La carrera de Educación Inicial siempre ha estado presente en mi vida, ya que mi mamá tiene un nido, por tanto las actividades que se realizan son muy habituales para mi persona: "El aprendizaje es un tesoro que sigue a su propietario durante toda la vida".
Primer semestre: 2022-2
Considero que, como muchas otras, la educación inicial es una carrera de vocación, ya que se trabaja con muchas personas, y aquello la hace compleja, aunque permite observar constantemente grandes resultados. En ese sentido, la docente debe ser una persona proactiva, alguien que desborde iniciativa para generar proyectos y clases de forma dinámica.
Además, deber ser organizada, puesto que la carrera abarca muchas tareas laborales, y por el bienestar de la comunidad educativa, esta debe mantener una organización anual, mensual y semanal. Así mismo, debe ser una persona carismática, tanto con los niños como con los padres de familia; y práctica en la resolución de problemas, ya que se pueden presentar múltiples situaciones en el día a día.
Cuarto semestre: 2024-1
En primer lugar, reafirmo que la educación inicial es una carrera de vocación, ya que se debe formar una verdadera intención para enseñar y aprender constantemente, no solo en el aula, sino en todo ámbito educativo. Bajo esa mirada, considero que el perfil de la educadora debe caracterizarse por un buen liderazgo y manejo de grupo, ya sea de forma introvertida o extrovertida, debido a que la docente debe ser capaz de sensibilizar con cada niño y niña, bajo una práctica educativa integral.
Así mismo, si bien debe ser organizada, también debe mostrarse abierta a los cambios, ya que la carrera misma presenta múltiples adversidades. Además, es indispensable la creatividad (para la producción de materiales, recursos, herramientas y actividades), y el buen manejo del trabajo en equipo, para que la resolución de problemas se dé de manera práctica y colaborativa.
Octavo semestre: 2026-2
La educación inicial es una carrera maravillosa, con un alcance indefinido, puesto que no solo se centra en enseñar cuestiones cognitivas, sino por el cuidado, desarrollo y crecimiento de la primera infancia. En ese sentido, reafirmo todos los atributos antes mencionados que dan forma al perfil de una educadora, destacando el liderazgo, la creatividad, la empatía y la comunicación asertiva, con niños, niñas y adultos.
Así mismo, me parece fundamental que la docente sea una persona capacitada y bien informada sobre los diversos desafíos a los cuales la infancia está expuesta, y los múltiples medios por los cuales se pueda garantizar un DIT efectivo. Bajo esa mirada, es sustancial que la docente busque formar un carácter laboral interdisciplinario, en donde otros rubros (psicología, arquitectura, gestión, etc) puedan contribuir con la construcción de un mejor entorno próximo para los niños y niñas.