La publicación de FinteChile analiza el avance de los códigos QR como herramienta para transformar los pagos transfronterizos en América Latina. Según la nota, lo que comenzó como una solución para pagos locales en comercios está evolucionando hacia un mecanismo que permitiría mover dinero entre países de forma más rápida, económica y con menos fricciones.
El artículo señala que enviar remesas en la región continúa siendo costoso, con comisiones promedio superiores al 5,5% para envíos de USD 200, por encima del objetivo del 3% fijado por los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. También menciona que el sistema tradicional depende de bancos corresponsales, operadores de cambio e intermediarios, lo que puede generar demoras de entre uno y tres días hábiles y dificultades de acceso para personas sin cuenta bancaria.
En este contexto, los QR aparecen como una alternativa por su potencial interoperable y por no requerir necesariamente datos bancarios tradicionales como códigos SWIFT o números de ruta. La nota destaca sistemas como PIX en Brasil, Bre-B en Colombia y CoDi/DiMo en México, así como la integración de la ruta Bre-B por parte de Vita Wallet para transferencias en tiempo real hacia Colombia.
Fuente: FinteChile