Hoy entrevistamos a Taleb Alisalem.
La vulneración de derechos humanos en el Sáhara Occidental, el olvido de legalidad internacional por parte de España y el ignoro de los medios de comunicación convencionales, le han empujado al activismo saharaui.
Hasta la fecha sumamos 47 años de ocupación ilegal por parte de Marruecos, y de resistencia del pueblo saharaui por la autodeterminación.
Nunca lo eligió, pero el eurocentrismo le ha hecho tener que buscar voz de la causa saharaui.
A leer.
Para empezar, de manera breve para que nuestros lectores y nosotros te conozcamos un poco más, ¿realmente a qué te dedicas? ¿Cuál es tu trayectoria? Lo que vemos en tu actividad de redes sociales lo podríamos calificar como activismo online…
Bueno, mucha gente lo considera activismo… Este se caracteriza por ejercer una actividad política o ideológica ante determinados temas, o incluso podría ser en términos medioambientales, sin embargo, yo no lo he hecho de manera intencionada, es decir, creo que todos los saharauis que estamos más o menos visibilizados no hemos elegido nunca ser activistas. Simplemente es un conflicto que cruza y modifica por completo nuestras vidas… Es como si el día de mañana te intentan quitar la casa y tú luchas, por tanto, no es casi una elección, lo hago de manera automática.
Por otro lado, trabajo para una empresa privada de aviación, me formé en cooperación internacional y desarrollo en Inglaterra, aunque estoy en el ambiente de la asesoría judicial. Aparte dedico todo mi tiempo libre a hacer ver lo que está ocurriendo en el Sáhara Occidental, sensibilizando la causa, llevando a cabo conferencias, atendiendo a medios de comunicación y activismo por redes sociales.
Sabemos también que has estado presente en alguna comisión de la ONU, ¿esto es así?
Sí, estuve el año pasado y la semana pasada en la comisión de descolonización, celebran una reunión todos los años y me invitaron.
Partiendo de la base de que el Sáhara Occidental sigue siendo de España, para aquellos que no lo sepan, ¿nos podrías comentar desde dónde parte (históricamente) lo que ocurre en el Sáhara Occidental?
Simplemente es entender que la Conferencia de Berlín de 1885, donde prácticamente ocho potencias decidieron repartirse África, España iba a llevar a cabo la colonización de la actual Guinea Ecuatorial y el Sáhara Occidental pasando a llamarse Guinea y Sáhara español. Así, España empezó a establecerse en el territorio y siempre me gusta recordar que el proceso de colonización no fue para nada violento… Vino con una estrategia comercial, mostrando a las tribus y sus líderes lo bueno que podía ser la estancia de España en el país con mejoras en la pesca o creación de infraestructuras, y poco a poco fueron colonizando el territorio.
Primero fue una colonia, pasaron casi más de 100 años de presencia española, toda África se comenzó a descolonizar y entre los pocos territorios que quedaban por descolonizar estaba el Sahara Occidental. Sin embargo, la Comisión de Descolonización en la que estuve la semana pasada, que se fundó en los años 40 y 50, le pedía a España descolonizar el Sáhara Occidental. Ahí es cuando España, en 1958, hizo la maniobra de cambiar el Sahara de Colonia a provincia. Es decir, ya no es una colonia perteneciente a España, sino que es una provincia española.
Esto fue aprobado por las Cortes franquistas en aquel entonces, publicado en el Boletín Oficial del Estado y tuvo efecto real en términos legales.
España lo que buscaba era escapar de que sea una colonia y que tenga la responsabilidad de descolonizar. En ese momento, de forma automática, todos los ciudadanos saharauis pasaron a ser ciudadanos españoles, pero las Naciones Unidas, aunque España reconociera que es una provincia, el primer registro que se tiene de este territorio es en forma de colonia, por lo cual no puedes engañarles en ese sentido.
Bueno, tampoco se pudo con esta artimaña legal… Marruecos y Mauritania empezaron a reclamarlo porque se descubrió que es un territorio muy rico en yacimientos. En España, Franco estaba en sus últimos momentos, no se sabía muy bien quién mandaba y básicamente se presionó a España, es decir, se aprovechó ese momento de vacío de poder un poco para presionar a ciertas personas en las que se dice que está implicado el rey Juan Carlos. Estados Unidos y Francia, que eran los principales aliados de Marruecos, le prometieron ayudarle para establecerse en el poder después de la muerte de Franco, a cambio de que renuncie al Sahara.
