La publicación analiza el deterioro de la red de banca corresponsal, definida como la infraestructura de relaciones bancarias que permite procesar pagos transfronterizos. Según TrustSphere, el número de relaciones activas de banca corresponsal cayó 25% desde 2011, con reducciones más marcadas en economías en desarrollo de África, las Islas del Pacífico y el Caribe.
El artículo sostiene que el de-risking, entendido como la terminación masiva de relaciones con regiones enteras o categorías de bancos respondentes, sigue siendo una respuesta frecuente de grandes bancos ante expectativas regulatorias inciertas y costos de cumplimiento elevados. Aunque esa decisión puede ser comprensible desde el cálculo individual de riesgo y rentabilidad, la publicación advierte que su efecto agregado puede ser contraproducente: los pagos desplazados pueden migrar hacia canales menos transparentes.
En el plano regulatorio, la nota menciona iniciativas orientadas a mejorar los pagos transfronterizos, incluyendo cuestionarios estandarizados de debida diligencia, marcos de intercambio de información entre bancos corresponsales y respondentes, y adopción de estándares ISO 20022 para mejorar la transparencia de los pagos. También señala que la guía revisada de la Recomendación 13 del GAFI busca aclarar que la debida diligencia en banca corresponsal debe aplicarse con enfoque basado en riesgos, no de forma automática o prescriptiva.
La publicación advierte que, pese a esos mensajes de política pública, las sanciones contra bancos por deficiencias en controles de banca corresponsal siguen generando incentivos para evitar riesgos en lugar de gestionarlos. Además, señala que la concentración de pagos transfronterizos en menos bancos grandes aumenta el riesgo sistémico y reduce la competencia.
Como respuesta, TrustSphere plantea que las instituciones deben pasar de evaluaciones binarias a modelos más continuos y basados en datos, incorporando información transaccional, riesgo jurisdiccional y evaluación de controles del banco respondente. Para los bancos de mercados en desarrollo, la prioridad es demostrar credibilidad de cumplimiento mediante inversión en infraestructura AML/CFT, evaluaciones independientes y mayor transparencia frente a sus corresponsales.
Fuente: Trustsphere