Ahora por la tarde el paisaje se ve con un color rojizo muy bonito. Es cuestión de ir subiendo las escaleras para ir encontrándotelas. No hay que ir mostrando comida o botellas de agua, ya que hay muchos monos por toda la zona y están al acecho. La Cave 1, dedicada a Shiva, es la más antigua. Tiene fantásticas tallas esculpidas, destacando entre ellas una Shiva con 18 brazos. Tras 64 escalones aparece la Cave 2, dedicada a Vishnu, donde destaca su talla varaha mitad humano mitad jabalí. Entre esta segunda y la tercera aparece a la derecha una cueva natural, desde donde hay una preciosa vista del lago y de la montaña donde están los templos alrededor del Badami Fort. La Cave 3, tras 60 escalones más también está dedicada a Vishnu, donde destacamos su escultura sentado en una serpiente. De los paneles del techo nos gustó Indra, a lomos de un elefante. Esta cueva es la que presenta una fachada más amplia y quizás la que tiene el emplazamiento más fotogénico. Poco después ya aparece la Cave 4, la más pequeña, que es jainista. Destacaría la escultura de Parshvanatha en su pared derecha.
Antes de bajar, nos fijamos en la bonita vista: se ven los templos que están a la derecha del lago, donde ahora iremos, y, al frente, se vislumbra el camino a seguir – a través de un cañón- para visitar los templos del otro lado que están alrededor de las ruinas del Badami Fort.
Ya abajo, vamos rodeando el Agasthya Lake -pasando la entrada al cañón a la que después volveremos- donde observamos algunas mujeres lavando ropa en él. Ya llegando al final, contemplamos la bonita imagen de los templos Sri Bhootanaatha Gudi, y detrás, tallado en los acantilados de arenisca, el Sri Vishnu Gudi. Bajamos para verlos de cerca. Cruzaremos el primero, viendo mucho colorido con los vestidos de las mujeres indús -parecía que rodaban imágenes de alguna película-, y del segundo, nos encantaron las hermosas tallas y relieves de escenas del Ramayana esculpidas en la roca.
Desandamos el último tramo hasta llegar a la entrada del CAÑÓN DE BADAMI (aquí también está el pequeño Archaeological Museum Badami). Entramos y vamos subiendo por el rojizo cañón de altas paredes. Nos desviamos hacia el Lower Shivalaya - Vatapi Ganapathi temple. Desde aquí se divisan un par de columnas de piedras en lo alto de la colina que antes nos quedaba a la izquierda, pero no hemos visto ningún acceso para subir. Son las Badami Chalukyas Art Of Stones. Se ven muy bien desde aquí, pero luego cuando volvamos intentaremos fijarnos para subir. También se ve desde aquí, en una colina más alta, nuestro próximo objetivo el Upper Shivalaya. Volvemos al cañón y subimos más arriba. Pasamos el Granary, dos enormes graneros que aún quedan de la era Chalukya, y –sigo más arriba sólo con Laia- llegamos hasta el Upper Shivalaya temple –llamado en google maps Shivana Gudi Badami-. Hemos visto monos todo el rato, pero aquí hay incluso más monos que personas. El emplazamiento es excepcional y con la luz de la tarde cayendo los colores sobre el templo y las rocas aún son más intensos. Ya bajando, pasaremos por las ruinas del Badami Fort –quizás lo menos interesante del trayecto- y llegando a la primera colina de antes vemos un estrechísimo paso entre las rocas que conduce a las Badami Chalukyas Art Of Stones, que antes subiendo no habíamos visto.
Tras este precioso paseo por el cañón, vamos volviendo por los callejones de Badami donde vemos casas antiguas con portalones de madera, y un improvisado mercado de frutas y verduras muy animado a estas horas de la tarde. Compraremos alguna fruta y verdura exótica. Llegando a la calle principal el tráfico es muy intenso, tanto de vehículos como de personas. Volvemos caminando por la station road y ya nos quedaremos a cenar en el Pakwan Restaurant, que antes nos gustó tanto. Día muy intenso y espectacular en Badami.
