La Diosa de la Tormenta

Tormenta

Mis carcajadas dementes resuenan en el cielo gris mientras lanzo rayos fulminantes a todo aquel que se me antoja. Mis cabellos lacios y negros están mojados por la lluvia que los nubarrones que conforman mi morada arrojan sobre mí y sobre el mundo. Hay viento, hace frío y todo está húmedo y oscuro... ¿No os creíais tan valientes? ¿Por qué os ocultáis, por qué nadie me enfrenta en campo abierto? Vuestra actitud cobarde me hace sentir más ganas de destruiros...

Me detengo unos instantes y miro hacia abajo con la respiración agitada. La lluvia comienza a inundar vuestras vidas y mi aliento gélido os hace estremecer. Nunca creísteis que fuese capaz de descargar tal cantidad de energía destructiva sobre vosotros, siempre pensásteis que me limitaría a flotar en silencio sobre una nube gris...

Os equivocásteis y me subestimásteis. Ahora mi furia se ha desatado y nadie sabe cuándo cesará.

Retorno

Mis pasos resuenan en el espacio vacío del mundo. Hago eco en cada oído atento, los pájaros emprenden el vuelo a mi paso, los árboles elevan sus ramas para dejarme pasar. Los que me han herido, los que me han ofendido, los que se saben culpables, tiemblan cuando ven mi sombra, cuando escuchan mi respiración, cuando huelen el aroma de mis cabellos...

Sonrío con ferocidad y unos enormes colmillos de loba brillan en la oscuridad al reflejo de la luna creciente. Mis pupilas reflejan el brillo negro de las alas de los cuervos que me acompañan, ansiosos por comenzar a devorar esos ojos que una vez me miraron con desprecio y burla...

La diosa de la tormenta ha vuelto y señala con su única y larga uña negra a todos aquellos que van a caer al abismo que hay a sus pies.

En las Nubes

Tumbada sobre negros nubarrones de tormenta, dejo que mis dedos colgantes se enganchen en jirones de fría y húmeda niebla mientras decido qué hacer con todo lo que me rodea, conmigo misma. ¿He de arrojarme al abismo que veo al fondo y terminar con todo? ¿O mejor me dedico a juguetear con los rayos y centellas que chispean a mi alrededor, esperando que los lance hacia abajo?
Cuidado, soy la diosa de la tormenta y estoy hastiada del mundo, hoy quizá suene un trueno encima de tu cabeza y sea el anuncio de tu inminente destrucción.

Leer más:
Comments