Australia avanza en una reforma integral de su régimen de prevención de lavado de activos y financiamiento del terrorismo (AML/CTF), introduciendo cambios relevantes para las entidades reportantes actuales, con aplicación a partir de 2026.
Uno de los principales ejes de la reforma es el paso de un enfoque basado en cumplimiento formal hacia un modelo basado en riesgos y resultados, orientado a mejorar la detección y mitigación de delitos financieros.
Las modificaciones incluyen ajustes en los programas AML/CTF, los procesos de debida diligencia del cliente y las obligaciones de reporte, así como cambios en la información requerida en los procesos de registro ante el regulador.
Asimismo, se introducen nuevas obligaciones como la “travel rule” para determinadas instituciones financieras y proveedores de servicios de activos virtuales, junto con cambios en el reporte de movimientos transfronterizos de instrumentos negociables.
Fuente: Austrac