La Unión Europea incorporó formalmente a Bolivia a su lista de terceros países de alto riesgo en materia de lavado de activos y financiamiento del terrorismo.
La decisión fue formalizada mediante el Reglamento Delegado (UE) 2026/83, aprobado por la Comisión Europea el 4 de diciembre de 2025 y publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea el 9 de enero de 2026. La medida también incluyó a las Islas Vírgenes Británicas y aumenta la presión sobre Bolivia para avanzar en reformas exigidas por el Grupo de Acción Financiera Internacional —GAFI—.
Según la publicación, Bruselas reconoció algunos avances desde la evaluación de diciembre de 2023, incluyendo una mejor comprensión de riesgos, mayor producción de inteligencia financiera y capacidad de decomiso. Sin embargo, concluyó que las medidas adoptadas todavía son insuficientes para corregir las deficiencias estratégicas del país. Bolivia permanece bajo vigilancia reforzada del GAFI desde junio de 2025.
La incorporación a la lista europea no constituye una sanción económica, bloqueo comercial ni congelamiento general de activos. No obstante, obliga a las instituciones financieras europeas a aplicar medidas de debida diligencia reforzada sobre operaciones vinculadas a Bolivia, lo que puede implicar mayores requerimientos de información sobre origen y destino de fondos, verificaciones más extensas, aumento de costos de cumplimiento y mayor percepción de riesgo.
Para revertir la clasificación, Bolivia deberá avanzar durante 2026 en medidas como habilitar técnicas especiales de investigación en casos de lavado de activos, implementar supervisión basada en riesgos sobre abogados, contadores, agentes inmobiliarios y comerciantes de metales y piedras preciosas, garantizar información actualizada y precisa sobre beneficiarios finales, e incrementar investigaciones, procesos judiciales y sanciones por lavado de dinero.
La nota agrega que, en la misma resolución, la Unión Europea retiró a seis países africanos, entre ellos Nigeria, Mozambique y Sudáfrica, tras certificar progresos. En ese marco, el retiro de Bolivia dependerá de la efectividad real de sus reformas institucionales.
Fuente: Correo del Sur