Resumen y apuntes:
La competencia lingüística es una de aquellas facultades que definen al ser humano como especie (homo loquens), como se menciona en el tema 1. Desde el punto de vista de Noam Chomsky, el lenguaje se puede caracterizar como un sistema mental que es el resultado de la facultad de lenguaje y de la interacción con el entorno.
La competencia gramatical es un grupo de reglas de combinación y unidades lingüísticas que se interiorizan para construir oraciones gramaticales con coherencia, a partir de secuencias bien formadas subyacentes (fonológico /morfológico/sintáctico/textual, semántico) de su lengua. En este sentido, la competencia es una forma de conocimiento a la vez tácito o implícito y operativo.
Hay que distinguir bien entre competencia y actuación, pues la competencia es el conocimiento implícito de las reglas de la lengua y la actuación es el hecho de usar la lengua concreta, en la que intervienen factores como lapsus o distracciones.
En lo que tiene que ver con la estructura de la competencia gramatical:
El nivel fónico: los sonidos y sus combinaciones (acentos, entonación).
El nivel morfológico: la realización de palabras mediante morfemas.
El nivel sintáctico: la construcción de sintagmas y oraciones.
El nivel léxico: la asociación de significantes y significados (diccionario mental).
El nivel semántico: la forma en que se construye el significado a partir de la estructura sintáctica.
Cada uno de estos niveles se puede caracterizar de universal y psicológicamente, no sólo como conceptos de análisis.
En lo que refiere al bilingüismo y cambio de códigos, la alternancia de lenguas puede considerarse un fenómeno natural y ordenado (en lugares no formales) que se utiliza para funciones estilísticas, para aclarar y/o para superar lapsus.
La competencia pragmática implica el uso de la lengua de la forma adecuada según el contexto, por ejemplo, elegir la fórmula para pedir ayuda o entender significados inferenciales (peticiones, chistes).
La competencia sociolingüística se ocupa del uso de la lengua a partir de normas sociales/culturales (tú/usted en español) a partir de lo cual depende de factores externos y culturales, adquiridos en los procesos de socialización.
Las diferencias fundamentales entre estas competencias y la competencia gramatical es que la gramática genera estructuras gramaticales; la pragmática se ocupa de generar oraciones adecuadas, y que la gramática es innata y estas son adquiridas de una manera interactiva en la cultura.
El concepto de competencia comunicativa es un concepto escaso, ya que es la suma de la competencia pragmática más la competencia sociolingüística, además de reconocer que no toda actividad lingüística es comunicativa ni tampoco que toda comunicación tenga que ser necesariamente lingüística. Sin embargo, también es un concepto amplio (macrocompetencia) ya que abarca una serie de destrezas lingüísticas (lectoescritura), discursivas, estratégicas y socioculturales. Hay dos modelos relevantes que se distinguen. Canale: la competencia lingüística, la competencia sociolingüística, la competencia discursiva y la competencia estratégica. Bachman: añade a estas los mecanismos psicofisiológicos, las competencias organizativa y pragmática, entre otras.
Lengua-I y Lengua-E:
Lengua-I: Lengua interna, conocimiento mental de las reglas lingüísticas.
Lengua-E: Lengua externa, uso observable en la interacción.
Espacio de reflexión:
He tenido la oportunidad de conocer a personas que padecen trastorno específico del lenguaje (TEL), una condición que se manifiesta a través de dificultades notables en la adquisición y uso del lenguaje, sin que existan déficits sensoriales o cognitivos claros. En los casos que he observado, hay una alteración en la competencia lingüística o gramatical. Estas personas enfrentan retos con diversas reglas morfológicas y sintácticas, como la construcción de oraciones complejas o la elección adecuada de vocabulario, lo que se traduce en problemas léxicos. A pesar de que poseen una gramática mental implícita, su capacidad para aplicar estas normas es limitada. Esto sugiere que la competencia gramatical se ve comprometida en niveles fonológicos, morfológicos o sintácticos.
En el ámbito pragmático, muchos niños con TEL también experimentan dificultades sociolingüísticas, tales como la incapacidad para adecuar su forma de hablar a diferentes contextos. Este aspecto revela la compleja interrelación entre gramática y pragmática, reforzando la idea de que el lenguaje no se reduce a un sistema gramatical, sino que se compone de un conjunto de competencias interconectadas.
También conocí a personas bilingües que dominan el inglés y el español, pero sin embargo mezclan ambos idiomas, por ejemplo, en la frase, “¿Vienes conmigo later?”. No se debe confundir con una confusión, ya que significa un sistema organizado; ambas lenguas comparten representaciones en lo léxico, fonológico y sintáctico. La alternancia demuestra la relación pragmática, es decir, por qué se decide usar un idioma en lugar de otro término como generación, lo que significa transmitir una imagen moderna o darle un mayor nivel de significado. Se destaca que el bilingüismo es gramatical y pragmático, y la elección de códigos es una decisión contextual social específica.
Por otro lado, los chistes suelen funcionar al explotar ambigüedades semánticas y las reglas pragmáticas. Dichos elementos requieren una competencia pragmática desarrollada, dado que implican la habilidad de captar significados implícitos que no se encuentran directamente en la estructura gramatical del enunciado. El humor se genera al romper las expectativas de coherencia en el discurso o al emplear estructuras semánticas que resultan ambiguas.
En el aprendizaje de lenguas extranjeras, como el inglés, el enfoque está en la competencia comunicativa, lo que incluye habilidades gramaticales, pragmáticas y estratégicas. Se utiliza una enseñanza explícita, mediante reglas y ejercicios formales, para desarrollar destrezas en lectura, escritura, habla y escucha. El objetivo en la enseñanza de lenguas extranjeras suele ser utilitario, enfocado en la funcionalidad comunicativa en contextos diversos, mientras que en Primaria se busca desarrollar una competencia integral del español como base del pensamiento y la interacción social.