ANA KAREN & JONATHAN
ANA KAREN & JONATHAN
La boda de Ana Karen y Jonathan fue un evento lleno de magia y amor, y tuve el honor de ser el fotógrafo encargado de capturar cada momento especial de su gran día.
La ceremonia tuvo lugar en una encantadora iglesia en el corazón de Coyoacán, en la Ciudad de México. Desde el momento en que llegué, supe que sería una jornada memorable. La iglesia, con su arquitectura colonial, proporcionaba un escenario perfecto. Los nervios y la emoción eran palpables mientras Ana Karen caminaba por el pasillo, radiante en su vestido blanco, mientras Jonathan la esperaba con una sonrisa llena de amor y ternura.
Después de la ceremonia, nos dirigimos al parque Masayoshi Ohira para la sesión de fotos. Este parque, conocido por su serenidad y belleza, fue el lugar ideal para capturar la esencia de la pareja. Los árboles frondosos y los caminos serpenteantes sirvieron como telón de fondo mientras Ana Karen y Jonathan se miraban con complicidad y cariño. Las risas y los abrazos llenaron el aire, y en cada clic de la cámara, su amor se reflejaba de manera natural y espontánea.
La celebración continuó en un salón decorado con un sinfín de luces de colores, creando una atmósfera festiva y alegre. La música de la banda Timbiriche puso a todos a bailar, desde los más jóvenes hasta los mayores. Las canciones clásicas de la banda fueron el alma de la fiesta, y no pude evitar tararear algunas de ellas mientras inmortalizaba los momentos más divertidos y emotivos del festejo.
Hubo un instante particularmente inolvidable cuando sonó "Tu y Yo Somos Uno Mismo". Ana Karen y Jonathan, rodeados de amigos y familiares, se tomaron de la mano y cantaron al unísono, como si el tiempo se hubiera detenido y solo existieran ellos dos. Capturar esa imagen fue como congelar un pedazo de felicidad pura.
Al final del día, mientras revisaba las fotos, me di cuenta de que había sido testigo de una historia de amor única. Cada imagen era un testimonio del compromiso y la alegría de Ana Karen y Jonathan, y me sentí agradecido por haber podido ser parte de su día especial.