La mayoría de estos sistemas no trabajan eficientemente según su diseño, ya que los parámetros y consignas de funcionamiento son fijas, o como mucho varían en dos modos estacionales y, sin embargo, las condiciones exteriores, de carga y de funcionamiento varían continuamente.
Además, la curva de rendimiento de estos sistemas no es plana sino que depende de la carga y de las condiciones de funcionamiento.
Los sistemas de control de estos sistemas no están pensados para maximizar la eficiencia energética sino que están pensados para trabajar en las condiciones más habituales y no se adpatan de manera dinámica a los cambios
Todo esto hace que estos sistemas no trabajen en su punto de trabajo la mayoría de las veces, teniendo un potencial de ahorro de hasta un 30%.