En la pequeña localidad de Sedella se conserva un magnífico ejemplar de arquitectura civil con buena parte de los muros exteriores pintados que data del siglo XVI.
La Casa Torreón es el edificio más singular del núcleo urbano del pueblo. Se trata de la antigua vivienda del alcalde de los Donceles, el varias veces citado don Diego Fernández de Córdoba, al que se le concedió el título de Señorío de Sedella como compensación por los servicios prestados a la Corona de Castilla. La vivienda conserva un torreón cuadrado de estilo mudéjar, abierto con arcos geminados sobre columnas renacentistas y decorados con esgrafiados de estética morisca. El interior se cubre con armadura a cuatro aguas y tirantes de triángulo.
La torre se compone de un primer cuerpo cuadrado y macizo que ocupa más de dos terceras partes de la altura total, con pinturas en uno de sus lados (norte) y encalado en el resto; y de otro cuerpo superior, también cuadrado, con galería abierta en cada uno de sus cuatro lados, que consta de dobles arcos de medio punto o geminados con doble semicírculo, sostenidos por columnas rematadas con sencillos listeles, formando un equino circular y un ábaco cuadrado, y con pinturas en dos de sus lados (norte y este).
En la parte inferior del paramento norte, el diseño del dibujo reproduce dos filas de sillares, y el resto hasta el tejado representarían ladrillos, realizados de una forma esquemática y sin preocupación por el volumen, siendo el elemento más importante el contraste cromático.
Por encima de éstos la decoración cambia, permaneciendo la misma hasta los alerones del tejado donde el color se conserva mejor. Los sillares se hacen mucho más pequeños convirtiéndose en ladrillos dispuestos a panderete horizontal, repitiendo el dibujo de las cortinillas, las cuales producen un efecto de desintegración del ladrillo, creándose una forma repetitiva cercana al hexágono. El conjunto reproduciría un encadenado dos cajones.
El cajón superior se decora mediante seis círculos intersectados, con anchas líneas perimetrales que continúan la marcada por el motivo central. El de abajo repite el esquema pero con más líneas perimetrales. Un último elemento decorativo lo encontramos en las esquinas del cuerpo superior de la torre y debajo de la línea que separa ambos cuerpos y que consiste en semicírculos en cuyo interior se repiten igualmente motivos semicirculares, con las puntas hacia fuera, simulando quizá medias estrellas