El movimiento articular es un componente esencial de la función musculoesquelética y se describe a través de conceptos biomecánicos como planos de movimiento, ejes de rotación y grados de libertad. Estos elementos permiten entender la dinámica del cuerpo humano y son fundamentales para la evaluación clínica y el diseño de estrategias terapéuticas en kinesiología y rehabilitación.
El movimiento puede clasificarse en:
Movimiento lineal: Ocurre cuando todas las partes de un cuerpo se desplazan en la misma dirección y distancia, sin que haya rotación. Un ejemplo es la elevación de la escápula.
Movimiento angular o rotacional: Se produce cuando un cuerpo gira alrededor de un punto fijo o un eje. Ejemplo de esto es la rotación de la cabeza en la articulación atlantoaxial.
El movimiento articular se describe en relación con tres planos ortogonales y sus respectivos ejes:
Plano sagital: Divide el cuerpo en mitades derecha e izquierda. Movimientos en este plano incluyen la flexión y la extensión.
Eje mediolateral (transversal): Perpendicular al plano sagital.
Plano frontal: Divide el cuerpo en mitades anterior y posterior. Movimientos en este plano incluyen la abducción y aducción.
Eje anteroposterior (sagital): Perpendicular al plano frontal.
Plano transversal: Divide el cuerpo en mitades superior e inferior. Movimientos en este plano incluyen la rotación interna y externa.
Eje longitudinal (céfalocaudal): Perpendicular al plano transversal.
Ejemplo aplicado: La abducción horizontal del brazo ocurre en el plano transversal alrededor del eje céfalocaudal.
Los grados de libertad de una articulación representan la cantidad de movimientos angulares fisiológicos independientes que puede realizar:
Un grado de libertad: Permite movimiento en un solo plano. Ejemplo: la articulación humeroulnar (codo), que solo permite flexión y extensión.
Dos grados de libertad: Permite movimientos en dos planos. Ejemplo: la articulación radiocarpiana (muñeca), que permite flexión-extensión y desviación radial-ulnar.
Tres grados de libertad: Permite movimientos en los tres planos. Ejemplo: la articulación glenohumeral (hombro), que permite flexión-extensión, abducción-aducción y rotación interna-externa.