La ética empresarial es una reflexión sobre las prácticas de negocios en las que se implican las normas y valores de los individuos, de las empresas y de la sociedad.
La dimensión ética de las empresas debe comprometer lo fundamental y lo permanente de una organización, debiendo ser un marco propicio para formularse interrogantes trascendentales sobre fines y medios, principios y actitudes, el deber ser y sus imperativos.
En el mundo contemporáneo de los negocios, la ética no es el negocio propiamente dicho, pero indudablemente es parte del él. La ética por sí misma no asegura lograr el éxito financiero de una empresa, pero al mismo tiempo no será posible lograrlo de manera perdurable dejando de lado las consideraciones éticas, por lo cual podría sostenerse que la ética es un requisito esencial, pero no suficiente, en el mundo de los negocios.