Aunque hay muchas otras páginas web, además de libros, donde podéis encontrar una descripción de las reglas de ortografía, hay que tener en cuenta aquellas que están completamente actualizadas:
"Ortografía del español" y "Acentuación del idioma español" (Wikipedia).
Mil ideas sobre la ortografía: pines en Pinterest.
Los signos más importantes son los que nos ayudan a organizar el texto escrito, de modo que podamos distinguir sus partes y captar la entonación y la intención de sus autores.
La lengua española (el castellano y el andaluz como los demás dialectos) se sirve de la diferente intensidad de los acentos para distinguir palabras con un significado semejante o muy diferente.
Dependiendo del número de sílabas y de la posición del acento, las palabras se clasifican en: agudas, llanas, esdrújulas o monosílabos.
El modo de representar el acento, cuando es necesario, consiste en marcarlo por medio de una tilde.
Los sonidos que se utilizan en la lengua oral son muchísimos, según la articulación de nuestros órganos fonadores: lengua, dientes, paladar, glotis (cuerdas vocales), nariz. Pero solo un conjunto de unos treinta sonidos sirven para distinguir entre las palabras y sus diferentes significados. A esos sonidos distintivos se les llama fonemas.
Lo más sencillo sería representar cada sonido distintivo o fonema con una grafía o letra.
Pero la historia de la lengua escrita, desde la Edad Media hasta nuestros días, ha inventado y distribuido las letras de modo un poco distinto a la organización de los sonidos.
A veces, dos letras representan el mismo sonido (poligrafía): b / v.
Otras veces, la misma letra se refiere a dos o tres sonidos distintos (polifonía): por ejemplo, c.
Así pues, hay que practicar el uso de las letras como un juego con "trampas".
La distinción entre letras mayúsculas y minúsculas no tiene que ver con el sonido, sino con una serie muy diversa de causas.