La toma de notas en interpretación consecutiva tiene como objetivo primordial ayudar a la reformulación de un discurso. Nunca se debe emplear con el objetivo de transcribir un discurso íntegro palabra por palabra. Tal como menciona Seleskovitch en Langage, langues et mémoire, las notas son un "trampolín" para la memoria, o sea, deben utilizarse como un esquema que recoja las ideas del discurso, salvo en casos de elementos en los que la memoria a corto plazo puede ser más falible, ya que se trata de datos no sometidos a ningún razonamiento: cifras, denominaciones y enumeraciones, además de la terminología especializada.
Los símbolos desempeñan un papel fundamental en la toma de notas, ya que, al contrario que las palabras, que suelen remitir a realidades determinadas, estos sustituyen conceptos o ideas más amplios. Además, son iguales en todas las lenguas de trabajo. Como consecuencia, la toma de notas será más fluida y el discurso de llegada, más natural, al no estar el intérprete sujeto a palabras concretas.
Asimismo, un mismo símbolo puede englobar todo un campo semántico. Por ejemplo, el símbolo que emplea Rozan para país nos puede servir igualmente para hablar, entre otros, de:
la población,
la inmigración,
las exportaciones o
una región del país, como el Norte.
Aparte de los símbolos que ofrece Rozan en su obra La prise de notes, que se pueden aplicar a los discursos de cualquier temática, lo habitual es ir incorporando otros símbolos o abreviaturas para expresar ideas o conceptos que aparecen de manera frecuente en los discursos.
Antes de nada, es necesario mencionar que no resulta de gran utilidad aprenderse de memoria listas exhaustivas de símbolos, ya que, durante la toma, no se debe perder tiempo pensando en cómo se hace una abreviatura, por ejemplo. Los símbolos deben ser automáticos y el propio intérprete les debe encontrar una lógica; necesita entenderlos para poder representar las ideas con ellos y para ayudarlo en su interpretación.
Con la explicación de algunos de los símbolos que utilizo, espero poder mostrar el origen de cada uno, de modo que, aunque el estudiante no los introduzca en sus notas, conozca al menos los procedimientos a los que se puede recurrir para crearlos.