El 14 de noviembre de 1975 se firmaron unos acuerdos en Madrid, donde España entregaba el territorio, la parte norte a Mauritania, la parte sur a Marruecos, y así para España el territorio quedaba descolonizado, pero las Naciones Unidas sacó un comunicado rápidamente diciendo que obviamente eso no es una descolonización.
La descolonización tiene que contar con la opinión de la población a través de un referéndum y tiene que estar supervisada por la Comisión de Descolonización de las Naciones Unidas.
Aunque en términos reales, o sea físicamente, quien está presente allí es Marruecos ocupando el 80% del territorio, en términos legales es un territorio español. Por tanto, nos encontramos en una encrucijada en la que Marruecos ocupa el territorio que legalmente es español, y los saharauis queremos, obviamente, la independencia y el referéndum.
Realmente tratando al pueblo saharaui como si fuera una mercancía, ¿no?
Sí, básicamente, pero lo llamativo no es que eso se haya hecho en tiempos de colonización, que es lo que sufrió toda África, es lo que se sigue haciendo hasta hoy en día.
Me parece impresionante que se llame el gobierno más progresista de la historia a un gobierno que sale a recibir a los saharauis como si no existiese. Desde el más absoluto paternalismo y eurocentrismo decir; “es que yo creo que lo mejor es que esta gente viva en una autonomía, pero bajo la soberanía de Marruecos. Ni tú ni tu pueblo tenéis derecho a hablar ni a decidir sobre vuestro territorio, sobre vuestro futuro. Soy yo desde la Moncloa, desde Madrid, el que va a decidir si lo mejor es que viváis bajo ocupación en una autonomía o independencia”.
Pero volviendo a lo de antes, en el siglo 20, ¿Cómo influencia a los saharauis en términos de cultura política y de reivindicación que se “venda” su territorio a otro país? ¿Cómo afecta esto a un pueblo?
Bueno, tengo que decir que a diferencia de algunas partes de Marruecos, que era una presencia básicamente militar, España hizo una presencia civil, incluso vinieron muchísimos extremeños, muchos canarios y demás, que establecieron familias.
Mi madre y mi padre, que vivieron en el Sahara Español me comentan que se convivía con total normalidad con los españoles. Eran los vecinos, eran los que estaban en los colegios, en los institutos, en los hospitales… Mi madre, en su primer parto, la atendió una monja de Madrid que vivía en El Aaiún. Ahora también me llama mucho la atención porque yo conocía la versión de los saharauis que habían convivido con los españoles y transmiten siempre que la convivencia siempre fue buena y que jamás se habrían esperado esta tradición.
Desde que tuve cierta repercusión en redes sociales, me está escribiendo muchísima gente, sobre todo en Facebook y algunos en Twitter, española que habían nacido en el Sáhara o que habían vivido esa época y todos coinciden en que su sueño es volver al Sáhara antes de morir pero que no será mientras esté Marruecos. Fue una época donde había una convivencia muy sana, por lo cual la traición dolió mucho al pueblo saharaui.
En términos políticos también nos marcó mucho… A los saharauis se les acusa, por parte de España, de que se levantaron contra la colonización española. Pero es que era completamente natural. Estábamos en un contexto de los años 70, los años 60, teníamos al lado la revolución argelina, que había supuesto, digamos, un terremoto no solo en África sino en todo el mundo, como un pueblo que se levantó entero y luchó en una guerra que costó más de 1 millón y medio de mártires para luchar contra el colonialismo francés que utilizó una política muy violenta, y en todo África no surgieron movimientos de liberación.
Los primeros movimientos nacionalistas saharauis que reclamaban la independencia de España surgieron en los años 40, los años 50, y eran completamente pacíficos e hicieron sus primeras protestas en el año 70.
Mohamed Bashir, que es nuestro primer líder nacionalista, que duró poco porque solo le dio tiempo a trabajar poco en un movimiento pacífico cuando, como respuesta del franquismo, desapareció. Hoy en día lo extraño es que incluso los gobiernos democráticos no nos quieren decir que es secreto de Estado el paradero de Mohamed. Lo último que tenemos de él es una carta que envió desde la cárcel, donde se despedía casi de su pueblo.
Fue cuando los saharauis se dieron cuenta de que su movimiento de liberación también debía ser armado creándose en el 73 cuando nació el Frente Polisario.
El principal actor reivindicativo del Sáhara, ¿Verdad?
Sí, básicamente es nuestro representante legítimo ante el mundo. De hecho, todos somos Frente Polisario, que reivindica una ideología o movimiento de liberación.
