Cada país que visitamos, nos sirve para aprender un montón de cosas, hacer talleres (papiro, hummus, Haltijas, galletas de mantequilla, maracas, esculturas como la del cristo redentor, limonada o brigadeiros...) Algunas de estas manualidades, junto con varios QR que explican todo lo que hemos aprendido acerca de esos países, nos sirven además, para decorar nuestro pasillo, y que todo el que quiera se acerque a nuestro ESPACIO para ver y aprender con nosotros y nosotras.
Otra de las actividades que hemos realizado gracias a la "seño" Ana Prior, ha sido decorar una de las zonas del patio. Hemos creado un marco elrededor de la pizarra. ¡Que bonito ha quedado! Este espacio, ahora lleno de luz y color, nos invita a acercarnos y dar rienda suelta a nuestra creatividad!
Algo se cuece por el pasillo que tenemos a nuestro alumnado cortando ramas... ¿Qué saldrá de aquí?
Empiezan a decorar...
"Un viaje con alma"
Hay un anhelo desde el pasillo azul que nace suave,
como un susurro del viento entre mapas.
Es la ilusión de partir,
de dejar que el mundo nos cuente sus secretos
con voz de desierto, de nieve, de selva y de sol naciente.
Egipto nos llama con su historia dorada, entre pirámides que tocan el cielo
y un Nilo que canta canciones de siglos.
Es el misterio antiguo que espera ser descubierto.
Finlandia nos acoge con su silencio blanco,
con auroras que bailan como sueños y bosques que susurran cuentos al oído
cuando el invierno pinta el mundo de calma.
Brasil es un latido alegre,
una samba de colores que vibra en el alma,
con selvas que respiran vida
y un pueblo que abraza con risa y calor.
Y Japón... Japón es poesía en movimiento,
es tradición que florece como sakura en primavera,
es el arte de lo pequeño, de lo perfecto,
un puente entre lo antiguo y lo eterno.
Queremos cruzar fronteras no solo con los países,
sino con el corazón abierto,
llenarnos los ojos de paisajes nuevos
y el alma de historias que aún no conocemos.
Porque viajar no es solo ir, es transformarse con cada paso.