La Financial Conduct Authority del Reino Unido se encuentra bajo presión para revisar su enfoque de enforcement y cálculo de sanciones, luego de que tribunales redujeran algunas de sus multas más relevantes. Según la nota, el valor total de las sanciones aplicadas por el regulador cayó a aproximadamente £124 millones en su último año completo, lo que representa una baja cercana al 78% en un período de cinco años.
Uno de los casos destacados es el de Banque Havilland, en el que el Upper Tribunal redujo una multa de £10 millones a £4 millones y cuestionó la forma en que la FCA había determinado el monto. La publicación señala que profesionales legales consideran que el regulador deberá justificar con mayor detalle sus criterios de cálculo, incluyendo referencias a casos comparables.
El debate se produce en medio de cuestionamientos sobre si la agenda procrecimiento del gobierno británico podría estar moderando la intensidad de la supervisión financiera. Frente a esas críticas, la FCA sostuvo que su actuación no debe medirse únicamente por multas económicas, sino también por procesos penales, restricciones laborales y órdenes de prohibición.
La nota también menciona sanciones recientes por fallas en controles antilavado, incluyendo el caso Barclays, multado con £42 millones por deficiencias en la gestión de riesgos de crimen financiero. En particular, una de las sanciones estuvo vinculada a servicios prestados a Stunt and Co, firma que recibió fondos de Fowler Oldfield, operación asociada a lavado de activos.
Finalmente, el artículo advierte que las áreas de cumplimiento de firmas reguladas deberán fortalecer sus marcos de control, especialmente en monitoreo continuo, gestión de alertas, conducta no financiera y comunicaciones fuera de canales oficiales.
Fuente: Foreing Policy Journal