Cambiando de tema y volviendo también a lo que estábamos contando, has mencionado antes la palabra europeísmo… Esto es clave en la entrevista, sabemos que la noción de europeísmo/eurocentrismo desprestigia a otras culturas o incluso crea mitos de culturas porque realmente no se sabe nada de ellas. ¿Qué nos podrías aportar de la cultura saharaui?
Somos un pueblo muy pequeño que no llegamos al millón, pero es que no paramos de luchar, y se minimiza una lucha por un trozo de tierra, pero es que no es por un trozo de tierra siquiera, no es por una bandera, sino es por una identidad. Una identidad muy arraigada, quizás. Para un europeo, toda la gente del norte de África, podrían ser iguales.
Los saharauis nos diferenciamos muchísimo en nuestro estilo de vida, en nuestra forma incluso de entender la religión, porque somos de religión musulmana, pero tenemos una forma de entenderla completamente distinta a la que se tiene en Marruecos, Argelia o Mauritania.
El hecho de que la naturaleza del Sahara sea un desierto, ha desarrollado en nosotros una vida mucho más calmada, es decir, somos gente que asume la religión como una relación individual con Dios, algo más relacionado con los cánticos, con las alabanzas individuales, con la meditación muy cercana a una rama del Islam que se llama el sufismo, que se les define desde Europa como los hippies del Islam… Básicamente porque entienden la religión, no desde el enfado, no desde el castigo del creador, sino desde una relación espiritual que se basa en la meditación.
Si comparamos otras culturas y demás, la mujer tenía un papel relevante dentro de lo que es la sociedad saharaui y donde también, tenemos un dialecto completamente distinto a nuestros vecinos, vestimos de una forma distinta, pero había también un arraigo al territorio del Sahara, al desierto, una forma de de por ejemplo, yo hablo con mis familiares y absolutamente nadie sabe la fecha en la que nació.
Al principio no entendía esto, pero con los años lo fui entendiendo; se trata de una costumbre que se basa en que los saharauis se sienten tan libres que nunca quisieron ser esclavos de nadie, ni siquiera del tiempo o de un calendario. No es importante quedarse con un calendario de 12 meses, sino que son personas que fluyen. Además, es una filosofía que nos enseñan desde muy pequeños, entonces yo creo que el ser saharaui es eso, tener una identidad completamente distinta a todo el norte de África. Y creo que nuestra lucha va mucho más allá también de luchar por un trozo de tierra para luchar por esa identidad propia.
¿Qué opinas del término "país subdesarrollado?"
Subdesarrollado, en vías de desarrollo, tercermundista… Yo creo que no dejan de ser términos occidentales. El otro día hacía una intervención en un canal colombiano y hablábamos sobre la cumbre que se había celebrado en París sobre el medio ambiente en la que habían asistido muchos países africanos y latinoamericanos, y en esa intervención, el término utilizado por Francia fue; “los países del sur global”… Yo creo que se están dando cuenta de esos términos que siempre se han utilizado.
Las categorías de identificar me parecen formas despectivas de referirse a esos países, es decir, asimilando la idea de que estos países están así por elección propia, cuando hay detrás una colonización o neocolonización por parte de regímenes autoritarios que buscan saquear los recursos naturales.
Volviendo también a la idea de la competitividad que se intenta siempre vender desde el capitalismo donde si no eres el número uno, es porque tú no has querido serlo.
El eurocentrismo se sigue llevando a varios niveles por todos los partidos políticos que gobiernan casi en todo en toda Europa, sobre todo en África y América Latina. Y no deja de ser incluso una ideología, yo diría fascista en muchos aspectos, porque es simplemente creerse que estamos (los europeos) por encima del bien y del mal y que tenemos el poder para decidir por nosotros y para gestionar.
¿Por qué a Ucrania tanto y al Sáhara Occidental tan poco?
Me hago la misma pregunta. No tengo una respuesta clara. O quizás yo no quiero tener una respuesta clara, porque en este caso yo soy la víctima. Básicamente es decirme a la cara; “deja de molestar y de estorbar, porque tú no vales una mierda”. Esa sería la respuesta más realista que yo no quiero asimilar o aceptar.
