ANECDOTARIO
ANECDOTARIO
"Luz" en el Campus Tehuacán
Mtra. Ma. de los Ángeles Pacheco Aguilar
Coordinadora Académica de Posgrados UPAEP, Tehuacán
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El espíritu de los fundadores ha estado presente en el campus Tehuacán, ha sido un espíritu que se contagia y que permite enfrentar dificultades con la certeza de que con la ayuda de Dios todo es posible. El Lic. Raúl H. Jara y Navarro y su esposa la Profa. Rosario Peláez fueron buen ejemplo de ese espíritu cuando se aventuraron a dirigir los inicios de este campus.
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Convivio estudiantil en la casa de la 2 sur 303
Las instalaciones actuales de UPAEP Campus Tehuacán iniciaron su funcionamiento en septiembre de 1989, en condiciones muy diferentes a las actuales.
Antes de su funcionamiento, la actividad universitaria se realizaba en dos edificios: las instalaciones de la 2 sur 303, en el centro de la ciudad, que albergaban por la mañana al bachillerato de mujeres y por la tarde a los grupos de licenciatura; y las instalaciones, generosamente facilitadas, del Seminario Conciliar Sn. Luis Gonzaga en donde funcionaba la sección varonil y la mixta del bachillerato
Cabe hacer notar que en ese tiempo se tenía un modelo formativo por el cual se trabajaban los dos primeros años del bachillerato separando a varones y mujeres para contribuir desde su identidad a su formación y el último año se integraban de manera mixta. Además, en el caso de nuestro campus los seminaristas del seminario menor se integraban como estudiantes de nuestro bachillerato junto con los demás alumnos. Durante mucho tiempo en el seminario menor se recibían aspirantes no solo de la diócesis de Tehuacán, sino también de Oaxaca y la Prelatura Mixe.
Cuando se anunció el inicio del funcionamiento de las instalaciones actuales para los estudiantes de bachillerato, los padres de familia manifestaron su recelo al ver lo alejado y solitario de las instalaciones, sin embargo, confiaron en la institución y enviaron a sus hijos. Por un tiempo más los estudiantes de licenciatura permanecieron en el edificio ubicado en el centro de la ciudad.
Se contaba solamente con un pequeño edificio de aulas y sanitarios, se improvisó un espacio para oficina, pero no se disponía de servicios básicos como energía eléctrica (no llegaban los "postes" de la CFE a ese lugar), teléfono (los teléfonos celulares eran un sueño) y la red de agua potable y drenaje tampoco estaban disponible en esa parte de la ciudad.
Además, el terreno, que permaneció rústico aún durante un tiempo, era habitado por numerosos ejemplares de animalitos, insectos y demás alimañas que los chicos utilizaban con frecuencia para asustar a sus compañeras.
Eran tan austeras nuestras instalaciones que cuando fueron conocidas por el Sr. Obispo Dn. Norberto Rivera Carrera le dio el título de “desarrapado edificio”.
Debido a estas circunstancias el edificio solo podía utilizarse durante las mañanas, se construyeron enormes cisternas y fosas sépticas para el funcionamiento de los baños, el agua era abastecida en pipas y sometida a un proceso de saneamiento. Cabe mencionar que muchos de nuestros proveedores inscribieron a sus hijos con nosotros favoreciendo un trato cercano y familiar entre toda la comunidad.
Cuando se implementaron las asignaturas de computación, los estudiantes del bachillerato asistían por la tarde a las instalaciones del centro de la ciudad para tomar su clase en las muy escasas máquinas de que se disponía entonces.
Un año después se logró la conclusión de un edificio más (obras patrocinadas por la Srita. Socorro Romero Sánchez +) y una explanada, y fue entonces que se decidió que los estudiantes de licenciatura se integrarían en estas instalaciones, destinando un edificio para el bachillerato y otro más para licenciatura..
A pesar de tantas limitantes el ambiente de estudio y convivencia era muy grato y se conformaron grupos estudiantiles denominados Universitarios en Acción, que desde diversos aspectos animaban la vida estudiantil.
Con el paso del tiempo, después de numerosas gestiones, tocando puertas y estirando presupuestos, fue posible que la red de energía eléctrica se extendiera hasta nuestro campus. La noticia de la llegada de este servicio nos llenó de júbilo a todos los integrantes de la comunidad universitaria quienes nos dispusimos a hacer una gran celebración de inauguración de este servicio.
Los estudiantes, liderados por sus compañeros, Universitarios en Acción, trabajaron en lo que fue necesario: quitar escombro, mover material de construcción, ordenar, limpiar, y todo lo que fue necesario para que las instalaciones lucieran dignas de tan grato acontecimiento.
La celebración fue presidida por autoridades religiosas, civiles, universitarias estas últimas encabezadas por Dn. Manuel Rodríguez Concha, presidente del patronato UPAEP y el rector Mtro. Mario Iglesias García Teruel. La celebración se efectuó al atardecer culminando con el encendido de la luz.
Contar con energía eléctrica permitió a nuestra institución poder extender su actividad durante la tarde y noche, así como ofrecer mejores servicios. Poco a poco los demás servicios fueron implementándose, permitiendo tener una estructura más completa para la atención de nuestra comunidad, pero no perdemos de vista que la universidad es en esencia la comunidad de maestros y alumnos que buscan la verdad y que esto puede lograrse a pesar de cualquier circunstancia.
Responsable de sección Mtra. Gabriela Ramírez Narváez