Queridos amigos de las misiones
A ustedes, queridos amigos, que rezan y se mortifican por las misiones, que propagan el ideal misionero (promoviendo las vocaciones misioneras y la cooperación misionera) y que donan a las misiones, les compartimos una buena noticia.
Como todos saben, durante la misión eliata en Malawi, el Espíritu Santo suscitó cinco vocaciones misioneras (si bien uno no pudo perseverar debido a la persecución de su padre, que es un pastor protestante). Tres de ellos ya son seminaristas: Ronald, Daniel y Simon. James aún sigue en el colegio secundario. Todos ellos formaron parte del llamado “Epic Vocational Team” que armamos para promover las vocaciones misioneras.
Ronald ya tiene sotana. Daniel y Simon están en el año inicial, que es el año de espiritualidad, estudiando en Dedza (Malawi). Todos estudian para ser Sacerdotes Misioneros. Ellos querían ser de la Orden San Elías, pero luego de un discernimiento prudente, los hemos enviado al Instituto diocesano de Misiones Ad Gentes fundado por Su Excelencia Reverendísima, Mons. Martin Mtumbuka, Obispo de Karonga. Ellos son los primeros seminaristas de este flamante y promitente instituto.
Hoy, 23 de abril de 2026, mientras estamos llevando a cabo el Viaje de Primeras Misas de los Neo-Sacerdotes de la Orden San Elías, hemos recibido la noticia de que Daniel y Simon fueron elegidos por el Obispo, Mons. Mtmbuka, para realizar su filosofado en Zimbabwe. Es una noticia que nos da mucha alegría.
Recemos para que obtengan a tiempo sus pasaportes para poder viajar a Zimbabwe.
Les compartimos a continuación, la carta de agradecimiento que Daniel me envió hoy agradeciendo por el apoyo que le estamos dando para llegue un día a ser Sacerdote Misionero.
Sigamos apoyando a Daniel, a James, a Simon y a Ronald para que lleguen a ser nuevos Xavieres para el África.
Padre Federico,
En camino hacia Compostela, 23/4/26.
INFORME DE AGRADECIMIENTO A LOS PADRINOS
Aprovecho humildemente esta oportunidad para expresar mi más profunda y sincera gratitud a todos mis patrocinadores, quienes me han apoyado generosamente a lo largo de mi camino hacia el sacerdocio.
De manera especial, extiendo mi más sentido agradecimiento al Padre Federico, al Padre Joseph y a todos los misioneros que trabajan juntos bajo el Omnes Gentes Project. Su apoyo constante —espiritual, moral y material— continúa siendo un fundamento sólido en mi vida y vocación. Su generosidad y sacrificio han hecho posible que continúe respondiendo al llamado de Dios con confianza y dedicación.
Actualmente, me encuentro en proceso de formación en el Centro de Formación Espiritual Kasina, en Dedza. Esta etapa de formación es tanto desafiante como transformadora. Está moldeando mi carácter, fortaleciendo mi fe y profundizando mi comprensión de lo que verdaderamente significa servir a Dios y a su pueblo. Aunque el camino no siempre es fácil, su apoyo me brinda la fuerza y la motivación necesarias para perseverar cada día con renovada esperanza.
Su generosidad no solo me beneficia a nivel personal, sino que también contribuye a la misión de la Iglesia. A través de su apoyo, están ayudando a formar a un futuro servidor de Dios comprometido con la difusión del Evangelio, el servicio a las comunidades y el llevar esperanza a quienes más lo necesitan. Llevo sus intenciones en mis oraciones y me esfuerzo por corresponder a su confianza mediante mi dedicación y crecimiento.
Deseo asegurarles que sus esfuerzos no son en vano. Las semillas que están sembrando a través de su apoyo ya están dando fruto en mi vida. Me estoy volviendo más disciplinado, con una fe más firme y más comprometido con una vida de servicio. Su confianza en mí me inspira a esforzarme más, a permanecer fiel y a no perder nunca de vista mi vocación.
Les pido que continúen teniéndome presente en sus oraciones mientras avanzo en este camino. Prometo mantenerme comprometido, dar lo mejor de mí y responder fielmente al llamado de Dios. Que el Señor los bendiga abundantemente, recompense su generosidad y les conceda alegría y paz en todo lo que realizan.
Muchas gracias por todo lo que han hecho y continúan haciendo por mí.
Atentamente,
Daniel Ng’ambi