Generalmente, a cualquier ciudadano medio español el Sáhara le da un poco igual y puede incluso solidarizarse con el pueblo de Ucrania porque les están invadiendo y masacrando, tenemos que acoger a los refugiados. Pero cuando tú llevas 40 años en campamentos de refugiados, has crecido en medio de este drama donde tenemos una ocupación ilegal, sufrimos violaciones de derechos humanos, bombardeos, llevamos más de 40 años en un campamento de refugiados… Y de repente, ves que surge un caso que ocupa todos los medios de comunicación, las portadas, las conversaciones y lo que le importa a las sociedades.
Y son los mismos factores. Hay refugiados que llevan una semana sufriendo, pero tú llevas 40 años de ocupación ilegal, perdiendo más de 6000 personas en un día con bombas prohibidas. Sientes que no vales nada porque has sufrido todo esto pero a nadie le importa, y ahora que lo están sufriendo otros, a toda la sociedad le importa. Por tanto, empiezas a hacerte las verdaderas preguntas; ¿No será el color de piel? Por desgracia, la realidad es esa, que siempre hay ciudadanos que importan más que otros.
Volvemos a la unión que tienen los medios de comunicación de masas con el eurocentrismo o con la vinculación a Estados Unidos, e incluso vamos a llevarlo más allá, España tiene una vinculación directa con el Sáhara, y debería ser más importante ese tema que el de Ucrania, que no tiene ningún tipo de vinculación. Por tanto, cabe mencionar también a la OTAN.
Sí, para mí es clave. Marruecos, como aliado de la OTAN y de Occidente, puede invadir el Sahara Occidental, saquear sus recursos naturales, violar derechos humanos, bombardear con bombas prohibidas, expulsar a la mitad del pueblo, construir un muro que divide el territorio… Hacer absolutamente todas estas burradas, y los medios de comunicación occidentales, al menos los de primer plano, no van a tener ninguna cobertura.
Imagínate que en Marruecos gobernase un gobierno de izquierdas, comunista y prorruso, tendríamos todos los medios de comunicación hablando de lo que es el pueblo saharaui y lo malo que es Marruecos que le está ocupando.
Los Eduardo Inda, García Ferreras, Javier Negre… ¿Se acuerdan de la causa saharaui?
Siempre nos llaman como tercera parte. Es decir, cuando Marruecos está abriendo las fronteras y llegan a la conclusión de que Marruecos está presionando a España para que reconozca que el Sahara es marroquí.
Y por el tema del Sahara, nunca se nos llama a los saharauis para decir qué ha pasado, las víctimas que tenemos, lo que está haciendo Marruecos, los presos políticos que hay o la responsabilidad de España en el conflicto. Sin embargo, tenemos que hacer artimañas para aprovechar esos espacios mediáticos, para hacer llegar nuestro nuestro mensaje.
También decir que muchos periodistas, como por ejemplo Marhuenda, están claramente comprados por Marruecos. Este tiene mucho poder en España porque no solo tiene vínculos políticos, sino que tiene vínculos con el poder empresarial, el poder económico y al mismo tiempo controla también los medios de comunicación. Tenemos identificados a varios periodistas que participan en tertulias de mucha audiencia que siempre vemos que defienden la tesis de Marruecos y luego tienes que investigar mucho para encontrar los lazos con el régimen.
Claro, son periodistas que tienen notoriedad pública y aparecen con una visión marcada desde arriba.
Básicamente… Hemos visto a muchos periodistas progresistas que por defender los intereses de Marruecos, aseguran que los saharauis deben asumir la tesis de ocupación marroquí e intentan justificar las posiciones del PSOE y PODEMOS. Entonces, ahí ves también la hipocresía de mucha gente traicionando al pueblo saharaui reconociendo una ocupación ilegal y violando lo que dice las Naciones Unidas.
Sin ir más lejos, el otro día me llamaron de un medio de comunicación español muy importante para una entrevista sobre el programa Vacaciones en Paz que trae niños saharauis, que acaba de ser aprobado por el Gobierno en un intento de blanquearlo, y fui muy crítico en la entrevista. Lamentablemente me dicen que no se publicará.
Con esto lo que quería decirte es que me encuentro mucho con esto. En España se habla de que es una democracia o de libertad de prensa, pero sí que me he encontrado con la censura, es decir, he ido a muchos programas de televisión y entrevistas que han durado mucho, y solo han publicado un pequeño fragmento muy recortado donde digo que en los campamentos recibimos ayuda y cooperación de España.
Un tema que nos interesa mucho es el tema religioso, desde pequeños, nos hemos criado con los mal llamados "conflictos territoriales" como el del Sáhara Occidental o el Palestino… Todos, bajo el mantra de “conflicto religioso”, ¿qué opinas de esto? ¿Realmente es un conflicto territorial? ¿Parte de una tiranía?