Día 4: Badami-Hosapete-Hampi (Templos del centro)
Paramos un tuktuk (120 INR) para que nos lleve a la estación. El tren de hoy era el mismo en el que vinimos ayer, que lo tomaríamos hasta su final en Hosapete. En esta estación para saber la vía tenemos que estar atentos cuando lo anuncien en inglés por megafonía. Hoy vendrá con más de media hora de retraso. En el andén ya nos situamos a la altura de nuestro vagón, en este caso el Chair Car (C1). Es el primer trayecto diurno que se hace agradable. Los niños se sorprenden que con el tren en marcha las puertas del tren estén abiertas y con la gente asomándose.
Llegamos sobre las 12’30 h a Hosapete. Hay unos 15 km hasta Hampi. Hay muchos tuktuks esperando. Vamos preguntando precio en inglés, pero no nos entienden. Se acerca uno que lo habla bien y nos dice 600 INR. Intentamos regatear, pero dice que es de Hampi y que es buen precio. El trayecto para salir de Hosapete fue de lo más entretenido: escogiendo calles estrechas en obras para acortar camino –como hacía la mayoría de conductores-. Se vieron imágenes muy de la India. En una media hora llegamos al pequeño centro de Hampi y localizamos el Dreamcatcher restaurant, que además tiene habitaciones. Habíamos reservado una con baño. La ubicación es magnífica en pleno centro y su restaurante en la terraza es muy popular (quizás demasiado), sobretodo para cenar.
Ya instalados, vamos a comer en su restaurante y por la tarde haremos la visita de los templos de alrededor. Como está en la terraza, aunque sean las horas centrales del día, pasa una brisa muy agradable. Las mesas son muy bajitas y estás sentado con cojines en el suelo. La comida está bien y, aunque el dueño es indú la cocinera es occidental. Ideal para los que piden zero spicy: aquí sí que no te picará nada.
Tras la comida, empezaremos la visita del CENTRO DE HAMPI acercándonos al Virupaksha temple, visible desde toda esta parte central. Construido en el siglo VII, este templo hindú dedicado a Shiva sigue en uso como lugar de culto. Dejamos el calzado en el lugar habilitado (no se puede entrar ni dentro de la mochila) y cruzamos la alta torre de entrada (East Gopuram). Para continuar hacia el recinto interior repleto de santuarios y pilares (destaca el hall de los 100 pilares), te dirigen hasta una caseta para pagar la entrada, pero son sólo 25 INR (aquí no hay diferencia entre hindús y extrangeros). Iremos descubriendo los diferentes santuarios junto con los devotos hindús y buscando diferente perspectivas de las torres. Saldremos por el North Gopuram desde donde se obtiene otra vista diferente del complejo. Nos ha gustado.
Salimos del templo y subimos la colina contigua: Hematuka Hill, donde hay antiguos templos, o más bien estructuras de piedra dispersas; pero lo mejor es la espectacular vista sobre el recinto del Virupaksha temple. Bajamos la colina por el otro lado y, tras pasar junto a un templo que no nos llama la atención, ya vemos el Saasivekaalu Ganesha, donde destaca una gran estatua de Ganesh. Siguiendo la carretera unos 200 metros más llegamos al Shri Krishna Temple, dedicado a Krishna, tiene bonitas tallas de piedra que vale la pena descubrir. Enfrente del templo, queda el Krishna Bazaar (que conserva la amplia calle con las hileras de pabellones de piedra a ambos lados), con vistas al fondo a la izquierda de la Mathanga Hill. Unos metros más por la carretera y llegamos al Shri Lakshmi Narasimha Temple, para ver sobretodo la estatua monolítica de 6’7 m que representa el avatar de Vishnu, hombre-león. Al lado se ubica el Shree Badavilinga Gudi, dedicado a Shiva, donde hay un enorme Shiva Lingam de 3 m de altura.
Ahora ya iremos volviendo hacia Hampi, pero no por la carretera. Vemos un sendero que cruza por debajo de un Mandapa (google maps lo sitúa como Kanchikal Mantapa). Luego iremos unos metros campo a través (por cierto, una de las vacas que merodeaban por allí empezó a perseguirnos) hasta la carretera que lleva a la Mathanga Hill. La family prefiere ir volviendo a Hampi a mirar tiendas y yo me decido por subir la colina. Al final de la carretera, tras un corto sendero, hay que subir por escaleras e incluso un tramo por las rocas. Por aquí también hay muchos monos. Subiendo hay fantásticas vistas del Hampi Bazaar y del Virupaksha temple. Ya arriba, donde hay un templo, también hay preciosas vistas del otro lado: se divisa el río serpeteando entre las rocas, y justo debajo, se ve el Shri Achyutarāya Swamy Temple y el Bazaar que conduce hasta él.
