Durante dos meses, entre enero y marzo de 2019, hemos tomado 8 muestras de partículas depositadas, 4 en la entrada del instituto y otras 4 en la torre del recreo.
La cantidad (en peso) de partículas recogidas en cada muestra se presentan en el gráfico. Como puede verse, los valores de la entrada son significativamente más altos que los recogidos en la torre del recreo. De ello, podemos concluir que:
En general, todos los elementos químicos y compuestos que hemos analizado muestran tasas de sedimentación más elevadas en la entrada, con valores que duplican o incluso triplican a los medidos en la torre del recreo. Esto es más significativo para la materia orgánica y el hollín, compuestos asociados a la combustión y, por tanto, a las emisiones del tráfico de vehículos
las concentraciones de elementos típicos del suelo (aluminio, calcio, hierro o potasio) también son mayores en la entrada del IES. Esto podría deberse al efecto que tiene la resuspensión de polvo de carretera cuando circulan los vehículos.
A lo largo de la campaña de muestreos, las condiciones meteorológicas han pasado de ser algo húmedas (suaves lluvias al inicio) a condiciones secas al final (coincidentes con eventos de contaminación importantes en grandes ciudades españolas). Este cambio se ve perfectamente en los valores medidos: casi todos los elementos y compuestos muestran una tendencia creciente en las tasas de deposición.
Teniendo en cuenta aquellos metales pesados que pueden estar más relacionados con el tráfico rodado (cobre, cromo, zinc, antimonio, según Amato et al, 2009), vemos que muestran unas concentraciones similares a las de los elementos minerales y los compuestos orgánicos obtenidos en los filtros.
Todos los elementos analizados parecen indicar que la fuente contaminante responsable de las diferencias entre la entrada y la torre del recreo es el tráfico de vehículos.