Para realizar una valoración sobre los hábitos de movilidad y la concienciación en relación al problema de la contaminación atmosférica que tienen el alumnado, el profesorado y las familias, hemos encuestado a la comunidad educativa a través de una serie de formularios.
Realizamos algunas preguntas, como por ejemplo, a qué distancia viven del instituto, cómo vienen, si comparten medio de transporte, por qué vienen de una forma o de otra... y también preguntamos si, tras conocer la influencia del tráfico rodado en la calidad del aire, estarían dispuestos a cambiar sus hábitos de movilidad.
Después de analizar las respuestas, llegamos a la conclusión de que:
Obtenidos estos datos, vimos que prácticamente la totalidad de encuestados es consciente de que hay un problema y que ese problema se asocia al tráfico rodado.
Después de esto, nos preguntamos, ¿por qué, si la distancia es bastante asumible en una localidad como Ejea de los Caballeros, se usa tanto el coche particular? Nos planteamos que algunas de las razones pueden ser:
Otra pregunta de las encuestas trataba sobre diferenciar entre 2 filtros, uno que recogía partículas de la entrada del instituto, cerca de la carretera y otro que recogía partículas de una zona del centro alejada de la carretera. La foto era la siguiente:
Diseñamos un plan de actuación para tomar muestras en distintas localizaciones de nuestro instituto con la ayuda de Jorge Pey (Investigador ARAID en el Instituto Pirenaico de Ecología - CSIC). Para ello, se seleccionan dos puntos de muestreo:
- TORRE (punto rojo): situado en lo alto de un pabellón (torre), a unos 6 metros de altura sobre el suelo, en el centro del recreo y alejado de la carretera;
- ENTRADA (punto azul): en la puerta de entrada del centro, próximo a la fuente de contaminación (tráfico rodado). La captación se realiza a 2 metros sobre el nivel del suelo.
Para poder captar las partículas en suspensión del aire, diseñamos unos dispositivos sencillos, baratos y rudimentarios. Los elementos que utilizamos para construirlos son un embudo, tubería rígida, manguera, garrafa de 10L, caja de herramientas y cuerda para sujeción.
El procedimiento para la toma de muestras se explica en el siguiente protocolo:
1. Cada dos semanas recogemos la muestra que se ha acumulado en la garrafa que hay en el interior de cada uno de los dos captadores.
2. Desmontamos el captador. Sacamos la garrafa utilizada y colocamos una garrafa limpia para reemplazar la que está en él. Anotamos en la garrafa retirada el código de la muestra. Anotamos en la tabla de registro las fechas de inicio y fin del muestro, el código de la muestra y cualquier observación o circunstancia observada en el periodo muestreado.
3. Una vez en el laboratorio, trasvasamos el contenido de la garrafa a botellas de plástico de 1L de capacidad. Hay que lavar bien el interior de la garrafa para no dejar ninguna partícula en su interior. Para ello, utilizamos agua destilada y un cepillo de cerdas de plástico.
4. Tras el vaciado, lavamos bien las garrafas de 10L con agua destilada para no contaminar las siguientes muestras.
5. Indicamos en la tabla el volumen de agua destilada utilizada en el lavado.
Los materiales utilizados para el tratamiento de las muestras son los siguientes:
Filtramos el contenido de las botellas sobre los filtros de cuarzo. Anotamos en la cápsula del filtro el código de la correspondiente muestra (T-01, E-01, etc).
Hay que cuantificar el volumen tras el filtrado para poder realizar los cálculos posteriores.
Tras el filtrado, hay que guardar una botella con 250 mL para enviarla al laboratorio y que se determinen las concentraciones de las siguientes sustancias: Na+, K+, Mg2+, Ca2+, NH4+, NO3-, SO42-, Cl-, metales pesados solubles,...
El filtro se deja secar y, al cabo de unos 2 ó 3 días, se vuelve a pesar. Por diferencia de peso entre el filtro blanco y el filtro sucio y conociendo la superficie de captación (área del embudo), se calcula la masa de partículas insolubles que se han depositado por unidad de superficie (expresado en mg/m2).
Tal y como nos ha explicado Jorge, el filtro se envía al laboratorio para analizar metales pesados, elementos minerales y hollín y otros compuestos orgánicos. Los elementos minerales y los metales pesados se analizan siguiendo unos métodos que consisten en:
1) Digestión de los filtros con ácidos (mezcla de ácido nítrico, ácido fluorhídrico y ácido perclórico).
2) Obtención de una perlita tras evaporación de esta solución.
3) Redisolución de la perlita en ácido nítrico y análisis de la solución en dos espectrómetros: uno de emisión atómica de plasma acoplado por inducción (ICP-AES) para los elementos que están en mayor concentración, uno de espectrometría masas por plasma acoplado inductivamente (ICP-MS) para elementos menos abundantes.
También se ha analizado la cantidad de materia orgánica y de hollín con un instrumento basado en medidas termo-ópticas. Siguiendo este proceso de análisis conseguimos reconstruir entre un 70 y un 90% de la masa de partículas captada.
Para la realización de los análisis de laboratorio hemos contado con la colaboración de los laboratorios generales del Instituto Geológico y Minero de España (Tres Cantos, Madrid), en lo referente a caracterización de partículas inorgánicas, y con la colaboración del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del CSIC para la parte orgánica.
Finalmente, Jorge nos ha ayudado en toda la parte relativa a la interpretación de los resultados de laboratorio.