RETO 5
Continuamos con el ejercicio hermenéutico, en esta ocasión analizaremos el pensamiento de otro autor que nos conecta con preguntas fundamentales sobre la vida y la existencia. Filosofar ¿para qué? es importante que, independientemente a ideologías a doctrinas que se profesen, las preguntas originarias siempre estarán presentes y mientras los seres humanos existan, tendrán posibles respuestas. Lee con atención los siguientes textos y continúa profundizando en tus reflexiones de manera crítica y propositiva.
MANUEL GARCÍA MORENTE
Nacido en 1888, en Arjonilla (Jaén), y profesor en la Universidad de Madrid desde 1912, se ha convertido recientemente al catolicismo. Procedente de la Institución Libre de Enseñanza y formado filosóficamente en el neokantismo de la escuela de Marburgo, se ha orientado luego bajo la influencia de Ortega y Gasset hacia la filosofía de la razón vital y hacia el existencialismo.
Apoyándose en la nueva teoría de los valores, García Morente establece una distinción radical entre el proceso y el progreso y sostiene que esta confusión, existente tanto en Hegel como en las direcciones naturalistas y positivistas, constituye la base del error fundamental de sus respectivas filosofías de la cultura. El proceso es un mero acontecer mecánico y natural en tanto que el progreso es un acontecer del espíritu, consistente en el descubrimiento y apropiación de los valores.
En metafísica, García Morente se ha adherido a los intentos de la filosofía de la existencia, en los cuales ve la solución para una superación del realismo y del idealismo que han compartido el predominio en la historia de la filosofía desde los jónicos hasta Descartes y desde éste hasta el final de la filosofía moderna.
Obras: La filosofía de Kant, 1917; La filosofía de Bergson, 1917; Ensayos sobre el progreso, 1934; Lecciones preliminares de filosofía, 1937.
El método de la filosofía puede, en efecto, definirse, describirse; pero la definición que de él se dé, la descripción que de él se haga, será siempre externa, será siempre formularia; no tendrá contenido vivaz, no estará repleta de violencia, si nosotros mismos no hemos practicado método.
En cambio, esa misma definición, esa misma descripción de los métodos filosóficos, adquieren un cariz, un aspecto real, profundo, viviente, cuando ya de verdad se ha practicado con él.
Así, describir el método filosófico antes de haber hecho filosofía es una empresa posible tanto que vamos a intentarla hoy nosotros…
Manuel García Morente.
Lecciones preliminares de filosofía
1. Según este autor el método de la filosofía es algo que tiene que vivirse ¿Qué quiere decir esto?
2. ¿Qué significa que la definición del método de la filosofía es “formularia”?