● Adorno festivo del lugar.
● Pan.
● Estampitas con la oración para bendecir los alimentos (se entregan junto con el pan)
● Una(s) jarra(s) de agua, jabón, toalla, lavamanos.
Dios mío ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrernos.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Como era en un principio ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
(Hoy, en este día santo, nos unimos en afecto de corazón con los demás fieles que hoy se reúnen a celebrar desde sus casas, como nosotros aquí. Nos unimos a nuestra comunidad parroquial, al padre Víctor Isaí y al diácono permanente Martín, asimismo a nuestro arzobispo Rogelio y al papa Francisco.)
SALMO DE PROFUNDIZACIÓN Del salmo 115
R. Gracias, Señor, por tu sangre que nos lava.
todo el bien que me ha hecho?
Levantaré el cáliz de salvación
e invocaré el nombre del Señor. R.
A los ojos del Señor es muy penoso
De la muerte, Señor, me has librado,
a mí, tu esclavo e hijo de tu esclava. R.
Te ofreceré con gratitud un sacrificio
Cumpliré mis promesas al Señor
LA LITURGIA DE LA PALABRA
Escuchemos la Palabra del Señor.
Los amó hasta el extremo.
Lectura del santo Evangelio según san Juan
An
tes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre y habiendo amado a los suyos, que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.
En el transcurso de la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, la idea de entregarlo, Jesús, consciente de que el Padre había puesto en sus manos todas las cosas y sabiendo que había salido de Dios y a Dios volvía, se levantó de la mesa, se quitó el manto y tomando una toalla, se la ciñó; luego echó agua en una jofaina y se puso a lavarles los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que se había ceñido.
Cuando llegó a Simón Pedro, éste le dijo: "Señor, ¿me vas a lavar tú a mí los pies?" Jesús le replicó: "Lo que estoy haciendo tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde". Pedro le dijo: "Tú no me lavarás los pies jamás". Jesús le contestó: "Si no te lavo, no tendrás parte conmigo". Entonces le dijo Simón Pedro: "En ese caso, Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza". Jesús le dijo: "El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. Y ustedes están limpios, aunque no todos". Como sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: 'No todos están limpios'.
Cuando acabó de lavarles los pies, se puso otra vez el manto, volvió a la mesa y les dijo: "¿Comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, que soy el Maestro y el Señor, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros. Les he dado ejemplo, para que lo que yo he hecho con ustedes, también ustedes lo hagan".
R. Gloria a ti, Señor Jesús.
Se puede hacer un comentario a lo escuchado.
⮚ En la cocina se tienen ya listas las siguientes cosas: Una jarra y un lavamanos, varias toallas y jabón líquido.
⮚ El jefe de la casa se pone a lavarles los pies a los demás.
⮚ Al final se les entrega un pan, signo del compartir y, según la costumbre una moneda signo de el valor de cada uno.
La señal de los cristianos
El que no ama a sus hermanos
no se acerque a este convite.
como El mismo nos perdona.
Lo que hacemos al hermano
a Dios mismo se lo hacemos.
En la vida y en la muerte
Dios nos ama para siempre.
Es cristiano aquel que sirve
⮚ Al final al que lavó los pies se le da jabón, agua y una toalla para asearse.
⮚ A quienes se les lavaron los pies, permanecen en su lugar.
Nos ponemos de pie.
ORACIÓN UNIVERSAL DE LOS FIELES
Familia, al recordar la humildad de nuestro Rey y Señor, pidámosle que por medio de su Santo Espíritu de fuerza a todos los ministros de su Iglesia para dar testimonio de este servicio humilde y lleno de amor.
R. Que tu gracia, nos ayude, Señor.
❖ Para que prioricemos el servicio a los pobres y enfermos, oremos. R.
❖ Para que manifestemos con nuestras obras el ser la familia siempre atenta y servicial con los más necesitados, oremos. R.
Dios nuestro, que nos has reunido para celebrar aquella cena en la cual tu Hijo único, antes de entregarse a la muerte, confío a la Iglesia el sacrificio nuevo y eterno, sacramento de tu amor, concédenos alcanzar por la participación en este sacramento, la plenitud del amor y de la vida. Por Jesucristo nuestro Señor.
Porque Jesús nos ha hecho miembros de su familia, por eso nos atrevemos a decir:
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
terminado el Padrenuestro
se hace una comunión espiritual:
Yo creo Jesús mío que estás presente en el S
antísimo Sacramento del Altar, te amo sobre todas las cosas y deseo fervientemente recibirte en mi corazón, más al no poderlo hacer sacramentalmente en este momento te pido vengas espiritualmente a mi corazón (momento de silencio) y como si ya te hubiera recibido me uno y me abrazo inmensamente a ti. No permitas Jesús mío que jamás me aparte de ti.
Papá o mamá, o ambos invocan la bendición de Dios y se santigua, diciendo:
El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
Glorifiquemos al Señor con nuestra vida. Permanecemos en paz.