Entraríamos también un poco en términos más filosóficos de analizar la profundidad… Partiendo de que las religiones han sido siempre utilizadas por el hombre como método de control de masas y para justificar, también, hasta cierto punto, tienen algo que ver. Hablamos también de la islamización de todo el norte de África y como llegó el Islam hasta incluso formar El Andalus y demás, por lo cual, eso no desaparece de la noche a la mañana.
Es verdad que ese choque cultural religioso siempre queda ahí, pero la religión siempre pasa a un segundo plano en estos casos, porque suelen ser autocracias que intentan imponer su ideología o su visión sobre los demás y utilizan absolutamente todo a su alcance, incluida la religión, que es un elemento que se vuelve utilizado.
Esto pasa porque, los países del sur global siempre se dan en los colegios de una forma de etiquetar la posición económica y política de estos países, y lo acabamos asimilando. Yo me he formado aquí y se nos forma en una ideología de la competición, y de ahí la idea norte-sur o la idea de desarrollado-subdesarrollado. En África hay muchísimos problemas que son heredados del colonialismo, que llegó para que en pueblos, y no te hablo solo del Sáhara Occidental, se establecieran unas fronteras. Es como si mañana vengo y digo; “no, es que España la voy a repartir en tres y cada uno va a ser un país”.
Pueblos de la noche a la mañana se han visto separados por fronteras y eso ha generado que los dos países choquen.
Con esto quiero decir que el causante del conflicto es la frontera impuesta por el colonialismo blanco europeo. Si sale en la televisión una guerra en África, lo que se va a decir es que son negros matándose entre tribus. Entonces se acaba reduciendo. El causante de esto siempre es la colonización y la neocolonización.
Ya para terminar, en cuanto a la política española, hemos visto muchas intervenciones tuyas en redes y principalmente lo que criticas es a Pedro Sánchez por su olvido del Sáhara Occidental tirando balones fuera. También recordamos a Aznar en aquella época cuando decía y reconocía el Sáhara Occidental, y luego vendía armas a Marruecos. Por tanto, ¿Quién se va a acordar del Sáhara Occidental? Al final solamente os tenéis a vosotros mismos.
Al final solo nos tenemos a nosotros mismos. Para mí es muy importante remarcar que yo no soy un pobre africano que te estoy aquí pidiendo solidarizarse conmigo, yo ahora mismo observo como es mi tierra y es preciosa con un mar impresionante, y si no hubiera habido nada de esto, me hubiese formado en mi país y habría estado viviendo cómodamente en mi país.
Pero sin duda el escenario que tengo es otro completamente distinto. Tengo a mi padre en las zonas ocupadas que solo he visto una vez en mi vida, a mi madre en los campamentos de refugiados, que a la mayoría de sus hermanas han muerto de viejas y no ha podido verlas. Todos tenemos un drama familiar y una vida completamente condicionada por este conflicto. Y el responsable y culpable es España como Estado.
Es decir, tú me has colonizado y había una legalidad internacional que te estaba diciendo que me tienes que dar la soberanía antes de marcharte, entonces, tú tienes una responsabilidad, yo no te estoy pidiendo ayuda de nada. Si eres tú el que me ha saqueado y me ha jodido la vida, asume tu responsabilidad.
Y el gobierno de Sánchez ha ido mucho más allá. Han pasado de decir que esto se tiene que acabar, a que Marruecos tenga la soberanía del Sahara, y que como mucho, pueda tener autonomía dentro de Marruecos.
Esto me molesta porque son 50 años de lucha, de resistencia, de gente que ha muerto y ha pasado muchísimo sufrimiento, para que Sánchez, que ha nacido incluso después del conflicto, decida por ellos y diga que los saharauis tienen que ser marroquíes.
¿Qué le dirías a Sánchez?
Le invitaría, en una de sus visitas a Marruecos, a que se acerque a los más de 40 presos políticos saharauis que tiene Marruecos en sus cárceles condenados a cadena perpetua, la mayoría solo por participar en manifestaciones pacíficas y que vea sus condiciones. La mayoría sufren torturas y ni siquiera tenemos noticias de ellos, no sabemos si están vivos o muertos.
También le invitaría a que visitara los campamentos de refugiados saharauis, que hable con las mujeres y los hombres que llevan 50 años en esos campos de refugiados, y que después vuelva a La Moncloa y decida sobre los saharauis después de hablar con ellos.