Muy recomendable subir aquí al caer la tarde. Vuelvo con la family, pero por el camino que baja directamente al Hampi Bazaar. Aunque mañana pasaremos en algún momento por aquí, me paro ya para ver el Nandi.
Para cenar, repetiremos en el Dreamcatcher; aunque ahora estaba casi lleno y la espera de los platos se nos hizo muy larga. La chica se disculpó, pero la espera fue excesiva.
Día 5: Hampi (Templos ruta Vittala y Templos Centro Real)-Night train 12h to...
Tras desayunar en el Dreamcatcher (lo teníamos incluido) vemos que ya son las 9 am (también han sido lentos), queríamos primero acercarnos al Tungabhadra River Ghats. Aparte de para ver el río con el bonito paisaje circundante, teóricamente a las 8’30 am tomaba el baño la elefante Lakshmi. Pensamos que ya no estaría, pero sí, aún la estaban enjabonando. Nos acercamos hasta ella, y poco después, ya empezará a salir del río, subiendo las escaleras, la vamos siguiendo entusiasmados, bendiciendo a quién se lo pide, hasta que entra al Virupaksha temple. Ver el precioso paisaje ya valía la pena, pero haber coincidido con el paseo de Laksmi ya es un puntazo.
Ahora ya iniciaremos la RUTA AL VITTHALA TEMPLE. Subiremos por el sendero de la izquierda, que se acerca al río. Hay un bonito paisaje en el Tunga river viewpoint. Pasamos un primer templo que no nos llama la atención, pero sí miramos con curiosidad el Coracle ride, una especie de barcas redondas con guía que van deslizándose por el río, supongo para llegar hasta la otra orilla donde se divisa un templo (que también se podría acceder por tierra dando una vuelta). Nosotros seguimos el sendero hasta la Sugriva's cave, que está en la hendidura de dos grandes rocas, y subimos la colina cruzando el Narasimha Temple. Poco después pasamos bajo el Double Storeyed Mandapa y vemos el arco de piedra del siglo XV del King’s Balance, justo antes de llegar hasta el Shree Vijaya Vitthala Temple. Hay que sacar la entrada (600 INR adulto extranjero), válida para todo el día para los monumentos de Hampi. Es el templo principal de Hampi, sobretodo por el The Stone Chariot, la carroza de piedra que se muestra en todas las guías turísticas. Es una maravilla, pero también vale la pena dedicar tiempo a otras construcciones del complejo, como el Maha Mantapa with musical pillars, el Kalyana mandapam o el Purandara mantapa. Tras este precioso templo, volvemos inicialmente por el mismo sendero, pero tras el Narasimha Temple de antes giramos a la izquierda para llegar, cruzando por el Sule Bazaar, hasta el Shri Achyutarāya Swamy Temple, un templo con un impresionante arco de entrada, del que vamos descubriendo detalles ornamentales, grabados y pilares esculpidos en solitario. Al salir, ya enlazamos con el sendero que baja de la Mathanga Hill. Pasamos por el sencillo Shri Ananta Padmanaba Temple, que a estas alturas ya nos aporta poco y llegamos hasta el Hampi Santebeedi Viewpoint, que nos ofrece una bonita panorámica del Hampi Bazaar con el Virupaksha temple de fondo. Bajando las escaleras que faltan llegamos a la ya mencionada ayer estatua del Nandi, al inicio del Bazaar, que pone fin a la ruta. Nos ha encantado todo el recorrido.
.Ahora descansaremos un rato tomando el lunch. No volvemos al Dreamcatcher por la lentitud en traer los platos. Elegiremos otro de la calle principal. Precio y calidad parecidos, pero sí un poquito más rápidos.
