Los adolescentes en un contexto social como ser reuniones en plazas, patios de comida rápida, clubes o hasta en el transporte público son mayoritariamente vivaces y variados tanto en su vestimenta como en su cantidad, prevaleciendo entre ellos una pequeña competencia entre personas que prefieren vestir colores enérgicos y vibrantes y aquellos que prefieren utilizar colores oscuros, siendo predominante entre esta gama el uso del negro, variando el uso entre prendas lisas, con distintos diseños y ropajes estampados con palabras, frases o ilustraciones en varios grupos, mientras que una minoría se presentaban con sus uniformes escolares (siendo mas normal avistarlos en el horario diurno, encaminándose a su institución escolar y en la tarde saliendo de la misma) . Siendo común ver una gran diversidad de estilos entre los distintos grupos avistados en el proceso de esta observación, siendo compuestos de dos, tres, o hasta seis integrantes y, en algunos casos, solo una persona.
Entre las distintas agrupaciones de jóvenes se podía presenciar una constante alteridad de grupos compuestos de miembros masculinos o femeninos, pero entre los sujetos de mayor edad se podía presenciar una convivencia entre ambos géneros de una forma más constante y formal, siendo los temas de conversación de los mismos grupos muy variados en su tono y tópico, primando entre ellos temas como vivencias, diversiones, ocio y, en un menor plano, su vida escolar y familiar, siendo estos intercambios acompañados de actitudes amigables y simpáticas, a excepción de aquellos que se encontraban solos en su recorrido, presentando una actitud más cordial y distante en ocasiones. Es de resaltar como la franja etaria de sujetos observados presentaba un índice desde los doce hasta los veinte años aproximados, viendo una prevalencia juvenil. Estos grupos, en su mayoría, eran exhibidores de un comportamiento simpático, mostrando una buena predisposición a la idea del trato con agentes externos de su círculo, evidenciando un buen trato con niños, adultos o hasta otros jóvenes, pero siendo incierta su habilidad para generar vínculos con alguien que no perteneciese a su agrupación, presentando en si una tendencia a omitir la mayor parte de su contexto en pos de lograr una mejor calidad de interacción para con sus congéneres grupales. En cambio, quienes se presentaban de manera solitaria en esta observación presentaban una mayor atención en su contexto y lo que sucediese dentro del mismo, así como una socialización variable entre estos mismos sujetos, presentando distintos comportamientos a la hora de presentarse la necesidad de reacción ante un estimulo social de su entorno.