Mi aventura comenzó al aterrizar en Praga, con mucha ilusión por vivir esta nueva experiencia. Sin embargo, el primer contratiempo no tardó en llegar: descubrimos que la maleta de Nacho se había quedado por el camino y nunca llegó a la ciudad. Aun así, aprovechamos ese día para recorrer los lugares más turísticos de Praga.
Al día siguiente tomamos un tren hacia Zdar nad Sazavou, aunque el trayecto se alargó un poco porque, nos pasamos de parada. Finalmente llegamos al pueblo y nos dirigimos directamente al instituto. Allí conocimos a las chicas que nos iban a acoger y, antes de irnos a sus casas, nos hicieron un tour por el instituto.
Al llegar a casa de mi host family, los conocí personalmente. Para terminar ese día, fuimos todos a cenar a un restaurante.
El sábado fuimos a la bolera todos y después cenamos en casa de Tyna (la chica que me acoge). Al día siguiente, Tyna y yo fuimos a pasear a su perro por el bosque.
El primer día llegamos a Praga visitamos los sitios más bonitos y nos fuimos a dormir. Al día siguiente desayunamos y cogimos el tren a Zdar nad Sazavou, allí nos enseñaron el instituto luego conocimos a las familias. Al día siguiente era sábado y por la mañana Karolina me enseñó su pueblo y por la tarde fuimos todos juntos a la bolera. El domingo por la tarde fuimos todos a esquiar y nos volvimos pronto porque al día siguiente empezaba el instituto.
El primer día comenzaba temprano, a las 6 y media en pie, a las 7 llegué a la puerta del instituto, me despedí de mis padres y cogimos el taxi a Madrid, una vez en barajas pasamos los controles y nos tomamos un bocadillo en las mesas de un Macdonals, y ya a las 11 y media embarcamos, y tras tres horas, llegamos a Praga, nos bajamos y cuando fuimos a recoger las maletas facturadas, ocurrió algo que marcaría el viaje, la compañía se había olvidado mi maleta en España, tras un cabreo importante y dos horas al teléfono con Ana, conseguimos localizarla y mandarla al pueblo en el que estaríamos durante todo el mes, tras ello dejamos las cosas en el hotel del Praga y fuimos a ver la ciudad, junto con Guillermo, un chico que conocía Toñi y después de ver un poco Parga nos fuimos al hotel.
Al día siguiente nos levantamos, salimos del hotel a la estación de tren, nos costó localizar el tren, pero lo conseguimos, nos subimos y nos dimos cuenta de que nos habíamos confundido de vagón, así que tuvimos que arrastrar las maletas desde el final hasta el principio del tren hasta llegar a nuestros asientos. Tras dos horas de viaje, nos tocaba bajarnos en la parada de Žďár nad Sázavou, el pueblo dónde estaríamos, pero no pudimos abrir la puerta del tren y se nos pasó la parada, así que acabamos en Křižanov, un pueblo cercano, desde allí llegamos Zdar, nos bajamos y siguiendo las instrucciones que nos dio la compañera de erasmus de Varis, llegamos al instituto, donde nos recibieron nuestras tres compañeras de erasmus, Kaja, Tyna y Eli, nos enseñaron el instituto y conocimos Micha, la coordinadora de Erasmus, tras ello fui con Eli, a un super a reponer algunas cosas hasta que me llegara la maleta, y ya nos fuimos a su casa, donde ordene las cosas que tenía, y conocí a su madre Vera, una muy buena mujer y muy maja, después fuimos al gimnasio, llegue a la casa cene, me duché y me dormí un viernes a las 22h, algo impensable.
El tercer día me levanté a las 12 de la mañana, horario ya más español, aquí bastante tarde, Vera me dijo que se tenía que ir a ver a su hija pequeña de ocho años que la echaba de menos, ya que como los padres de Eli están divorciados, sus hermanos estaban con su padre. A la 13 fuimos Eli y yo a correr, comimos y me avisaron de que a las 18h estaría mi maleta en su casa, pero las chicas habían planeado ir a la bolera y que nos viéramos los tres, a las 5 era cuando íbamos a ir, menos mal que Vera llegaba a las 5 y se quedó a esperar mi maleta, entonces fuimos a la bolera, lo pasamos muy bien y ya nos fuimos a cenar a cas de Tyna que no estaban sus padres, y ya nos fuimos a la casa, donde por fin pude ver mi maleta y darles el regalo a la familia, unos cuantos productos de Villanueva de los Infantes.
El domingo me levanté algo más temprano, desayuné, y comí al poco tiempo, entonces nos fuimos a la piscina climatizada del pueblo, se vino con nosotros, la pareja de la madre, estuvimos en la piscina y en la sauna, y cuando llegamos, cené, me duché y vi el clásico de la final de la supercopa, y cuando acabó me fui a la cama.