Tras el lunch, queremos visitar el CENTRO REAL, que se encuentra a unos 3 km. Negociamos un tuktuk (100 INR) hasta el parking del Lotus Mahal. Aquí hay un conjunto de monumentos a visitar: la Zenana Enclosure, donde residían las Reinas reales, con sus esbeltas Watch Towers; el propio Lotus Mahal, preciosa estructura palaciega de piedra con arcos y tallas elaboradas y; caminando unos metros, los majestuosos Elephant Stables, un gran edificio con salas abovedadas. Seguimos la visita pasando junto al Shri Ranganatha Swami Temple, que no nos llama la atención y llegamos a la entrada del Hazara Raama Temple, con dos grandes puertas que conducen al recinto. Dentro hay muchos paneles tallados que narran la historia del Ramayana. Desde aquí, como ahora estaba haciendo bastante calor y era caminar a pleno sol, ya decidimos negociar con un tuktuk (120 INR) la vuelta a Hampi, pero añadiendo dos paradas: la del Royal Palace, del que sólo destacaría la fotogénica imagen del Pushkarani Kola, una especie de depósito de agua en forma de pirámide inversa, y la de los Queen's Bathhouse, dentro de un edificio de estilo indoislámico muy fotogénico que nos gustó.
Ya de vuelta en Hampi, descansaremos tomando unas bebidas en la terraza del Dreamcatcher, a la espera que baje un poquito más el sol, para negociar con un tuktuk (600 INR) la vuelta de 15 km a la estación de tren de Hosapete. Cenaremos en el restaurante de la misma estación, antes de tomar el 16591 Hampi Express, que tenía programada su salida a las 21’10 h con llegada a las 8’55 h, a Mysore, nuestro próximo destino.
Dia 6: Mysore (Rail Museum-Mysore Palace-Devaraja market)-Night train 8h cancelled then (Bus 3h Bangalore-Night train 5h to....)
Llegamos poco después de las 9 h a Mysore. De Mysore nos interesaba casi únicamente ver su famoso Palace, por tanto, haríamos un tránsito diurno de 12 horas para volver a salir en tren por la noche. Como tendríamos durante el día varias horas para descansar habíamos reservado un hotel para el día. Negociamos un tuktuk (60 INR) hasta el Mysuru hotel. Nos sorprende ver que estaba cerrado (y vemos que seguía saliendo en booking.com…). En fin, como no estaba pagado pasamos de reclamar a Booking.com y buscamos otro hotel cerca que dé disponibilidad: a pocos metros está la Star Residency. Nos dicen que están llenos ¿?, pero como queríamos la habitación sólo hasta las 19’00 h, y parece que unos clientes entrarían más tarde, nos la pueden dejar. Pues ya está, es lo que queríamos, un lugar para ducharnos y descansar un rato después de las visitas.
Vamos caminando hacia el Mysuru Palace. Ya rodeando su recinto, un tipo con buen inglés nos dice que es el encargado de uno de los elefantes del Palacio y nos recomienda ir a visitarlo más tarde, sobre la una, que hay una pequeña fiesta y los elefantes irán al Palacio. Después se fue. Como no tuvo ninguna intención de ganarse nada le hicimos caso. Pospusimos la visita al Palacio un par de horas y negociamos con un tuktuk (80 INR) que nos llevara ahora al Railway Museum (50 INR). Eso sí, antes nos dijo el conductor de pasarse por un lugar maravilloso de inciensos for free. “Ok”, y nos llevó a la tienda del Mysore Aroma House. Parece que es un lugar muy popular para comprar incienso o fragancias…que debe pagar comisión a los taxistas. Le echamos una ojeada y seguimos hasta el Museo del Ferrocarril. Nos gustará el Museo. Ideal si vas con niños. Es un lugar muy relajado donde ves locomotoras antiguas utilizadas en la India. También das un pequeño paseo con un trenecito.
