La Australian Transaction Reports and Analysis Centre (AUSTRAC) publicó orientaciones sobre las obligaciones de presentación de Threshold Transaction Reports (TTR), reportes de operaciones que alcanzan determinados umbrales monetarios, establecidos en el marco de la legislación australiana de prevención de lavado de activos y financiamiento del terrorismo.
De acuerdo con la guía, los sujetos obligados que prestan servicios regulados deben presentar un TTR cuando realizan operaciones que implican la recepción o entrega de AUD 10.000 o más en moneda física, incluyendo billetes y monedas. El mismo umbral resulta aplicable a operaciones en moneda extranjera por su valor equivalente.
AUSTRAC aclara que esta obligación se refiere exclusivamente a operaciones con efectivo físico. En consecuencia, las transferencias electrónicas de fondos, los pagos mediante banca por internet, los cheques y las operaciones con tarjetas no generan por sí mismos la obligación de presentar un TTR, aunque sus importes superen los AUD 10.000.
La autoridad también explica que la obligación de reporte corresponde a la entidad que efectivamente recibe o entrega el efectivo. Por ejemplo, cuando un cliente deposita dinero en una cuenta bancaria para pagar una operación comercial, la responsabilidad de presentar el TTR recae sobre la institución financiera que recibe los billetes, y no necesariamente sobre la empresa que presta el servicio o comercializa el bien.
En el ámbito de las remesas y transferencias de fondos, la guía presenta ejemplos de operaciones que combinan pagos en efectivo y transferencias electrónicas. Cuando una remesa de AUD 12.000 se entrega mediante AUD 10.000 en efectivo y AUD 2.000 por transferencia bancaria, corresponde presentar un TTR por el componente en efectivo. En cambio, si el importe entregado físicamente es inferior al umbral, esa operación no genera por sí misma la obligación de presentar dicho reporte.
La normativa establece que los TTR deben remitirse a AUSTRAC dentro de los 10 días hábiles posteriores a la realización de la operación. La guía también incluye ejemplos sobre operaciones inmobiliarias, establecimientos comerciales y proveedores de remesas, con el objetivo de aclarar cuándo se produce una operación reportable y qué entidad debe efectuar la comunicación.
Finalmente, AUSTRAC distingue este régimen de los demás mecanismos de información financiera, ya que la ausencia de obligación de presentar un TTR no significa que una operación quede exenta de otros controles o reportes aplicables bajo la normativa AML/CTF.
Sección sugerida: Prevención de lavado de activos, porque el contenido explica obligaciones de reporte de operaciones en efectivo para los sujetos obligados. También resulta relevante para Transferencia de fondos, especialmente por los ejemplos sobre remesas y pagos en efectivo.
Fuente: AUSTRAC