Me levanté temprano y sorprendida por la cantidad de nieve que había en la calle. Tras desayunar, me dirigí a la estación para coger el tren con destino a Brno, tal como me había recomendado Michaela el día anterior.
Pasé la mañana visitando la ciudad: su centro histórico, la Plaza de la Libertad, la Catedral de San Pedro y San Pablo y otros puntos emblemáticos.
A mediodía aproveché para entrar en una cafetería típica para comer y descansar un poco mientras observaba el movimiento de la ciudad. Después continué el paseo por algunas calles comerciales y rincones recomendados por la coordinadora.
Por la tarde, regresé a la estación para coger el tren de vuelta a Žďár nad Sázavou. El viaje de regreso fue tranquilo y me permitió hablar con los tres estudiantes que se habían juntado en la bolera para pasar la tarde y conocer a otros estudiantes de la localidad.
Al llegar a Žďár, ya de noche, volví a mi alojamiento y aproveché para preparar algunas notas y descansar después de un día muy completo.