Los macronutrientes son alimentos que necesitamos consumir en grandes cantidades.
Existen tres tipos:
1) los carbohidratos
2) las proteínas
3) los lípidos o grasas.
Todos ellos se miden en calorías, ya que dicha unidad indica la cantidad de energía proporcionada por el alimentos. De todos modos, no supone lo mismo 200 calorías de proteínas que de lípidos. Su velocidad de oxigenación es totalmente diferente, así como de su función.
Por otro lado, la termogénesis también es un factor a tener en cuenta: cada alimento tiene un efecto térmico a la hora de metabolizarse.
LOS CARBOHIDRATOS: Este tipo de macronutriente se reduce a moléculas de azúcar que se convierten en glucosa, es decir, azúcar en sangre, lo cual proporciona energía al cuerpo. Dicha energía se utilizada como gasolina, tanto para las funciones vitales como en actividades físicas, y el resto se almacena, generalmente en modo de grasa. Es por ello que es esencial consumir la justa y necesaria.
Existen dos tipos de carbohidratos, simples (monosacáridos y disacáridos) y complejos (polisacáridos). A continuación se aportarán ejemplos de los mismos:
Simples: azúcar, miel, fruta (plátano, manzana...), hortaliza (zanahoria, berenjena...), dátiles, membrillo, alimentos ricos en lactosa (leche, queso, nata, mantequilla...), alimentos ricos en maltosa (cerveza, pan, galletas, harina refinada...), etc.
Complejos: alimentos ricos en almidón (patata, arroz, pasta, boniato, harina integral...), alimentos ricos en glucógeno (plátano, uvas, legumbres, avena...), etc.
LAS PROTEÍNAS: Suponen prácticamente la mitad del peso de los tejidos de nuestro organismo. Además, se encuentran en todas las células del mismo y forman parte de casi todos los procesos biológicos del cuerpo, como por ejemplo, el crecimiento o el mantenimiento de los tejidos, hormonas y encimas.
Existen dos tipos de fuente de proteína, la vegetal y la animal. A continuación se aportarán ejemplos de ambos tipos:
Alimentos ricos en proteína vegetal: frutos secos (cacahuetes, almendras, anacardos...), legumbres (garbanzos, lentejas, soja...), cereales (quinoa...), verduras de hoja verde (espinacas, guisantes, col...), semillas (de chía, calabaza, girasol, lino...), champiñones, seitán, avena, la alga espirulina, etc.
Alimentos ricos en proteína provenientes del animal: pescado (atún, salmón, merluza, bacalao...), carne (de pavo, pollo, res, conejo...), huevos, leche y sus derivados (yogur, queso...), etc.
LOS LÍPIDOS O GRASAS: A pesar de que muchísimas personas crean que debemos evitar las grasas para estar saludables, adelgazar o mantener el estado físico del cuerpo, la realidad es que protege el esqueleto y nuestros órganos . Además, aíslan la temperatura funcionando como térmico y aportan energía que se almacena de una manera que nos beneficia, ya que se guarda mucha cantidad en poco espacio.
Por otro lado, son esenciales para las hormonas y células nerviosas, incluso, una cantidad escasa ingerida propicia problemas de salud mental. A su vez, si escoges las grasas adecuadas, podrás disminuir el colesterol y ayudarás a tu sistema inmune así como a tus articulaciones, evitando, por ejemplo, la tendinitis.
Existen cuatro tipos de grasas o lípidos: monoinsaturadas, poliinsaturadas, saturadas y trans, industriales o hidrogenadas. A continuación se aportarán ejemplos de los mismos:
Grasas monoinsaturadas: aceite de oliva, aguacate, cacahuetes, almendras, aceitunas, avellanas, etc.
Grasas poliinsaturadas: aceite de girasol, pipas de sésamo, salmón, atún, sardinas, pez espada, etc.
Grasas saturadas: aceite de palma, embutidos, yema de huevo, leche entera, manteca de cerdo, carnes rojas, etc.
Grasas trans, industriales o hidrogenadas: bollería industrial, fritura, margarinas, comida rápida (Burger King...), etc.
Los micronutrientes son alimentos que necesitamos consumir en pequeñas cantidades.
VITAMINAS: Las vitaminas se disuelven en agua (hidrosolubles) o grasas (liposolubles). ¿Cuáles son las básicas que debemos conocer? ¿Sabes qué nos aporta cada una? ¿De qué fuentes provienen? Respondamos a dichas preguntas:
MINERALES: Los minerales alimenticios son totalmente necesarios para nuestro cerebro y demás órganos del ser humano, así como para las células que la componen. Tal como existen macronutrientes y micronutrientes, también los minerales se dividen en macrominerales, es decir, minerales que necesitamos en grandes cantidades y microminerales, los cuales son necesarios pero debemos consumir menos.
¿Cuáles son las básicas que debemos conocer? ¿Sabes qué nos aporta cada una? ¿De qué fuentes provienen? Respondamos a dichas preguntas:
ACTIVIDAD 1: