DEL 18 AL 22 DE AGOSTO
Recuerda que la violencia es sancionable, y existen leyes y normas que establecen sanciones penales y administrativas para diferentes tipos de violencia, dependiendo del contexto y la gravedad del acto.
Muéstrate comprensivo en la escucha, no juzgues y evita etiquetarlos. Con asertividad, sin alarma o asombro, expresa tu opinión sobre lo que te dicen. Expresa tus sentimientos y pensamientos, así ellos se sentirán confiados para expresar los suyos
Vivir sin violencia no es solo un ideal, es una necesidad para nuestro bienestar físico y mental. Cuando nos libramos de la violencia, ganamos en salud, paz interior y relaciones más sólidas. En esta sección, veremos qué es la violencia, cómo nos afecta y qué podemos hacer para vivir en un entorno más sano.
La violencia no siempre es un golpe. Puede ser una palabra hiriente, un grito que humilla, un trato indiferente o una amenaza. Existen muchas formas de violencia:
Violencia psicológica: Son los insultos, las humillaciones, el control excesivo o la indiferencia. Te hace sentir que no vales nada.
Violencia económica: Es cuando alguien controla tu dinero o no te permite trabajar, impidiendo que tengas autonomía.
Violencia física: Son los empujones, los golpes o cualquier agresión que deja una marca en tu cuerpo.
Violencia verbal: Son los gritos, las amenazas, las burlas que buscan hacerte sentir inferior.
Reflexiona: ¿Qué tipo de violencia has visto o vivido en tu vida?
La violencia nos enferma. El estrés constante de vivir con miedo o en un ambiente hostil puede provocar problemas de salud como dolor de cabeza, gastritis, insomnio y depresión. Además, afecta nuestra autoestima y nuestra capacidad para confiar en los demás.
Vivir sin violencia, en cambio, nos libera. Nos sentimos más tranquilos, con más energía para trabajar, estudiar y disfrutar de la vida. Es un acto de amor propio y de cuidado a quienes nos rodean.
Reconocerla: El primer paso es aceptar que la violencia no es normal ni justa. Si sientes que algo no está bien, es probable que no lo esté.
Poner límites: Nadie tiene derecho a maltratarte. Aprende a decir "no", a expresar tu opinión sin miedo y a alejarte de las personas que te hacen daño.
Pedir ayuda: No estás solo. Conversa con un amigo de confianza, un familiar o busca ayuda profesional. En tu comunidad hay organizaciones que te pueden ayudar.
Promover el respeto: Sé el cambio que quieres ver. Trata a los demás con amabilidad y respeto, tanto en tu casa como en el trabajo o el CEBA.
Vivir sin violencia es tu derecho. ¡Reclámalo!
Test de Autoevaluación
Desarrolla en tu cuaderno de humanidades
y presenta a tu profesor para un AD de promedio final
¿Con qué frecuencia te sientes tenso o con miedo en tu propio hogar o lugar de trabajo?
¿Sientes que debes pedir permiso para todo, incluso para manejar tu propio dinero?
¿Sueles alzar la voz o gritar para que te escuchen? ¿Por qué crees que lo haces?
Cuando alguien te dice algo que te hiere, ¿cómo respondes y porqué?
(a) Te lo guardas,
(b) Respondes con otro insulto,
(c) Expresas tu dolor de forma tranquila.
¿Qué límites has puesto en tu vida para protegerte de personas que te hacen sentir mal?
¿Alguna vez has pensado que "así es la vida" y que la violencia es normal?
Si un amigo te pide ayuda porque sufre violencia, ¿qué harías?
¿Qué ejemplo de convivencia sin violencia le estás dando a tus hijos o a las personas más jóvenes que tú?
¿Cómo crees que cambiaría tu vida si te sintieras totalmente seguro y respetado en tu entorno?
¿Qué pequeña acción puedes hacer hoy para contribuir a un ambiente más pacífico en tu familia?
Pega o dibuja y colorea en tu cuaderno el siguiente slogan:
¡Me comprometo a vivir sin violencia, respetando mi vida y la de los demás!
La presentación del cuaderno de tareas, revela la personalidad del estudiante.