Traducción de la página: "Baby Hummingbirds"
http://www.worldofhummingbirds.com/baby.php
de "World of Hummingbirds"
Observar como crece un bebé de colibrí puede ser una experiencia muy gratificante. Saber qué es lo que tienes que buscar te ayudará a entender qué están haciendo los colibríes y por qué lo están haciendo.
Los bebés de colibrí salen de huevos de colibrí. Cuando una madre colibrí está poniendo un huevo, se le puede ver sentada en el nido y moverse y sacudirse cada ciertos segundos. Las madres colibríes ponen generalmente dos huevos en días diferentes. Los pequeños huevos serán del tamaño de un guisante (chícharo) o de un frijolito de dulce. Aunque los huevos sean puestos en días diferentes, generalmente eclosionarán en el mismo día. La madre no empieza por completo el proceso de incubación sino hasta que ha puesto el segundo huevo, de esa manera logra que los polluelos nazcan el mismo día.
La hembra de colibrí es la única que cuidará de estos pequeños huevos. El macho no ayuda con ninguno de los cuidados de las crías. De hecho, si se acerca un macho de colibrí, la hembra lo ahuyentará porque considerará a su colorido y brillante plumaje como una amenaza, ya que atrae a los depredadores.
Los huevos de colibrí permanecerán en el nido incubándose entre 16-18 días aproximadamente antes de eclosionar. En climas fríos la eclosión puede retrasarse unos días más. Mientras los huevos se están incubando en el nido, la madre colibrí se mantendrá sentada sobre los huevos, para mantenerlos a una temperatura constante de 96 grados Fahrenheit (35.6 grados Centígrados).
Los bebés de colibrí aún dentro del cascarón tienen fuertes músculos en el cuello y un pequeño gancho en su corto pico que les ayudará a salir del huevo. Estas cualidades desaparece poco después de que nace el bebé.
La madre colibrí hará uso de los cascarones rotos después de que los polluelos nazcan.
Cuando los bebés de colibrí nacen, su piel es oscura, no tienen plumas y sus ojos están cerrados. Dependiendo del tipo o especie de colibrí, los pequeños bebés pesarán aproximadamente 0.62 gramos. Esto es un tercio (1/3) del peso de la moneda de 10 centavos de dolar estadounidense. Los polluelos miden alrededor de una pulgada (2.5 centímetros) de largo y no pueden regular su temperatura corporal. Sus picos son cortos, gruesos y de color amarillo.
Cuando los polluelos recién han nacido, la madre colibrí pasa la mayor parte del tiempo sentada en el nido, manteniendo a sus bebés calientes. Conforme a los bebés les salen más plumas, mejoran su capacidad para mantenerse calientes y su madre puede pasar mas tiempo atrapando insectos y tomando néctar para alimentarlos.
La madre colibrí beberá nectar y comerá insectos y luego regurgitará esta mezcla acuosa para que su bebés la puedan digerir. Ella alimentará con esta mezcla a sus bebés aproximadamente cada veinte (20) minutos.
Un bebé de colibrí necesita que su madre lo alimente. Los polluelos no pueden solamente beber néctar porque éste no contiene la proteína que necesitan. Si a un bebé de colibrí se le alimenta sólo con néctar puede quedar gravemente lisiado o morir. Si encuentras un colibrí enfermo, lesionado o abandonado, por favor, primero lee la sección
Primeros auxilios para bebés de colibrí - WoH
antes de intentar rescatarlos.
Cuando la madre colibrí se acerca a alimentar a sus polluelos, éstos sienten el aire que producen las alas de su madre, elevan sus cabecitas y abren sus picos. La madre inserta su pico dentro del pico de sus crías y regurgita poco a poco la mezcla de insectos y néctar. En este proceso se puede observar que la garganta de la madre se hincha conforme bombea la comida fuera de su pico en un movimiento ascendente y descendente, parecido al de una aguja en una máquina de coser
El control de esfínteres de los bebés de colibrí en innato (uno de los beneficios de ser una madre colibrí). Los polluelos harán todo lo posible para arrojar los deshechos por fuera del borde del nido.
Dentro de los siguientes dos días, los bebés casi duplicarán su tamaño. Sus picos se oscurecerán un poco y les comenzarán a crecer pequeños plumones.
Tras una semana los bebés estarán cubiertos de pequeñas plumas dándoles el aspecto de bolitas con espinas. En general, pasados nueve (9) días después de romper el huevo, las crías tendrán suficientes plumas para regular su temperatura corporal. A partir de aquí, ya no es necesario que la madre permanezca sentada todo el tiempo en el nido. De todos modos los bebés ya son muy grandes como para que madre e hijos quepan en el nido.
Los bebés comenzarán a ejercitar las alas sujetando firmemente el piso del nido con sus patas y batiendo las alas. Al aferrarse al nido, los bebés no tendrán que preocuparse de volar accidentalmente demasiado pronto. En realidad no estarán listos para volar sino hasta después de otros doce (12) días, más o menos.
Alrededor de las dos semanas, las crías están totalmente cubiertas de cañones de plumas y comenzarán a crecerles las plumas verdaderas. Su picos ya son mas largos y comienzan a verse más oscuros. Comienzan a verse como verdaderos pájaros.
A las tres semanas de edad, las crías tienen ahora sí aspecto de colibrí. Prueban sus alas cada vez más seguido, preparándose para volar. En los siguientes días los pequeños colibríes volarán fuera del nido para nunca más regresar a éste.
La madre continuará alimentándolos por dos o tres días después de que abandonen el nido. En este periodo ella les mostrará los buenos lugares para atrapar insectos y obtener néctar. Luego ella los ahuyentará para que vivan por su cuenta
Se ha sabido de madres de colibrí que alimentan a bebés colibríes abandonados si se les coloca en su nido o en un nido próximo. El problema de espacio parece resolverse mejor si se colocan los nidos uno junto al otro, cuando los bebés ya tienen varios días de nacidos y ya no necesitan incubación. Siempre nos preguntaremos que piensa la madre colibrí cuando esto sucede. Cuando se fue dejó dos (2) polluelos y al regresar encuentra tres (3).
Las hembras de colibrí pueden tener crías mas de una vez por temporada. Si una madre anida dos veces en la misma temporada es común que construya otro nido mientras aún se encuentra alimentando a los polluelos del primer nido, que pronto alzarán el vuelo. También, las hembras de colibrí no tienen problema en re-usar nidos de otras colibríes. Hay ocasiones en las que una nueva madre se muda al nido antes de que éste siquiera se enfríe de las crías anteriores.
Los bebés de colibrí son una alegría para observar. Si eres una de las pocas personas que logran admirar esta maravilla, toma muchas fotos y disfrútalas. Es un milagro y eres una persona verdaderamente afortunada al poder compartir las maravillas del mundo de los bebés de colibrí y sus primeras aventuras.