Sobre las 12’30 h volvemos con un tuktuk (80 INR) al PALACIO DE MYSORE. Hay mucho tráfico y mucha gente por los alrededores. Antes de entrar, comemos unos pinchos de patata frita en un chiringuito. Entramos dentro de los jardines del recinto y nos impresiona la belleza del Mysuru Palace. Lo que vemos también es que hay una larga cola para entrar a ver su interior. Y la gente que ya está dentro, lo visita en fila india, muy apretados. Dada la aglomeración de gente en el día de hoy (era el día de Navidad), nos conformaremos en verlo sólo por fuera, que de hecho era lo principal. No nos apetece verlo con tanto agobio y además pagando la entrada para extranjeros (1000 INR). Paseando por el recinto vemos un jardín con muchas flores, especial por las fiestas. Sí que había una orquesta, pero no vimos el desfile de elefantes que nos dijo el hombre de la mañana. Llegamos hasta el lugar donde tienen a los elefantes, pero están encadenados y no nos gustó demasiado. Daremos una vuelta más por el recinto, acercándonos a la orquesta y volviendo a admirar la preciosa arquitectura del Palacio.
Tras la visita, ya iremos volviendo para descansar en el hotel. Compraremos antes, en un pequeño mercado que vemos, unos pinchos fritos de pollo y alguna ración de Biryani rice para acabar de hacer el lunch.
Tras descansar y ducharnos, iremos al cercano Devaraja Market para dar una vuelta por él. Destacan sobretodo sus flowers shops. En una salida del Mercado vemos una bonita imagen de una hilera de tuktuks y una vaca sagrada campando a sus anchas, que parece molestaba a los conductores de tuktuks.
Tras la visita del Mercado, volvemos al hotel y ya dejaremos la habitación para ir tranquilamente hacia la estación. Hay mucho tráfico y como ya no hace calor decidimos ir caminando el kilómetro largo que había. Le habíamos prometido a Arnau que cenaríamos en el Mcdonalds cercano a la estación, pero pasamos por delante del Maddur Tiffanys @ Mysore, que por fuera tenía una magnífica pinta y los precios eran locales. Fue comprensivo. Restaurante muy recomendable. Además, si alguien quiere zero spicy aquí también lo consiguen.
Tras cenar, ya vamos a la estación. Miramos a ver si ya sale nuestro tren 16022 Kaveri Express (faltaba una hora para su salida) en la pantalla. Y sí que salía sí, pero como CANCELED !!!. Ostras, no lo esperábamos. Vamos a la taquilla a preguntar. Nos dicen que hay un problema en la vía y que nuestro tren saldrá desde Bengaluru a las 23’45 h… y vemos que está a 3 horas de aquí!!! Pensamos qué hacer. Sabía que a las 5’45 h salía otro tren desde Mysor, pero podría haber el mismo problema y ya perderíamos buena parte del día. Mirando en el mapa vemos que Bengaluru está en el camino que íbamos a ir, por tanto, decidimos finalmente tomar un tuktuk hasta la estación de bus para salir en el primer bus posible a Bengaluru. En el bus stand había un poco de caos (supongo que acrecentado por la cancelación del tren): por un lado, había una larga cola para comprar los billetes, y por otro, había gente intentando entrar por la fuerza en algún bus. Nos dividimos, dos en la cola, y otros dos a ver si podíamos entrar en alguno de los buses que funcionaban como first come, first served. En el único bus que apareció desde entonces por este sistema no pudimos competir con los expertos hindús. Esperamos a poder comprar los billetes (300 INR) y nos subimos al bus que saldría poco después hacia Bengaluru.
Tras cerca de tres horas, llegamos a una pequeña estación de autobuses de Bengaluru pocos minutos antes de medianoche (ya nos vamos haciendo la idea que no llegaremos al tren y habrá que comprar un nuevo billete para el siguiente tren o bus). Le digo al del tuktuk “railway station”). “Which. There are six” me responde. Le digo “ to Chennai”). Tiene suficiente. Negociaremos el trayecto por 200 INR y durante unos 20 minutos, casi sin tráfico a esta hora, nos deja en una estación. Entramos en ella, miramos la pantalla y vemos nuestro tren poniendo la vía!!!. Corremos con las mochilas, los peques primero, subiendo por la plataforma que lleva a las diferentes vías. Bajamos a la nuestra…sigue aquí nuestro tren 16022… localizamos y nos subimos a nuestro vagón S4 y llegamos hasta las 4 literas de nuestro billete !!!. En el tren había muchas literas vacías. Aún tardó unos 10 minutos más en salir. A los peques les ha encantado la aventura! Con la emoción, dormiremos casi 4 horas menos de las previstas esta noche, pero al menos habrá valido la pena el esfuerzo. Salimos hacia el Estado de TAMIL NADU.
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