Traducción de la página: "A Trapped Hummingbird"
http://www.worldofhummingbirds.com/firstaidtrapped.php
de "World of Hummingbirds"
Si encuentras a un colibrí atrapado dentro de una casa, cochera o edificio, probablemente estará cerca de una ventana empujando su cuerpecito contra el cristal tratando de atravesar volando lo más rápido posible. Por mucho que trates de explicarle a tu amiguito(a) que el hecho de que pueda ver a través del vidrio no significa que pueda atravesarlo, no entenderá y continuará tratando. Si no hay vidrio tal vez se halle volando por el techo buscando frenéticamente una salida. En cualquiera de los dos casos seguirá intentandolo hasta quedar exhausto. Luego se posará en el borde de la ventana, en una esquina de la habitación o en una viga con una mirada de descontento. Si bien es divertido cuando uno lo ve, no te rías porque harás que el colibrí se estrese aún mas.
Mientras el colibrí esta dando vueltas y esperas a que se canse para poder ayudarlo, busca qué es lo que causó la situación. ¿Había una puerta o ventana abierta por donde entró?¿hay alguna manija roja o brillante de plástico en la cuerda de la puerta de la cochera que pudo haber confundido con una flor?¿hay una abertura por alguna parte? Hay medidas de prevención sencillas como mantener la puerta cerrada o pintar de otro color los objetos rojos o brillantes que atrajeron al colibrí.
De ser posible, cierra todas las puertas y ventanas y apaga todas las luces para oscurecer el cuarto. Abre solamente la puerta más grande del sitio para que la luz provenga de solo un lugar. También puedes colocar un alimentador de colibríes en la puerta para atraer al colibrí en la dirección correcta. Esto no siempre es posible en algunos lugares, pero si se puede, vale la pena intentarlo.
Sólo en caso que sea estrictamente necesario, una vez que el colibrí esté cansado, trata de agarrarlo para llevarlo afuera. Cuando tomes al colibrí recuerda que desde su perspectiva tú eres un super-enorme gigante. Haz movimientos lentos y cuidadosos, y no agites frenéticamente los brazos, porque puedes espantarlo tanto que lo pondrás en estado de shock. Ahueca la mano y con mucho cuidado sostén al colibrí. No lances una toalla, funda de almohada o ropa encima del colibrí para capturarlo. Las telas pueden enredarse con una de sus pequeñas garras y lastimarlo. Además, tal vez la tela pese mucho más que el colibrí y puede herirlo si le cae encima de manera incorrecta.
Una vez que tengas al colibrí en la mano, generalmente dejará de luchar, pero seguira teniendo la mirada de descontento. (De nuevo, por favor, no te rías o carcajees, porque herirás sus sentimientos y lo estresarás más). Con mucho cuidado lleva al colibrí al exterior cerca de un alimentador y abre tu mano. Si el colibrí no sufrió daños volará inmediatamente, a veces con uno o dos trinos de agradecimiento.
Siempre ten en mente que en Estados Unidos existen leyes muy severas acerca de mantener a un colibrí en cautiverio.