El acceso abierto es un estándar de publicación promovido para las publicaciones de carácter científico revisadas por pares. Su objetivo, nos dice la BOAI es el permitir la disposición gratuita en la Internet pública, que permita a cualquier usuario leer, descargar, copiar, distribuir, imprimir, buscar o añadir un enlace al texto completo de esos artículos, rastrearlos para su indización, incorporarlos como datos en un software, o utilizarlos para cualquier otro propósito que sea legal, sin barreras financieras, legales o técnicas, aparte de las que son inseparables del acceso mismo a la Internet. En pocas palabras, el acceso abierto es la incorporación de las publicaciones científicas como contenido de Internet sin las restricciones de las bases de datos comerciales.
En palabras de la Declaración de Bethesda, una publicación de Acceso Abierto (OA) cumple con dos condiciones:
Las bibliotecas como centros de acceso abierto a la información son una parte fundamental de las iniciativas de OA ya que contribuyen a su adecuada recuperación, en este sentido y como propone la Declaración de Bethesda, la catalogación de las publicaciones OA es fundamental para su difusión.
De igual manera, las publicaciones OA contribuyen a acrecentar el acervo de una biblioteca, así como transforma a la misma pues obligan a incorporar contenido de la Internet cambiando la forma en que se recupera la información. Si bien las publicaciones OA tienen como única limitación el acceso a la Internet, hay que recordar que esta es todo lo contrario al OA ya que ni es gratuita ni universal, sino que cuenta con un sesgo de clase. De esta forma, la brecha digital y el OA están en relación inversamente proporcional, ya que mientras una se reduzca, la otra se acrecienta. Y son las bibliotecas una de las herramientas de la reducción de la brecha digital.
De esta forma, el incorporar publicaciones OA a una biblioteca obligan a que esta incorpore nuevos servicios y tecnologías de la información contribuyendo a crear una nueva generación de bibliotecas. Esto es más patente en los catálogos en línea (OPAC) que se tienen que transformar para incorporar las publicaciones OA.
Según la BOAI, existen dos rutas principales para alcanzar el OA:
Necesariamente las publicaciones OA tienen que ser integradas en una biblioteca por medio de los OPAC´s. Tanto la ruta verde como la dorada necesitan de herramientas 2.0 para su consulta y recuperación por lo que los OPAC´s se convierten en los medios de conexión entre las bibliotecas y las OA.
El diseño de una OPAC que permita el acceso a las OA necesita ir más allá de los principios y debe permitir no únicamente recuperar un registro sino también consultar un documento completo (o proporcionar la liga hacia la página donde se pueda llevar a cabo la consulta) cuando este es un OA, o sea, debe tener funcionalidades extendidas más cercanas a los buscadores del Internet.
Referencias bibliográficas
Un estudio publicado en 2014 demostró que si "las editoriales tienen un incentivo monetario para aceptar un artículo, y puesto que solo reciben dinero en tal caso, entonces inevitablemente admitirá basura en sus revistas. " (Silva, 2016, p. 422)
En la actualidad, cada vez es más frecuente la aparición de publicaciones electrónicas que transfieren los cargos de publicación a los autores que desean publicar en sus revistas, lo que con el tiempo ha generado un modelo de negocio en el cual una revista electrónica publica rápidamente y sin tantas restricciones artículos de diversos temas y autores con un costo que puede rondar los miles de dólares. Estas publicaciones no tienen ningún tipo de ganancia por la difusión sino por la publicación de la misma, por lo tanto utilizan el modelo de acceso abierto para justificar su negocio.
La consecuencia de este fenómeno ha sido la aparición de editores y publicaciones que más allá de mantener estándares de calidad mínimos en sus revistas, se convierten en máquinas de hacer dinero a costa de los autores sin ningún tipo de ética. De igual forma, los científicos que participan y están conscientes de esta situación caen en prácticas poco profesionales, como en situaciones de plagio y fraude, con la única finalidad de publicar a toda costa.
Una posible solución en contra de las publicaciones depredadoras es lo que se conoce como ruta de platino hacia el acceso abierto que se caracteriza en que las publicaciones no cobran ni al autor ni al usuario por la información.
Referencias
•Luis Carlos Silva Ayçaguer, “Las editoriales científicas depredadoras: una plaga académica”, en Revista Cubana de Información en Ciencias de la Salud, 2016;27(3):420-428, consultado el 26/11/2017 en http://www.redalyc.org/html/3776/377646639012/